El origen del cambio de hora en España: por qué se adelantan y retrasan los relojes cada año
El cambio de hora, vigente en toda la Unión Europea desde 1981, nació con la idea de ahorrar energía aprovechando mejor la luz solar
Publicada 17/03/26
Dos veces al año, millones de relojes en España se ajustan apenas en unos segundos, un gesto casi automático que, sin embargo, responde a una decisión política y económica adoptada hace décadas. El llamado cambio de hora -adelantar el reloj en primavera y retrasarlo en otoño- forma parte del calendario europeo desde principios de los años ochenta, aunque su origen se remonta a un contexto energético muy concreto.
Escucha la noticia
En la actualidad, España sigue aplicando el sistema de doble cambio horario anual, cuya próxima fecha tendrá lugar el domingo 29 de marzo, cuando a las 2:00 pasarán a ser las 3:00, dando inicio al horario de verano. Y nuevamente, meses después, el domingo 25 de octubre, los relojes volverán a retrasarse una hora para regresar al horario de invierno.
Este mecanismo responde a una normativa que se implantó en el conjunto de la entonces Comunidad Económica Europea en 1981, con el objetivo de unificar los calendarios horarios de los distintos países y facilitar el funcionamiento del mercado común. Una medida común que establecía dos cambios al año: uno a finales de marzo y otro a finales de octubre.
La decisión estaba estrechamente ligada al contexto económico de la época, ya que tras la crisis energética provocada por el encarecimiento del petróleo en los años setenta, varios gobiernos europeos comenzaron a estudiar fórmulas para reducir el consumo de electricidad. Y una de las soluciones propuestas fue adelantar el reloj durante los meses con más horas de luz para aprovechar mejor la iluminación natural.
Por lo que si la jornada social coincidía con las horas de mayor luz solar, disminuiría el uso de iluminación artificial y, con ello, el gasto energético. Aunque la hipótesis parecía razonable en aquel momento, el paso del tiempo ha puesto en duda su efectividad real.
Con el avance de la tecnología, la transformación de los hábitos de consumo eléctrico y la generalización de sistemas de iluminación más eficientes, distintos estudios han señalado que el ahorro energético derivado del cambio de hora es hoy muy reducido o incluso inexistente.
La discusión alcanzó dimensión institucional en 2018, cuando la Comisión Europea planteó la posibilidad de eliminar los cambios estacionales de hora y permitir que cada país decidiera si mantener permanentemente el horario de verano o el de invierno, y aunque la propuesta se apoyó en una consulta pública realizada en varios países de la Unión Europea, la iniciativa finalmente no se llevó a cabo.
En el caso de España, el 64 % de los participantes en aquella encuesta se mostró favorable a poner fin a esta práctica. Sin embargo, la iniciativa quedó bloqueada en el proceso legislativo europeo. El principal obstáculo no es la eliminación del cambio de hora en sí, sino la dificultad para que los Estados miembros acuerden qué horario debería permanecer de forma permanente.
Algunos países se inclinan por mantener el horario de verano, que alarga las tardes y se percibe como más favorable para la actividad social y económica. Otros consideran más adecuado el horario de invierno, al estar más alineado con el horario solar y, según diversos expertos, con el ritmo biológico humano.
La falta de consenso entre los gobiernos europeos ha impedido hasta ahora adoptar una decisión definitiva y el Parlamento Europeo llegó a proponer que 2021 fuera el último año con cambio de hora, pero el debate quedó paralizado y la normativa ha seguido prorrogándose. En el caso español, el calendario oficial recogido en el BOE mantiene programados los ajustes hasta finales de 2026, lo que implica que, por ahora, el país continuará aplicando este sistema de transición estacional mientras la Unión Europea no adopte una decisión definitiva.
Mientras no exista un acuerdo entre los Estados miembros, el sistema seguirá vigente, ya que la coordinación entre países es considerada clave para evitar problemas en sectores como el transporte, las telecomunicaciones o el comercio internacional, donde la sincronización horaria resulta fundamental.
¿Sabes que puedes estar al día con el mejor contenido de HOSTELTUR directamente en tu teléfono o en tu bandeja de entrada?
Síguenos en nuestros canales de WhatsApp y Telegram, donde enviamos cada día una selección de nuestras mejores historias y de las noticias de última hora.
Y si prefieres el email, suscríbete a nuestra newsletter para recibir una visión completa del sector turístico directamente en tu correo.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta noticia no tiene comentarios.