Lote 1 de la subasta de Mar Abierto (Santa Cazorla)
El administrador concursal reabre la pugna entre Lopesan y Martinón por 4 hoteles
Disputa por los hoteles Lago, Valle y Costa, en Taurito, y Las Tirajanas, en Tunte
Publicada 30/01/26 Actualizada 13:28h
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En septiembre publicábamos que Lopesan se imponía a Martinón en la subasta de los hoteles de Santana Cazorla al presentar una oferta económica superior. Sin embargo, el administrador concursal ha propuesto al juez modificar el adjudicatario, a raíz de los recursos presentados tanto por Grupo Martinón como por la representación de los trabajadores. Por el momento, Lopesan mantiene la condición de adjudicatario provisional y la decisión final está en manos del magistrado Alberto López Villarubia.
Los activos en disputa forman parte del lote 1 del proceso concursal de Mar Abierto, sociedad del grupo Santa Cazorla, e incluyen los hoteles Lago, Valle y Costa, en Taurito (Mogán), con más de 1.500 camas, y la concesión administrativa del Hotel Las Tirajanas, en Tunte. En la subasta organizada por CBRE, Lopesan ofertó 85.001.000 euros por estos cuatro establecimientos, mil euros más que los 85 millones ofrecidos por Martinón.
Pese a que la oferta fue mayor, el administrador concursal, Amalio Miralles (Lener Administradores Concursales), ha elevado al Juzgado de lo Mercantil número 1 de Las Palmas una propuesta de adjudicación a favor de Martinón, al considerar que su propuesta es “más beneficiosa para la solución del concurso”.
En su informe, el administrador introduce una revisión del valor efectivo de las ofertas. Entre los argumentos económicos se incluye el tratamiento de determinados derechos de cobro frente a turoperadores, por un importe aproximado de 2,5 millones de euros, lo que haría que, en términos reales, la oferta del Grupo Martinón resultara superior.
El informe también da un peso relevante a los aspectos laborales. Los comités de empresa de Mar Abierto recurrieron la adjudicación inicial al entender que la oferta de Lopesan no garantizaba la subrogación completa de la plantilla ni la estabilidad laboral, mientras que la paz social "se garantiza mejor con DTVT (Grupo Martinon)”, ya que “cuenta con la preferencia manifestada por los comités de empresa, lo que reduce el riesgo de conflictividad laboral”. A esto suma el hecho de que garantiza la continuidad operativa inmediata al ser el actual gestor de los establecimientos.
Fuentes cercanas a Lopesan explican a HOSTELTUR que avalar los argumentos del administrador concursal sería “un escándalo de seguridad jurídica”, ya que la posición “no es válida” porque contradice las reglas objetivas y públicas que él mismo fijó para la subasta.
En ese sentido, resaltan que la adjudicación de septiembre se produjo conforme a un procedimiento reglado y transparente, con tramos de puja predeterminados. Por eso, argumentar que la diferencia económica es “solo” de mil euros carece de fundamento jurídico, ya que ese margen fue expresamente establecido en el pliego. Del mismo modo, introducir criterios no previstos, como la condición de operador previo o el mantenimiento de contratos accesorios, vulnera la seguridad jurídica y la vinculación a las bases del procedimiento.
Insisten en que Lopesan sigue siendo ganador de la subasta "hasta que el juez diga lo contrario"
Para garantizar el cumplimiento de la resolución y la integridad del procedimiento concursal, el grupo también se plantea llevar a cabo "todas las acciones legales necesarias contra el administrador concursal".
El conflicto se ha desatado en torno al Lote 1, ya que resto de los activos de Mar Abierto cuentan con adjudicatarios firmes: Lopesan se quedó con 26 locales comerciales y dos solares edificables en Meloneras por 97 millones de euros, y Servatur adquirió un solar en Arguineguín por 2,6 millones.
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