Estimado lector, El presente escrito pretende constatar toda una serie de afrentas, anacronismos y unilateralidades a los que son sometidos los hoteles vacacionales por parte de los supuestos “colaboradores” que son los touroperadores. A continuación desglosaremos toda una ristra de ejemplos en los que se maltrata, orilla y mancilla al hotel, y por ende, al –ya de por sí mermado-Santo Balance de Explotación. • 1% descuento sobre la factura en concepto de guías. Ignoramos por qué oscuro motivo debe recaer en la Cuenta de Explotación los gastos de representación de la guía del touroperador en el hotel, cuando su principal misión consiste en vender al cliente el mayor número de excursiones por minuto. Lo más grotesco de la situación, viene cuando se deduce este descuento en la facturación, y la presencia de la guía brilla por su ausencia. Llevando este desaguisado a los extremos, algunos aventurados touroperadores llegan a repercutir el gasto de la vivienda para las guías desplazadas de su país, en un descuento en la factura. • Contribuciones a los folletos Estamos absolutamente convencidos de que el departamento encargado de la impresión de los folletos de propaganda de los TT.OO, es el negocio más rentable del mundo. Imagínense que a usted le hacen pagar 1.500 euros por salir publicado en un folleto que será repartido por las diversas agencias asociadas del TT.OO. Sin embargo, después de este generoso dispendio, tiene que pagar no sólo al fotógrafo que le vendrá al hotel a tomar las fotos –con sus cargas asociadas de vuelo+estancia+dietas-, sino que también deberá usted mismo crear el texto que aparecerá en la descripción del hotel, amén de traducirlo convenientemente en los diversos idiomas que le soliciten. En resumen, pagar para además tener que trabajar. • Descuento a los agentes de viajes. ¿Cuantas veces –amigo director- no le han solicitado desde el TT.OO un descuento de un 50 % en el precio de la estancia, para un simple auxiliar administrativo, presentándonoslo como un lustroso agente de viajes? ¿Y cuantas veces se lo han hecho a usted cuando tenía que viajar a Alemania o a Inglaterra? Respuesta obvia, ¿no? • Liquidación de facturas. Cuente ahora usted el plazo que transcurre desde que el cliente abona sus vacaciones en la agencia en su país de origen, llega al hotel, se va, usted emite la factura, y el touroperador finalmente paga: Posiblemente nos vayamos a unos 6 meses de media. Increíble, ¿no? Este fenómeno económico, lo podríamos denominar como financiación sistemática. El dinero que el cliente ha desembolsado para ir de vacaciones a su hotel está en poder del TT.OO hasta que tenga a bien desembolsarlo. ¿Sabe los intereses que le llegarían a generar todo este dinero en un depósito de cualquier banco? • Unilateralidad extrema en los descuentos por “reclamaciones”. Es mundialmente conocida la facilidad y afición que tienen los TT.OO, a descontar alegremente de las cartas de pago, supuestas compensaciones abonadas a los clientes sin posibilidad de defensa alguna. El principio del Derecho Romano “in dubio pro reo” salta por los aires en estos casos. El hotel es siempre el culpable de lo que le suceda al cliente hasta que se demuestre lo contrario. A continuación, debe mover cielo y tierra para que se le retorne la cantidad deducida…pero de momento, ya ha generado los intereses correspondientes en la cuenta corriente del TT.OO y no en la nuestra. • Fan-trips de agencias. Para concluir, describiremos la extraña afición que tienen nuestros queridos colaboradores a la hora de realizar visitas a los hoteles a horas intempestivas. ¿A quién no le ha sucedido, que nos llama algún jefe de guías contándonos que viene un grupo de Alemania o de Inglaterra, y que vienen a visitar el hotel? No tema. No vendrán durante las 12 horas que se pasa usted en el hotel de lunes a sábado. No. Lo más probable, es que vengan a hacer el fan trip dichoso en domingo y a las tres de la tarde. No sólo eso, sino que nos obsequiarán también con su habitual falta de puntualidad, y por consiguiente, perderemos toda la tarde de nuestro único día libre esperando al grupito de marras. Con todo y con eso, lo más usual es que, al llegar, nos deleiten con un cálido y afectuoso saludo espetándonos “daremos una vuelta rápida que tenemos prisa”. Ahora bien, no se le pase por la cabeza intentar contactar con alguna agencia o touroperador en fin de semana. Simplemente no trabajan. Ellos le pueden llamar al móvil a cualquier hora del día de lunes a viernes, mientras dormita plácidamente viendo el Tour de Francia o mientras desayuna. Pero no intente contactar con ellos en fin de semana. Simplemente no existen. Para ellos ni los clientes ni los hoteles no tienen problemas durante el “week end” En fin querido lector, lo que hemos intentado transmitir en este escrito es la unilateralidad de la relación entre los TT.OO y los hoteles. La falta de flexibilidad de aquéllos y la adaptación total de éstos. Los TT.OO han venido tensando la cuerda desde hace muchos años. Esto ha repercutido significativamente en los precios y por tanto en los márgenes de explotación. No pensamos que los negocios hoteleros puedan aguantar mucho más por esta senda de unilateralidad, y de exprimir tanto los costes para seguir ofreciendo el mismo servicio a cada vez menos precio. Indefectiblemente el producto final se verá afectado. Ya no se pueden reducir más los costes para –primero- continuar dando el mismo servicio, y –segundo- adaptarse a la sangría constante en los precios a los que tiene sometidos el TT.OO a los hoteles. La consecuencia inmediata que prevemos, es que no quedará otra opción que reducir servicios, y que, por fin, el cliente se dará cuenta de que el yugo abusivo del touroperador ha acabado con la época dorada de la calidad y del servicio que han venido disfrutando todos estos años….pero esa, es otra historia. |