Se agregan nuevas conexiones y refuerzos en rutas, ampliando temporalmente el mapa de destinos
El Aeropuerto de A Coruña incrementa su operativa un 70% (durante 35 días) sin refuerzo de controladores
La previsión es que registre más de 40 vuelos diarios, con picos puntuales de 50 movimientos
Publicada 23/04/26 13:32h
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El Aeropuerto de A Coruña afronta un cambio de escala que lo sitúa, durante 35 días, como principal puerta aérea de entrada a Galicia. El cierre operativo de Santiago-Rosalía de Castro por las obras de renovación integral del pavimento de su pista traslada a Alvedro buena parte de esa actividad. El resultado será un aumento del 70% en tráfico, con más de 40 vuelos diarios y picos que rebasarán los 50 movimientos.
La reasignación temporal de tráfico convierte a Alvedro en el gran receptor de la operativa desviada de Lavacolla hasta el 27 de mayo. Sin embargo, entre los refuerzos previstos para absorber ese salto no figura uno especialmente sensible: el de los controladores aéreos, según han confirmado a HOSTELTUR desde el sindicado USCA. Por lo tanto, el aeropuerto seguirá operando con solo ocho de estos profesionales, pese al aumento de aterrizajes, despegues y movimientos en pista. La reivindicación del sindicato es que se incorporen dos más a la plantilla, pero ya no será posible para este periodo de intensa actividad.
En la operativa de Alvedro no se incorporarán profesionales adicionales para ordenar una actividad más intensa durante más de un mes seguido
Desde la central sindical resaltan que la carga de trabajo en la torre coruñesa será "desproporcionada" hasta finales de mayo, cuando se reactive el Aeropuerto de Santiago. Y los portavoces de USCA consideran que la "falta de previsión" de los gestores en este caso se traducirá en "estrés y fatiga acumulada". Un problema que contemplan con preocupación porque "la seguridad aérea depende de nuestra agudeza mental". Además, la situación coincide con una huelga de controladores de Saerco, que afecta a Coruña y que hasta el momento está teniendo servicios mínimos del 100%.
Las mejoras que sí ve el pasajero
El plan de contingencia sí contempla, en cambio, mejoras visibles para el pasajero y para la circulación interna del recinto. A las rutas habituales con Madrid, Barcelona, Tenerife Norte, Gran Canaria, Ginebra y Milán se suman conexiones con Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Londres y París, además de refuerzos en enlaces ya operativos. Con ello, el aeropuerto coruñés amplía su mapa mientras asume un papel central en la conectividad gallega.
En tierra, la infraestructura reforzará su capacidad con 700 nuevas plazas de aparcamiento, añadidas a las 1.200 existentes, utilizando una antigua instalación habilitada con senda peatonal y un autobús lanzadera gratuito. También abrirá una nueva entrada para disponer de dos accesos, incorporará una puerta adicional de embarque y otra de desembarque, y ampliará espacios para alquiler de vehículos, taxis, restauración, limpieza, mantenimiento y atención reforzada a personas con movilidad reducida.
Objetivo: mantener la calidad de servicio
La dirección del aeropuerto ha situado la experiencia como eje del dispositivo extraordinario. Joan Ibáñez, responsable de Alvedro, señaló durante la presentación del plan que el objetivo será preservar la calidad del servicio para que el aeropuerto siga siendo ágil y cómodo, al tiempo que las compañías aéreas obtengan una percepción positiva.
El reajuste en la operativa aérea gallega por las reformas en la pista compostelana también obligará a reforzar la movilidad terrestre entre Santiago y A Coruña
Por ese motivo, la Xunta de Galicia incorporará cuatro nuevas frecuencias de autobús por sentido entre la estación intermodal compostelana y Alvedro, además de ampliar el servicio en sábados, domingos y festivos. En paralelo, queda autorizada la prestación de servicio por parte de los taxis de A Coruña en el aeropuerto, ubicado en Culleredo, para responder al previsible aumento de demanda.
Durante este periodo, una parte menor del tráfico de Santiago se redistribuirá asimismo hacia Vigo, pero será A Coruña la que concentrará el grueso del desvío y, con él, la presión operativa. El dato más llamativo del plan no está en las nuevas rutas ni en los refuerzos logísticos, sino en la ausencia de controladores adicionales, cuya función es crítica para coordinar tráfico aéreo.
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