Manuel Mariño es director de Operaciones del Hyatt Regency Hesperia Madrid

La labor de un director de Operaciones en hotel: el lobby es el mejor indicador

“En lujo, reaccionar es tarde”, asegura Mariño

La labor de un director de Operaciones en hotel: el lobby es el mejor indicador

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Entrevista/Manuel Mariño, director de Operaciones del Hyatt Regency Hesperia Madrid, detalla que “el lobby es el mejor indicador del pulso operativo del hotel. Viendo los tiempos reales de check-in, el nivel de espera y la capacidad del equipo para absorber picos sin perder elegancia ni profesionalidad en el servicio. Con eso ya se puede saber cómo va el resto de la operativa. Cuando el lobby fluye, el resto del hotel está fluyendo también. Para mí es el termómetro más honesto del día a día”. Mariño revela en esta entrevista cómo es el día a día en la operativa de un hotel de lujo como el Hyatt Regency Hesperia Madrid.

En un hotel de 5 estrellas la excelencia se presupone. ¿Dónde se juega realmente la diferencia entre un buen servicio y uno memorable?

La diferencia se juega en la anticipación. En lujo, reaccionar ya es tarde. El verdadero valor está en prever la necesidad antes de que el huésped la formule. Cuando el cliente siente que aquello “simplemente ocurre” sin esfuerzo aparente, ahí aparece lo memorable. Un 5 estrellas se juzga por los detalles que el cliente no pide, pero recibe.

¿Qué decisión operativa reciente ha tenido el mayor impacto silencioso en la satisfacción del huésped?

La decisión operativa con mayor impacto silencioso ha sido reorganizar la estructura interna para que cada departamento tenga absoluta claridad sobre cuáles son sus funciones, qué debe aportar y cómo debe coordinarse con el resto de equipos.

La labor de un director de Operaciones en hotel: el lobby es el mejor indicador
La habilidad más difícil pero esencial en la hospitalidad, según Manuel Mariño, es aprender a leer al huésped y adaptar el servicio, algo que se desarrolla con experiencia, práctica guiada y libertad para tomar decisiones y aprender de los errores. Fuente: Hyatt Regency Hesperia Madrid.

Un ejemplo concreto es nuestra reunión operativa de cada día a mediodía, donde revisamos cómo está transcurriendo el día, qué fricciones han aparecido y qué ajustes podemos introducir antes de que el huésped las perciba. Ese ejercicio de alineación ha elevado de forma significativa la calidad del servicio sin que el cliente sea consciente del trabajo y esfuerzo que hay detrás.

¿Cuál es la habilidad humana más difícil de enseñar en el segmento de lujo y cómo intentan desarrollarla internamente?

La más difícil de enseñar es la sensibilidad para leer al huésped, entender su estado emocional y adaptar el estilo de servicio en consecuencia. Esa lectura sutil es lo que distingue un gesto simplemente correcto de uno excepcional. Es cierto que algunas personas lo tienen más innato que otras, pero es una habilidad adquirible. La experiencia es clave, y por eso, hasta que llegan a tenerla, lo vamos desarrollando de forma individual con cada miembro del equipo: observación, acompañamiento y análisis de situaciones reales que les van sucediendo.

También es fundamental permitir que el equipo pruebe, tome decisiones y se equivoque de forma controlada. El aprendizaje ocurre en la interacción real, con guía, seguridad y espacio para crecer. Ahí es donde de verdad se forma el criterio.

¿Qué sabe hoy un hotel de 5 estrellas sobre su huésped que hace cinco años era impensable conocer?

Hoy podemos saber cómo está viviendo el huésped su estancia mientras ocurre, no después. El feedback en tiempo real nos permite detectar si algo no ha empezado bien y corregirlo antes de que se convierta en una mala experiencia. Esto ha supuesto un gran cambio. Este nivel de inmediatez, unido a datos sobre preferencias y patrones de comportamiento, nos permite personalizar mejor, actuar antes y recuperar al cliente a tiempo.

¿Cuál es la parte más infravalorada del trabajo de Operaciones en un 5 estrellas; lo que nadie ve, pero si falla es un desastre?

La parte más infravalorada es la coreografía interna: todo lo que ocurre entre bambalinas para que el servicio parezca sencillo. Coordinación entre departamentos, el mantenimiento preventivo, la supervisión constante de las amenidades y el control minucioso de las habitaciones… Si cualquiera de esas piezas falla, el huésped lo nota de inmediato. Operaciones es, en esencia, el arte de que todo fluya de manera sencilla sin que nadie note el gran esfuerzo que hay detrás, que parezca algo natural.

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