Estrategia de sostenibilidad en Alimentos y Bebidas
Producto local en hoteles para reforzar destino y economía de proximidad
Del territorio al plato: la apuesta local de Castilla Termal
Publicada 13/05/26
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Castilla Termal consolida su modelo gastronómico basado en proveedores de proximidad, con más de la mitad de su oferta de Alimentos y Bebidas (F&B) procedente del entorno local. La cadena vincula esta estrategia a un doble objetivo: reflejar la identidad de cada destino y contribuir al desarrollo económico, social y rural de los territorios en los que opera.
Castilla Termal ha convertido el producto local en uno de los pilares de su propuesta gastronómica. La compañía trabaja con productores y artesanos de proximidad desde hace más de 20 años, una apuesta iniciada con la apertura de Castilla Termal Olmedo y que actualmente se refleja en todos sus establecimientos.
Siempre que la tipología del producto lo permite, la cadena prioriza a productores situados en un radio inferior a 100 kilómetros, con el fin de reducir desplazamientos, favorecer circuitos cortos de comercialización y reforzar la economía circular en cada destino
Y es que, como ha destacado su presidente, Roberto García, “en Castilla Termal entendemos la gastronomía como una extensión del territorio. Apostar por productores locales no solo nos permite ofrecer una propuesta auténtica y de calidad, sino también contribuir de forma directa al desarrollo económico y social de los entornos en los que operamos”.
Identidad del destino y economía de proximidad
La estrategia de la compañía se apoya en relaciones estables con proveedores locales, especialmente aquellos vinculados a productos representativos de cada territorio. En Castilla y León, por ejemplo, la cadena mantiene vínculos consolidados con productores tradicionales de lechazo, además de obradores artesanales y proveedores de mantequilla, cabrito, repostería o vinos de proximidad.
Esta apuesta también se extiende al ámbito enológico, con proyectos propios como Converso, un vino desarrollado para acompañar la experiencia gastronómica de la cadena. En la carta una parte significativa de los platos incorpora ingredientes locales, mientras que los desayunos incluyen referencias de proximidad adaptadas a cada destino.
Castilla Termal concibe así la gastronomía no solo como restauración, sino como una herramienta de conexión con el territorio, capaz de preservar tradiciones, apoyar oficios locales y enriquecer la experiencia del huésped.
Un modelo vinculado al medio rural
La compañía también integra huertas, hierbas aromáticas y pequeños gallineros en sus espacios, dentro de una forma de entender la gastronomía ligada al entorno, como ya publicó HOSTELTUR noticias de turismo en Castilla Termal aúna sostenibilidad y experiencia local diferencial. Entre estas iniciativas figura la presencia de gallinas de raza castellana, una variedad autóctona en peligro de extinción, con la que la cadena busca contribuir a la preservación de la biodiversidad y las tradiciones rurales.
Más allá de la selección de producto, Castilla Termal apuesta por relaciones comerciales a largo plazo. Entre sus criterios de selección destacan la calidad, la producción ecológica o artesanal, la singularidad, el respeto por la tradición gastronómica, la proximidad geográfica y la capacidad de suministro.
El resultado es un modelo que trasciende la cocina: el producto local define la identidad culinaria de cada hotel y contribuye a fortalecer un ecosistema económico de proximidad basado en sostenibilidad, economía circular y arraigo territorial
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