Los herederos del empresario Gonzalo Pascual, fundador del Grupo Marsans, fallecido este jueves, asumirán las posibles condenas indemnizatorias derivadas de la quiebra de sus empresas para hacer frente a los pagos a los acreedores, según explicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

A los herederos legales de Pascual se les aplicará la figura jurídica de sucesión procesal, contemplada en las leyes españolas, que les obligaría a hacer frente a las condenas dinerarias, en caso de que así lo dicten los jueces, según las mismas fuentes.

Gonzalo Pascual estaba casado con Ángeles de la Riva con quien tuvo cuatro hijos: Jesús, Gonzalo, Diana e Ignacio Pascual y de la Riva. Los dos últimos tenían cargos en el consejo de administración de Seguros Mercurio, por cuya quiebra el juez del concurso no les ha declarado culpables.
El matrimonio donó a sus hijos todas las acciones de tres empresas, Fisolte, Valquinaba y Fincas y Cinegética, que sumaban un capital social de casi seis millones de euros, unas donaciones denunciadas por los administradores del concurso personal de Gonzalo Pascual.
Los herederos de Pascual no se verán afectados por las condenas de "efecto personalísimo" como las inhabilitaciones para ejercer como administrador de sociedades, que dicten los Juzgados de lo Mercantil que tramitan los concursos de las distintas sociedades en las que era propietario o socio.
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