Aunque la inteligencia artificial ha irrumpido a pasos agigantados en el sector turístico, son varios los obstáculos que impiden su rápida adopción por parte de las empresas frenando su capacidad de transformación frente a otros sectores, según el nuevo informe ‘Remapping travel with Agentic IA’, de McKinsey y Skift. Entre estos está la fragmentación tecnológica y una mayor dependencia de sistemas heredados.
Las empresas turísticas, detalla el informe, "presentan mayores niveles de fragmentación tecnológica y dependencia de sistemas heredados que otros sectores. Además, una parte de la industria continúa priorizando el componente humano del servicio por encima de la innovación tecnológica, lo que ralentiza la madurez digital”.
Para Javier Caballero, socio de McKinsey & Company, “la adopción de IA está aumentando de forma notable, pero el sector viajes sigue afrontando desafíos estructurales que impiden capturar su valor real. Datos fragmentados, procesos manuales y una aproximación tecnológica todavía limitada frenan la transformación”.
Muchas compañías reconocen dos limitaciones a la hora de avanzar: la escasez de perfiles técnicos y la falta de una hoja de ruta clara que guíe la transformación.Fuente: Adobe Stock.
"Datos fragmentados, procesos manuales y una aproximación tecnológica todavía limitada frenan la transformación"
Asimismo, según el informe, muchas compañías reconocen dos limitaciones principales a la hora de avanzar: la escasez de perfiles técnicos y la falta de una hoja de ruta clara que guíe la transformación. En este sentido, el estudio recomienda definir una visión estratégica compartida entre negocio y tecnología, priorizar los casos de uso de mayor impacto y asegurar que los primeros proyectos generen beneficios visibles que impulsen la adopción.
La IA agéntica y su potencial transformador
Mientras que la IA generativa responde a preguntas y ofrece sugerencias cuando se le solicita, la IA agéntica adopta una respuesta mucho más proactiva, detalla el informe de McKinsey. Es capaz de monitorizar situaciones, identificar cuándo debe intervenir, diseñar un plan y ejecutarlo con muy poca intervención humana.
Muchas compañías reconocen dos limitaciones principales a la hora de avanzar: la escasez de perfiles técnicos y la falta de una hoja de ruta clara que guíe la transformación
Su carácter disruptivo en el turismo reside en que puede operar interfaces como un usuario real, combinar datos estructurados y no estructurados, resolver tareas mediante razonamientos de varios pasos y gestionar grandes volúmenes de actividades repetitivas, pero altamente personalizables, como itinerarios complejos o ajustes logísticos de última hora.
"El verdadero potencial de la IA agéntica no reside solo en su capacidad para automatizar tareas, sino en su habilidad para transformar la forma en que se resuelven problemas en el sector. Al permitir intervenciones más rápidas, precisas y personalizadas, esta tecnología abre la puerta a experiencias de viaje más fluidas y a operaciones mucho más eficientes, algo que los consumidores ya esperan y que las empresas deberán abordar para mantenerse competitivas", destaca Caballero.
La creciente familiaridad de los consumidores con estas tecnologías contribuye a su rápida aceptación: casi siete de cada diez consumidores muestran disposición a utilizar un asistente capaz de gestionar un viaje completo de forma autónoma. Esta tendencia también se refleja en las estrategias de las empresas del sector.
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