La cobertura financiera marca la diferencia. Y, cuando no basta, aparecen los recortes

Crisis del queroseno: así la abordan las 15 principales aerolíneas mundiales

Air France-KLM, United, American y Southwest están trasladando parte del impacto al pasajero por distintas vías

Crisis del queroseno: así la abordan las 15 principales aerolíneas mundiales

La crisis del queroseno desencadenada a consecuencia de la guerra en Oriente Medio ha vuelto a colocar a las aerolíneas ante su prueba de resistencia más incómoda. La guerra en torno a Irán disparó en pocas semanas el precio del combustible aéreo desde la franja de 85 a 90 dólares por barril hasta niveles de 150 a 200 $, un salto que impacta de lleno a un negocio donde el carburante supone alrededor de un 30% de los costes operativos.

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El problema no es solo el precio. También pesa la fragilidad del suministro, especialmente en Europa, una región que depende de los países del Golfo Pérsico para cerca de tres cuartas partes de sus importaciones de combustible aéreo y que en abril tuvo que reforzar compras récord desde Estados Unidos. Aun con cierto alivio semanal, IATA seguía situando el promedio mundial del jet fuel en 184,63 dólares por barril de referencia internacional.

El encarecimiento del queroseno ha sido abrupto: desde 85-90 hasta 150-200 dólares por barril

En ese contexto, las 15 compañías más grandes han desplegado un abanico de soluciones muy parecido, aunque con distinta intensidad: coberturas financieras, subidas tarifarias, recortes selectivos de capacidad, nuevos recargos, ahorro operativo, renovación de flota y más uso de combustible sostenible (SAF). La diferencia está en el punto de partida: no resiste igual quien llega protegido por 'hedges' (coberturas) y aviones eficientes que quien entra en la tormenta sin red financiera ni comercial previa.

Crisis del queroseno: así la abordan las principales aerolíneas mundiales
Las compañías aéreas tratan de adaptarse ante la crisis del queroseno. Fuente: Hosteltur

