Si viaja por trabajo, tarde o temprano le tocará viajar con su jefe. Diez consejos para que el viaje pueda ser motivo de promoción profesional: 1) La preparación del viaje es capital, especialmente lo que se refiere a la agenda de reuniones de trabajo y a la logística. Aunque los preparativos los haya delegado en otra persona, supervíselos personalmente y asegúrese de que todos los vuelos, reservas de hotel y reuniones de trabajo están confirmados. Lleve siempre consigo copias sobre papel de todas las reservas. Si trabaja con agencia, exíjaselas. He visto algunos fracasos espectaculares debidos a entrevistas que no estaban confirmadas, horarios de vuelos que no se correspondían con la realidad y habitaciones de hotel cuyas reservas no aparecían por ninguna parte 2) Prepare un itinerario escrito y un horario detallado de reuniones teniendo en cuenta los tiempos de desplazamiento, que en algunas ciudades como Tokio, El Cairo, Bangkok y México, por citar sólo algunas, pueden dar al traste con su programa. Deje siempre algunos tiempos muertos para prevenir posibles inconvenientes. Comente el itinerario y el horario con su jefe con antelación suficiente para que pueda hacer las modificaciones que considere oportuno. Una vez aprobados el itinerario y el programa, mándelos a una dirección de correo web para poder consultarlos en internet si le hace falta 3) Enriquezca el horario con datos útiles: teléfonos de las personas a visitar, asuntos a negociar, ventas o compras del año anterior, historial de pedidos, deudas acumuladas, situación de los competidores… 4) Utilice su lista de contactos personales e internet para obtener información de las ciudades que va a visitar: condiciones del tráfico, espectáculos, visitas turísticas, transporte público, restaurantes recomendados… 5) En los viajes siempre hay algo que no sale de acuerdo con el programa; aunque es imposible estar preparado para todas las contingencias posibles, se pueden prever las más frecuentes: una batería extra para el teléfono móvil, una reserva adicional de coche de alquiler, un hotel alternativo, una copia adicional del informe o de la presentación de PowerPoint en un lápiz de memoria USB … 6) Manténgase alejado de las conversaciones sobre religión, sexo y política, salvo que tenga la suficiente confianza y conozca a fondo las opiniones de su jefe. Aproveche, en cambio, la oportunidad de compartir muchas horas para dar sus puntos de vista sobre asuntos profesionales 7) Si las cosas no salen según lo previsto y aparecen problemas, no se queje; aporte soluciones 8) No pierda nunca su buen humor y mantenga en todo momento el control de sus emociones 9) Déle una buena propina por adelantado al conserje del hotel. No hay nadie como el (o ella) para ayudarle a solucionar los pequeños problemas: reservas de avión y de restaurante, entradas para espectáculos, coches de alquiler, envíos a la tintorería, envío de un ramo de flores o una caja de bombones… 10) Asegúrese de que tiene el teléfono particular de su secretaria y de que puede llamarla a cualquier hora del día o de la noche si se ve metido en un problema grave; le sacará de muchos apuros. |