El presidente del Consell Insular d’Eivissa, Vicent Marí, ha subrayado que este distintivo “nace con una idea muy clara: un destino que apuesta por la calidad también debe garantizar servicios responsables”. En su opinión, la movilidad no puede desligarse del modelo de isla que se quiere construir. No se trata únicamente de ordenar el tráfico o regular la actividad, sino de asegurar que los servicios que se prestan estén a la altura de un destino que aspira a la excelencia.
Fuente: Ibiza Travel.
Desde esta perspectiva, el transporte deja de ser un elemento secundario para convertirse en una pieza estratégica. Forma parte de la experiencia turística, condiciona la percepción del visitante y tiene un impacto directo en la vida cotidiana de la población local. Garantizar que ese transporte sea legal y profesional, ha remarcado Marí, “no es solo una cuestión de orden, es una cuestión de modelo de destino”.
El Sello de Transporte Verificado d’Eivissa se presenta como una herramienta sencilla, pero a la vez potente. Su función principal es permitir que cualquier usuario pueda identificar de forma rápida y clara qué servicios están debidamente autorizados. Para ello, el distintivo incorpora un código QR que facilita la verificación inmediata del servicio. En apenas un segundo, el usuario puede comprobar si el transporte que va a utilizar está registrado y cumple con los requisitos establecidos.
Al escanear el código, se accede a una ficha oficial en la que se recoge información clave: la licencia del operador, su vigencia, la última inspección realizada y un canal específico para comunicar incidencias. Este sistema está pensado para que la decisión sea intuitiva y casi automática: mirar, reconocer y elegir con la tranquilidad de estar utilizando un servicio verificado. La tecnología se pone así al servicio de la transparencia y de la confianza.
Fuente: Consell d’Eivissa.
La iniciativa se alinea con la voluntad del Consell de seguir avanzando en la lucha contra el intrusismo. El transporte ilegal genera competencia desleal, perjudica a los operadores que cumplen las reglas y puede tener consecuencias negativas para la seguridad y la calidad del servicio. Frente a este escenario, el Sello de Transporte Verificado no se plantea únicamente como un instrumento de control, sino también como una herramienta de implicación colectiva.
Vicent Marí ha insistido en que la estrategia no pasa solo por perseguir conductas irregulares. “No solo se trata de perseguir conductas irregulares, sino también de implicar a todos los actores”, ha señalado. El objetivo es facilitar que el ciudadano y el visitante puedan elegir bien, con información clara y criterio.
El sello contribuye además a proteger la reputación de Ibiza como destino. En un contexto en el que la imagen y la confianza son activos fundamentales, contar con mecanismos que refuercen la calidad de los servicios resulta clave. La movilidad, entendida como un servicio básico, juega un papel determinante en esa percepción global del territorio.
Fuente: Ibiza Travel.
La presentación del Sello de Transporte Verificado se integra, asimismo, en una estrategia más amplia del Consell Insular orientada a avanzar hacia un turismo más equilibrado y sostenible. Un modelo basado en servicios de calidad, en la gestión responsable del territorio y en el cuidado de los recursos, tanto materiales como humanos. La movilidad, en este marco, actúa como un eje transversal que conecta la actividad turística con la vida diaria de la isla.
“Cuidar Ibiza también es cuidar cómo nos movemos por la isla”, ha concluido el presidente del Consell. Una afirmación que resume el espíritu de la iniciativa y que sitúa al nuevo sello como algo más que un distintivo. Se trata de una herramienta para ordenar, para informar y para generar confianza, pero también de un mensaje claro sobre el tipo de destino que Ibiza quiere seguir siendo: uno que apuesta por la calidad, la legalidad y la responsabilidad compartida.
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