El sector de las experiencias de viaje ha dejado de ser un componente secundario para consolidarse como uno de los pilares estratégicos para las reservas. Según el informe Outlook for Travel Experiences 2019-2029 elaborado por Arival y Phocuswright, esta industria cerró 2025 con un volumen de negocio de 230.000 millones de euros y tiene previsto escalar hasta los 290.000 millones en 2029. Este crecimiento sostenido supera la evolución media del resto de la industria turística, lo que confirma un cambio estructural donde los viajeros priorizan qué hacer en destino por encima de otros factores.
El mercado de las experiencias vive un momento de madurez relevante. Históricamente, las excursiones, los tours y las entradas a atracciones eran elementos que el viajero resolvía una vez llegado a su destino, a menudo de forma improvisada. Sin embargo, la investigación apunta a un cambio radical en la psicología del consumidor: las experiencias son ahora el motor principal que impulsa la elección del destino, desplazando a factores tradicionales.
Esta tendencia, alimentada por una preferencia generacional hacia el consumo de experiencias frente a los bienes materiales, ha provocado que el sector crezca de forma más acelerada que el conjunto global de los viajes, convirtiéndose en el segmento con mayor proyección de rentabilidad en el corto y medio plazo.
La palanca de las reservas online
La transición hacia la reserva anticipada es el fenómeno que mejor explica esta escalada. Mientras que en 2019 el canal online representaba apenas el 17% de las reservas, las previsiones para 2029 sitúan esta cifra en el 42%. Las grandes agencias de viajes online (OTA) han capitalizado gran parte de este cambio, con una previsión de quintuplicar su volumen de reservas brutas en la década analizada.
Previsiones de crecimiento del mercado de las experiencias hasta 2029. Fuente: informe Arival Phocuswright.
Este trasvase de las ventas hacia entornos digitales no es solo una cuestión de comodidad, sino una respuesta a la necesidad del viajero de asegurar su plaza y organizar su tiempo con antelación, dotando de mayor previsibilidad a la oferta turística.
El auge de la reserva anticipada
Esta aceleración digital está cambiando el comportamiento de los viajeros, quienes optan cada vez más por planificar sus actividades antes de iniciar el viaje. El cambio de paradigma obliga a los operadores locales, históricamente acostumbrados a la venta directa y offline, a integrar sistemas de reserva modernos. La capacidad de adaptación tecnológica se perfila como el factor diferenciador clave para los negocios en este segmento.
El reto de la brecha tecnológica y la fragmentación
A pesar de la evolución positiva, el sector todavía presenta una brecha tecnológica significativa. En 2025, solo el 33% de las reservas brutas se realizaron a través de canales digitales, una cifra que contrasta notablemente con el 64% registrado en el conjunto del mercado turístico global. Esta desconexión tiene su raíz en la propia estructura del ecosistema: más del 70% de los operadores son microempresas o pequeños negocios locales.
Se prevé que el mercado de las experiencias alcance los 290.000 M € en 2029. Fuente: Adobe Stock
Muchos de estos actores siguen dependiendo de ventas directas offline o procesos manuales que limitan su capacidad de distribución. La adopción de sistemas de gestión de reservas modernos no solo es una oportunidad de crecimiento, sino una necesidad imperativa para que estos pequeños negocios puedan conectarse con la demanda global y competir en igualdad de condiciones.
El rol de la inteligencia artificial
En paralelo, la irrupción de la inteligencia artificial está marcando un punto de inflexión. Esta tecnología no solo está optimizando la comercialización y la personalización de las ofertas, sino que está transformando radicalmente la forma en que el viajero descubre qué hacer en su destino. Al automatizar la recomendación y facilitar la reserva instantánea, la IA está eliminando las últimas fricciones que quedaban en el proceso de compra, consolidando a las experiencias como el verdadero núcleo del valor añadido en el ecosistema turístico.
Inversión en experiencias
El interés del mercado financiero por este segmento es una prueba definitiva de su relevancia. La actividad inversora se ha concentrado en las grandes plataformas de experiencias, que ven cómo el interés de los inversores crece ante la perspectiva de futuras salidas a bolsa.
El caso de buendía
La apuesta del capital por el turismo experiencial se refleja en operaciones recientes como la de la travel-tech española buendía, que ha cerrado una ronda de inversión mixta (capital y deuda) de 8 millones de euros.
Esta operación, liderada por inversores particulares, el Instituto Oficial de Crédito (ICO Crecimiento) y la entidad de capital riesgo asturiana SODECO, cuenta además con el respaldo de entidades financieras como Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Cajamar. La compañía, que cerró 2025 con unas ventas aproximadas de 21 millones de euros, destinará estos fondos a acelerar su crecimiento, reforzar su ecosistema digital integral y consolidar su liderazgo internacional en el sector de tours, actividades y atracciones.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta noticia no tiene comentarios.