Las medidas de las principales compañías aéreas ante la crisis del queroseno

  1. Air France-KLM: El grupo Air France-KLM combina traslación parcial del sobrecoste al cliente y ajustes de red. Ha anunciado subidas de 50 euros por billete de ida y vuelta en largo radio, mientras KLM cancelará 160 vuelos europeos en el próximo mes por el alza del combustible. Aun así, su dirección insiste en que la cobertura, la productividad y la renovación de flota siguen siendo hoy su principal colchón defensivo interno real.
  2. Delta Air Lines: La compañía ha optado por una respuesta mixta de ingresos y disciplina operativa. Recortó en torno a 3,5 puntos su plan inicial de capacidad, eliminó el crecimiento previsto para el trimestre en curso y elevó las tarifas por equipaje facturado. En paralelo, conserva una ventaja poco común en Estados Unidos: su refinería sigue aportando un beneficio por galón, mientras los winglets, los ensayos fello’fly (un proyecto de Airbus destinado a reducir el consumo de combustible) y el SAF afinan eficiencia.
  3. easyJet: Esta aerolínea ilustra la estrategia europea más pragmática. La compañía reconoció 25 millones de libras de costes extra de combustible solo en marzo y prevé una pérdida semestral mayor, pero llega con parte del riesgo cubierto: mantenía una cobertura del 80% para el primer semestre fiscal de 2026 y amplió su política de hedging de 18 a 24 meses. Además, acelera NEO, trayectorias optimizadas y más ahorro operativo sostenido en tierra.
  4. IAG: La matriz de British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, juega la baza de haber cubierto buena parte de su combustible en el corto y medio plazo. Por eso evitó trasladar de inmediato el impacto a las tarifas. Su política permite cubrir hasta el 75% del consumo previsto en el tramo más próximo, con mayor flexibilidad para las low cost, mientras apoya la defensa en nueva flota, SAF y eficiencia.
  5. Lufthansa Group: Ha elegido la cirugía de capacidad. El grupo retirará 20.000 vuelos de corto radio de aquí a octubre, equivalente a unas 40.000 toneladas de queroseno, y decidió adelantar la salida de 27 aviones de su filial CityLine. La pata estructural es OPS Sustainability: suma más de 90 medidas, ha ahorrado 54.000 toneladas de queroseno desde 2022 y se apoya ya hoy en 219 aviones encargados.
  6. Ryanair: La principal 'low cost' europea afronta la tormenta con una protección que pocos rivales europeos tienen. Su informe anual recoge que a cierre de marzo de 2025 tenía cubierto aproximadamente el 77% de sus necesidades de jet fuel para el ejercicio 2026 y el 13% para 2027. A eso suma su obsesión histórica por el coste unitario: más de 170 Boeing Gamechanger, modernización de winglets (para mejorar la eficiencia aerodinámica de sus aviones) y una flota que consume hasta un 20% menos.
  7. Emirates Esta compañía aérea se mueve sobre dos ejes: músculo financiero y eficiencia operacional. En 2024-25, el combustible siguió siendo su mayor coste, con un peso del 31%, aunque la caída del precio medio y las ganancias de cobertura compensaron parte del mayor consumo por actividad. La compañía refuerza esa posición con una flota joven, nuevos A350 y Boeing en entrega, y Green SOPs pilotados con analítica de datos para recortar quema de 'Jet Fuel' innecesaria.
  8. Singapore Airlines: En su caso, responde con una defensa eminentemente financiera. Su memoria anual detalla un programa de gestión del riesgo que utiliza 'swaps' (Severe Weather Avoidance Plan, un plan de desvío de rutas), opciones y collars sobre el combustible aéreo, Brent y crack spreads para amortiguar subidas bruscas del queroseno dentro de marcos aprobados. No elimina el riesgo, pero sí lo ordena. Esa disciplina permite ganar tiempo comercial en un mercado premium, donde trasladar costes exige más tacto que recurrir a recargos explícitos.
  9. Cathay Pacific: La aerolínea mantiene la ortodoxia clásica: cubrir una parte del consumo esperado sin especular con el petróleo. Su informe anual subraya que usa derivados equivalentes a contratos a plazo para limitar la volatilidad a corto plazo, mientras la división de carga admite que en 2026 esa cobertura alcanza alrededor del 30% del componente crudo y no protege la parte de refino. Por eso añade agilidad comercial, financiación y flota nueva.
  10. ANA: La japonesa combina coberturas y traspaso selectivo del coste. Su informe integrado explica que la compañía cubre con tres años de antelación el consumo doméstico de combustible de la marca ANA, mientras el internacional se deja generalmente sin hedge porque se compensa con recargos por combustible. Esa lógica, complementada con disciplina de costes y ajustes de tarifas, convierte al grupo japonés en un caso muy metódico de gestión del riesgo energético.
  11. Qantas: Esta marca austrliana empezó a recalibrar caja y previsiones. Reuters señala que retrasó una recompra por valor de 150 millones de dólares australianos y elevó su factura de combustible para la segunda mitad de 2026 hasta 3.100-3.300 millones, frente a 2.500 millones antes. En paralelo, su memoria confirma el uso de opciones y swaps sobre queroseno, gasóleo y crudo, además de una gestión de flota para retirar aviones más gastones gradualmente.
  12. American Airlines: Ha elegido monetizar servicios y reforzar la productividad de su red. Según Reuters, subió 10 dólares el precio de la primera y la segunda maleta y 150$ el de la tercera en vuelos domésticos y de corto radio internacional, además de recortar ventajas en turista. A la vez, la compañía vincula su resiliencia a la renovación de flota, reformas de cabina y una programación robusta en sus hubs. Por el momento, AA acaba de anunciar una rebaja en las previsiones de beneficios para 2026, precisamente a causa de la crisis del queroseno.
  13. United Airlines: Está probando hasta dónde aguanta el mercado. Su consejero delegado, Scott Kirby, ha dicho que las tarifas quizá deban subir entre un 15% y un 20% para compensar el combustible, después de varias alzas ya aplicadas y de mayores tasas por equipaje. Además, la compañía ha recortado parte del crecimiento previsto y quiere acercarse a una repercusión total del sobrecoste, apoyándose en una ofensiva comercial hacia el pasajero premium.
  14. Southwest Airlines: Southwest llega a la crisis con una vulnerabilidad añadida: cerró en 2025 su programa de coberturas y quedó plenamente expuesta a la volatilidad del mercado. Ahora intenta compensarlo con subidas en las maletas, reducción táctica de capacidad y una modernización basada en más Boeing 737-8, el modelo más eficiente de su flota. La mejora de turnarounds, los vuelos nocturnos y la retirada de aviones antiguos forman el resto del ajuste.
  15. Air Canada: La línea aérea de bandera canadiense ha preferido tocar rutas concretas antes que hacer un recargo masivo. La compañía recortará cuatro de sus 38 vuelos diarios a Nueva York entre junio y octubre porque, con el combustible disparado, algunas operaciones han dejado de ser rentables. Esa poda convive con un discurso de control del gasto, mejoras operativas y nuevas inversiones de flota, combinación comercial que busca preservar margen sin desordenar por completo la red.
Crisis del queroseno: así la abordan las principales aerolíneas mundiales
Las medidas adoptadas por las principales aerolíneas ante la crisis del queroseno. Fuente: Hosteltur

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