Mañana, Dios mediante, estaré en el III Forum Mundial de Marketing 2006. El “ Claim” del evento reza lo siguiente: “Piense en su estrategia de marketing…¿Desearía mejorarla?”, Vaya preguntita…. En fin, no sé si mejoraré mis estrategias de marketing y sinceramente, tampoco es eso lo que más me motiva a asistir a este evento. Mi expectativa se basa más en ser capaz de aprender, más bien de comprender, cuales son las coordenadas que nos marcan estos “gurus áuricos” del marketing, pero sobre todo en interpretarlo todo desde la perspectiva turística. Siempre que he leído a Porter, Kotler, Tom Peters, Gobé, etc, me he obsesionado con EXTRAPOLAR sus doctrinas al sector. Me ha sorprendido gratamente la claridad de ideas que me han aportado a la hora de asesorar o tomar decisiones en materia turística, ya sea de marketing o managment en general. Por eso, para mi, este foro, al igual que otros eventos de parecido calado, representan una oportunidad para, como digo, extrapolar estas visiones del marketing general al marketing turístico. Se van a tratar temas de los que hablamos continuamente en el sector, tal vez con otros nombres y otros desarrollos. Temas comos el “marketing epidémico. El Ciclo de vida del boca a boca, del punto de partida a la aceleración absoluta” (Gladwell), “e-commerce y su impacto en la conducta del cliente” (Underhill), “Cómo innovar y crear productos y servicios sin resignar diferenciación ni costes” (Mauborgne), “Estrategia Multicana: Mejorar la experiencia del cliente, aumentar la vinculación y la fidelidad”(Morillo), “Cómo posicionar su marca y hacerla única” (Kotler)…. En fin, temas que nos inquietan, temas de los que hablamos continuamente los profesionales del turismo, temas que tienen un sentido completo aplicados a este sector, sea de destinos, alojamiento, transportes o canal. En fin, me comprometo en volcar todas estas interpretaciones en este Blog. Volviendo al Claim original del Forum, no se si mejoraremos nuestra estrategias pero estoy convencido de que haremos todo lo posible por conseguirlo. ¿O no? |