La medida rebaja la instrucción inicial, que anticipaba recortes del 10% en 40 terminales aéreas, y forma parte de un calendario progresivo que escalará al 6% el 11 de noviembre y al 10% el 14 de noviembre, si el cierre del Gobierno sigue en vigor para entonces.
El cierre del Gobierno federal de EEUU, conocido como shutdown, comenzó el 1 de octubre. El país afronta desde entonces, esta situación después de que republicanos y demócratas fracasaran en su intento de aprobar los “proyectos de apropiaciones” para financiar las agencias federales y sus operaciones durante el año fiscal.
Ni el plan alternativo de la parte republicana, ni la propuesta demócrata lograron apoyos suficientes. Ante la falta de consenso, la Casa Blanca activó los preparativos para un cierre, pidiendo a las agencias que identificaran qué funciones podrían mantenerse activas sin fondos y cuáles debían suspenderse.
Este shutdown, que ya se ha convertido en el más largo de la historia de Estados Unidos, no implica una paralización total, pero sí obliga a detener o reducir los servicios considerados “no esenciales”. En este sentido, permanecen operativos sectores clave como las Fuerzas Armadas, la seguridad nacional, el control fronterizo, el control aéreo y los cuerpos de emergencia, aunque con un matiz importante, muchos de sus empleados no están recibiendo su salario mientras dure el cierre.
Este shutdown ya se ha convertido en el más largo de la historia de Estados Unidos. Fuente:
Es precisamente la falta de pago la que ha desatado una crisis en el sistema aéreo. En los días que se llevan de cierre, unos 2.000 controladores han solicitado bajas y han aceptado empleos provisionales, lo que ha obligado al Departamento de Transportes a limitar el tráfico aéreo.
Los aeropuertos afectados se distribuyen en 25 estados del país, entre ellos figuran JFK y LaGuardia, en Nueva York; LAX, en Los Ángeles; y O’Hare, en Chicago. También han reducido operaciones los aeropuertos de Dallas y Houston, los de Washington DC, y los de Miami, Fort Lauderdale, Tampa y Orlando, además de los de Filadelfia, Atlanta, Boston y Newark, entre otros.
Todo ello ha perjudicado a miles de pasajeros que han visto sus vuelos cancelados. En cuanto a las grandes aerolíneas, como American, United y Delta, ya han confirmado que ajustan sus horarios para cumplir la normativa y que priorizarán los vuelos internacionales.
El impacto se extiende también al turismo. Tras el anuncio del cierre del Gobierno, la Estatua de la Libertad ha cerrado, dejando sin visitas a uno de los icónos más concurridos del país, que el año pasado atrajo a 3,72 millones de personas. Mientras, también crece la incertidumbre sobre el funcionamiento de parques nacionales, museos y otras atracciones.
El cierre del Gobierno se acerca ya los 40 días, superando los 35 que marcaron el cierre de 2018 durante el primer mandato de Donald Trump, cuyo final llegó precisamente tras el caos aéreo provocado entonces por la escasez de controladores. Ahora, el país se sitúa en un escenario similar mientras el Senado prepara un nuevo intento para aprobar un plan de financiación provisional.
Después de quince fracasos consecutivos por la falta de acuerdo, republicanos y demócratas se volverán a reunir para intentar aprobar un plan de financiamiento provisional que ponga, por ahora, fin al cierre federal.
Te puede interesar: Cierre del gobierno EEUU: qué hacer si me he visto afectado y han cancelado mi vuelo
Actualización de la noticia, 10 de noviembre de 2025
El Senado de EEUU alcanza mayoría para reabrir el gobierno
10/11/2025 04:56. EFE.- El Senado de Estados Unidos consiguió aprobar el voto de procedimiento que permite avanzar hacia un proyecto de ley que desbloquee fondos para reabrir el gobierno federal, tras un récord de 40 días cerrado por falta de acuerdo.
Poco antes de las 23:00 hora local (04:00 GMT), el Senado consiguió los 60 votos necesarios para avanzar hacia un compromiso que permita pagar a los funcionarios y a las agencias federales, después de que siete senadores demócratas y el independiente Angus King (que suele votar con los demócratas) decidieran romper con la disciplina de su partido para permitir extender el presupuesto hasta el 30 de enero.
Los demócratas que decidieron votar a favor de desbloquear el proceso en el pleno del Senado explicaron que estaba claro que los republicanos no iban a ceder y que "solo había un acuerdo en la mesa y esta era la mejor opción para reabrir el gobierno".
El acuerdo alcanzado esta noche, que todavía debe pasar por otros votos en el Senado y finalmente por la Cámara Baja, permitirá volver a pagar a los más de 650.000 funcionarios que llevan más de un mes sin recibir una nómina y el pago retroactivo, así como financiar a los departamentos de Agricultura (encargado de los cupones alimentarios para los más pobres), Asuntos de Veteranos y otras agencias hasta el 30 de enero.
Como parte de las negociaciones de hoy, el bando republicano aseguró a los demócratas que en diciembre votarían para extender los subsidios de la Ley de Cuidado Asequible, conocida como Obamacare, que finalizan este año y que se había convertido en el gran obstáculo para extender el presupuesto.
El acuerdo debe obtener el aval de la Cámara de Representantes, donde hay división en ambos partidos. El líder de la minoría demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, dijo que él votará que no, mientras que Pete Aguilar, presidente del Caucus demócrata, se sumó a la oposición al proyecto de ley porque "no arregla la crisis de cuidado de salud ni hace que la vida de los estadounidenses sea más asequible".
Este cierre del gobierno federal ha durado un récord de 40 días y ha provocado la suspensión de sueldo para varios cientos de miles de funcionarios federales, el cierre de servicios básicos, el impago de cupones de alimentos para los más pobres o largos retrasos en aeropuertos y el tráfico aéreo por la escasez de controladores o miembros de la seguridad aeroportuaria.
Ver también: Trump amenaza con rebajar el sueldo a los controladores aéreos ausentes por cierre federal
Ante la falta de salarios, muchos funcionarios se han visto obligados a recurrir a donaciones de comida o recurrir a préstamos de emergencia, todo esos mientras un gran número seguía trabajando sin recibir su nómina.
Además, los analistas comenzaban a temer que el largo parón en la capacidad del gobierno federal para operar de manera plena iba a comenzar a tener un impacto irreversible en el crecimiento de la economía estadounidense.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta noticia no tiene comentarios.