De media, el 69% de las pernoctaciones corresponden a viajeros residentes en España, mientras que el 31% son estancias de turistas internacionales. No obstante, esta ratio varía drásticamente por regiones: en Baleares, el mercado extranjero representa el 87% de la demanda, mientras que en Castilla y León los viajeros internacionales solo alcanzan el 9% de las pernoctaciones.
Según los datos del INE, España cuenta con 16.288 alojamientos de turismo rural que suman 161.849 plazas. La ocupación media anual es del 21,6%, con una fuerte concentración estacional: la mitad de las pernoctaciones se registran en los cuatro meses de la temporada estival, de junio a septiembre.
Por otro lado, solo cinco comunidades autónomas superan el millón de noches al año: Castilla y León, Baleares, Andalucía, Cataluña y Castilla-La Mancha.
Participantes en Coetur 2026, congreso de turismo rural, celebrado los días 6 y 7 de mayo en Villamartín, Cádiz. El evento contó con la colaboración de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía y del Patronato de Turismo de la Diputación Provincial de Cádiz. Fuente: EscapadaRural.
Ante este escenario, ¿cómo puede esta modalidad de alojamiento romper la estacionalidad y elevar sus tasas de ocupación? Durante el reciente Coetur 2026, el congreso de turismo rural organizado por EscapadaRural, se analizaron las estrategias clave para el sector.
Según el Observatorio del Turismo Rural (EscapadaRural, CETT-UB y Netquest), más de la mitad de los viajeros considera que el turismo rural puede practicarse durante todo el año. El informe subraya que existe una predisposición real por parte de la demanda para desestacionalizar sus escapadas.
Además, el estudio señala que el 50% de los viajeros rurales ya apuesta por realizar, al menos, una o dos actividades complementarias -culturales, gastronómicas o deportivas- durante su estancia en el entorno rural.
Los expertos participantes en Coetur 2026, celebrado en Cádiz, apuntaron que el sector debe integrar plenamente los canales digitales para la promoción y comercialización, ofrecer experiencias vinculadas al territorio y basar su estrategia en las emociones y los valores intangibles del destino.
Durante el congreso, los profesionales también reclamaron una mejor coordinación entre destinos, administraciones públicas y propietarios rurales para facilitar una comunicación más eficaz de todos los servicios y productos turísticos que ofrece el territorio.
Finalmente, se advirtió que el mundo rural requiere un análisis previo antes de acoger eventos extraordinarios: es necesario evaluar los impactos (positivos y negativos), medir los beneficios potenciales y gestionar las expectativas tanto del viajero como de los actores locales implicados.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta noticia no tiene comentarios.