El grupo ha encargado 107 de estas aeronaves, entre un total de 232 aviones comprometidos

¿Hacia dónde apunta la renovación de la flota de largo radio de Lufthansa?

Acaba de aprobar la compra de diez Airbus A350-900 y otros tantos Boeing 787-9, con entregas entre 2032 y 2034

¿Hacia dónde apunta la renovación de la flota de largo radio de Lufthansa?

La nueva compra de Lufthansa Group no apunta a una simple ampliación de capacidad. La compañía ha encargado diez Airbus A350-900 y diez Boeing 787-9, con entregas entre 2032 y 2034, para reforzar una renovación de flota que sustituye aviones veteranos por modelos bimotores más eficientes. En clave turística, el movimiento anticipa una red intercontinental más flexible, menos intensiva en combustible y orientada a cabinas premium en los principales hubs del grupo para la próxima década.

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El pedido, valorado a precio de catálogo en 7.700 millones de dólares, eleva la cartera de encargos de Lufthansa a 232 aeronaves de nueva generación, 107 de ellas de largo radio. No es una apuesta aislada: al cierre de 2025 el grupo ya reunía pedidos de A350-1000, A350-900, 787-9, 777-9 y 777-8F, además de aviones de corto y medio radio como A220, A320neo, A321neo y 737-8 para varias aerolíneas del grupo.

La apuesta por el largo radio de Lufthansa

Lufthansa ha informado de que su estrategia de flota combina calidad premium, eficiencia de costes y reducción de emisiones. En la práctica, comprar pasillo ancho de última generación permite recortar consumo, mantenimiento y complejidad operativa. El grupo calcula que los nuevos modelos pueden consumir hasta un 30% menos que sus predecesores directos, un diferencial crítico cuando el combustible vuelve a condicionar márgenes y programación diaria de rutas del negocio aéreo.

El objetivo económico de Lufthansa con la renovación de la flota de largo radio es reducir complejidad de tal modo que se mejore la eficiencia

El segundo objetivo es simplificar. La renovación del largo radio se basa en retirar progresivamente aparatos de cuatro motores y tipos antiguos —747-400, A340-600, A340-300, A330-200, 767-300ER y 777-200ER— y reemplazarlos por familias más homogéneas. Según el informe anual, el número neto de tipos de largo radio bajaría de 13 a 10, con ahorros previstos en formación, mantenimiento, operaciones, gestión de repuestos, planificación global de tripulaciones y disponibilidad técnica diaria en varias bases.

Por qué Lufthansa está renovando su flota mirando hacia pasajeros intercontinentales
La flota de largo radio de Lufthansa está siendo renovada. Fuente: Hosteltur

El A350-900 y el 787-9 son las piezas de equilibrio. No son los mayores aviones de la cartera, pero ofrecen autonomía, menor consumo y tamaño suficiente para sostener rutas transatlánticas, asiáticas o vacacionales sin depender de aviones gigantes. Para Lufthansa, esos modelos facilitan ajustar oferta a demanda, abrir o reforzar mercados con menor riesgo comercial y mantener frecuencias atractivas para viajeros corporativos y de ocio en temporada alta y baja sin sobredimensionar capacidad.

Aviones con una mayor capacidad de plazas

El A350-1000 cubre otro hueco: más capacidad con eficiencia de nueva generación. Lufthansa recuerda que este modelo mide 73,8 metros y aporta alrededor de un 15% más de plazas que el A350-900. Es, por tanto, una herramienta para rutas densas desde Múnich o Frankfurt, donde el grupo necesita crecer sin multiplicar frecuencias, especialmente cuando las franjas aeroportuarias y la disponibilidad de tripulaciones limitan la expansión operativa en horas punta en trayectos largos.

El 777-9, pendiente desde hace años por retrasos de certificación en Boeing, representa la apuesta de mayor capacidad dentro del reemplazo. Su demora explica parte de la convivencia incómoda con A380 y 747-8 modernizados: Lufthansa necesita sostener plazas premium y volumen en mercados de alta demanda mientras llegan los nuevos bimotores.

Para el sector turístico español, la renovación de la flota de largo radio de Lufthansa marca la disponibilidad futura de asientos en rutas intercontinentales clave

En corto y medio radio, los A220, A320neo, A321neo y 737-8 responden a una lógica distinta, pero conectada. Son aviones para alimentar hubs, sustituir equipos más antiguos y bajar el coste por asiento en Europa. La vuelta de Boeing al pasillo único del grupo, junto a nuevas opciones de Airbus, introduce competencia industrial y flexibilidad de entregas en un mercado tensionado por cadenas de suministro,

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Los aviones que contribuirán a la renovación de la flota de largo radio de Lufthansa. Fuente: Hosteltur

La renovación también es de producto. En 2025 entraron siete 787-9 con Allegris y dos A350-900, uno de ellos con SWISS Senses, mientras Lufthansa ya operaba diez A350-900 y cuatro 787-9 con la nueva cabina al cierre del ejercicio. La lectura comercial es clara: el grupo busca monetizar mejor el largo radio con más confort, conectividad y segmentación de tarifas, no solo con menores costes en todos sus canales propios más rentables.

Menos gigantismo y más precisión

Lufthansa quiere aviones de pasillo ancho capaces de cubrir demanda fuerte sin arrastrar el coste de los cuatrimotores, y aviones de pasillo único que ordenen el tráfico europeo hacia sus hubs. La renovación no elimina incertidumbres de entregas, pero marca una estrategia: eficiencia, resiliencia operativa y producto premium para competir por el viajero de mayor valor en próximos ciclos.

Para los profesionales turísticos, el cambio importa porque condiciona conectividad, capacidad y distribución. Un A350-900 o un 787-9 facilita rutas rentables durante más meses; un A350-1000 o un 777-9 concentra capacidad donde hay tráfico suficiente; y los neo o MAX sostienen la capilaridad europea. La flota, en suma, es la arquitectura silenciosa de la próxima competencia entre grupos integrados, aeropuertos y destinos turísticos clave en los próximos años decisivos del sector.

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