La conectividad aérea entre España y Cuba entra en una fase crítica que afecta de lleno al producto turístico. El ajuste no supone el cierre del destino, pero sí reduce plazas, complica la programación de paquetes y encarece la gestión de incidencias. Para turoperadores y agencias, la clave pasa ahora por vender disponibilidad real, no intención comercial.
El pasado 13 de abril Iberia anunció la suspensión de la ruta aérea Madrid-La Habana, que dejará de operar temporalmente desde el 1 de junio hasta el 24 de octubre, y se retomará en noviembre "siempre que las condiciones lo permitan", según anunció la propia aerolínea. A ello se agregó el pasado 12 de mayo la cancelación repentina del vuelo semanal de Cubana de Aviación Madrid-Santiago de Cuba-La Habana-Santiago de Cuba-Madrid, operado por Plus Ultra.
Iberia suspende vuelos pero mantiene presencia
Iberia llega a la suspensión con una retirada gradual y comercialmente ordenada. De hecho, mantendrá abiertas sus oficinas en La Habana. La compañía comunicó que en abril mantendría tres frecuencias semanales entre Madrid y Cuba, que en mayo bajaría a dos y que en junio pararía la ruta directa. La aerolínea deja abierta la venta desde noviembre, condicionada a que el entorno operativo mejore, y ofrece alternativas vía Panamá con Copa Airlines.
Air Europa es la única aerolínea que mantiene sus vuelos entre España y Cuba. Fuente: Hosteltur
El caso de Cubana de Aviación añade un factor geopolítico. La estatal cubana atribuyó la cancelación a la retirada de Plus Ultra, contratada para cubrir su único vuelo semanal con España. Según Cubana, el operador alegó riesgos derivados de la orden ejecutiva estadounidense del 1 de mayo de 2026. Para el mercado turístico, la consecuencia inmediata es la pérdida de la conexión que enlazaba Madrid con Santiago de Cuba y La Habana.
World2Fly, la suspensión más reciente
Por su parte, World2Fly suspende a partir de este miércoles todos los vuelos que mantenía con Cuba. Ya dio un aviso recientemente al anunciar en marzo que suprimía temporalmente una de sus dos frecuencias semanales entre Madrid y La Habana desde el día 15 de ese mes hasta, en principio, el 5 de julio. Pero el nuevo anuncio que llegó en la tarde del lunes es muy claro: ahora la interrupción es completa y sin fecha clara de una recuperación de la operativa con el país caribeño.
La cancelación de rutas aéreas compromete aún más la industria turística cubana, dificulta la operativa de los hoteles de cadenas españolas en el país y beneficia a los competidores caribeños
Tras estos ajustes, permanecen abiertas dos conexiones directas relevantes entre Madrid y La Habana. Air Europa mantiene la ruta con tres vuelos de ida y tres de vuelta por semana, con escala técnica de repostaje en Santo Domingo en el regreso. Y, aunque no se trata de una aerolínea española, merece la pena destacar que Air China enlaza Pekín y La Habana vía Madrid, con dos operaciones semanales los miércoles y sábados programados, según programación vigente. Eso es todo.
Menos vuelos equivale a menos turistas
El deterioro de la conectividad se apoya en una demanda mucho más débil. Cuba recibió 298.057 visitantes internacionales entre enero y marzo, un 48% menos interanual, según datos preliminares de la ONEI. España también retrocedió, con 5.851 llegadas y una caída del 40,4%. Ese contexto explica que La Habana pierda asiento aéreo, mientras Varadero queda más condicionado por paquetes combinados, conexiones indirectas y traslados internos más complejos, así como más incertidumbre tarifaria.
El Gobierno cubano advirtió en febrero a las aerolíneas internacionales de que el país se quedaba sin combustible de aviación, atribuyéndolo al asedio petrolero de Estados Unidos. Ese aviso obligó a planificar escalas técnicas y redujo la fiabilidad percibida del destino. Las sanciones posteriores añadieron riesgo financiero y jurídico para operadores que trabajan con empresas cubanas y bancos expuestos en plazos comerciales inmediatos.
Las perspectivas de Cuba
Si el suministro se estabiliza, Iberia podría volver a partir de noviembre y World2Fly recuperar su segunda frecuencia en julio. Si no ocurre, Cuba afrontará un verano con menos plazas, más escalas y mayor dependencia de pocas compañías. Para el sector turístico español, vender Cuba exigirá más trazabilidad, márgenes de contingencia y comunicación transparente con el cliente final profesional y prudente.
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