Día Mundial de la Tapa: las mejores calles, barrios y plazas para ir de tapeo en España
Día Mundial de la Tapa
Publicada 16/06/26
Añadir HOSTELTUR en GoogleEl 16 de junio se celebra el Día Mundial de la Tapa, una efeméride impulsada por Saborea España y Hostelería de España para reconocer el tapeo como seña de identidad gastronómica y apoyar su candidatura como Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad. Pocos rituales definen mejor la forma española de entender la vida que salir a tapear: de bar en bar, sin prisas, con una bebida en la mano y la conversación como fondo. El problema, si es que puede llamarse así, es elegir dónde, ya que España tiene demasiadas buenas respuestas a esa pregunta.
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Logroño - Calle Laurel
Si hay una calle que concentra más consenso que ninguna otra cuando se habla de tapeo en España, esa es la calle Laurel de Logroño. Más de 60 bares en apenas 200 metros, con un establecimiento cada dos pasos y el ambiente disparado a partir de las nueve de la noche. Un pincho y un corto de cerveza rondan los 2,30 euros.
El ritual es ir de bar en bar eligiendo la especialidad de cada casa: los champiñones a la plancha del Bar Soriano, la chistorra del Bar Tío Agus o las zapatillas y cojonudos que han hecho famosa a esta calle más allá de las fronteras de La Rioja.
En los alrededores, las calles Albornoz, San Agustín y Travesía de Laurel completan el circuito. Logroño fue la primera ciudad declarada Capital Gastronómica de España, en 2012.
San Sebastián - La Parte Vieja
Aquí la tapa se llama pintxo y las reglas del juego cambian. La Parte Vieja de San Sebastián es el escenario: calles como Pescadería, 31 de Agosto o Fermín Calbeltón concentran una oferta que va de la clásica gilda -aceituna, guindilla y anchoa- a las propuestas más creativas de la nueva cocina vasca.
El pintxo donostiarra es de pago y más elaborado que la tapa media española, y eso forma parte de su carácter. Bares como Goiz-Argi, con su pulpo y sus pintxos de cordero, son paradas obligadas en cualquier ruta seria por la ciudad.
La elección es libre para el viajero, se recorre la barra, se señala lo que apetece y se paga por unidad. Un sistema que convierte el tapeo en una experiencia mucho más activa.
Granada - Calle Navas y alrededores
Granada es la gran excepción del tapeo español: aquí la bebida viene acompañada de tapa gratuita. Las zonas más frecuentadas son los alrededores de la Catedral, con calles como Navas, San Mateo o Elvira, y las plazas Nueva y Campillo.
La calle Navas es la que mejor refleja esa cultura del tapeo que tan famosa ha hecho a la ciudad, con clásicos como el Bar Los Diamantes y su pescaíto frito.
El sistema funciona por rondas y cada consumición trae una tapa diferente, y la variedad depende del orden en que vayas pidiendo. Una forma de comer que no tiene equivalente en ninguna otra ciudad española.
Sevilla - Triana y centro histórico
Más de 200 locales de Sevilla están especializados en tapas, lo que la convierte en uno de los mejores destinos gastronómicos del país. La oferta se reparte por todo el centro histórico, aunque barrios como Triana -con su ambiente fluvial y sus tabernas de toda la vida- o el entorno de la Alameda de Hércules concentran parte de la mejor propuesta.
El rabo de toro, el cazón en adobo, las croquetas de jamón ibérico o los boquerones fritos son tapas de bandera en una ciudad que considera el tapeo una extensión natural de la vida social.
El momento del vermú del domingo en Triana, con terraza junto al Guadalquivir, es una de las experiencias gastronómicas más auténticas de Andalucía.
Madrid - La Latina, Ponzano y Lavapiés
Madrid no tiene una sola zona de tapeo: tiene varias, con caracteres distintos. El barrio de La Latina concentra algunas de las tabernas más históricas de la ciudad, con calles como Cava Baja, Cava Alta o Humilladeros como eje principal. Es el Madrid más castizo, el de los fines de semana con vermú y caña.
En los últimos años, la calle Ponzano, en Chamberí, se ha convertido en referencia del tapeo moderno, con una sucesión de propuestas gastronómicas de gran nivel. Para un ambiente más heterogéneo, la calle Argumosa en Lavapiés suma terrazas, diversidad y buen precio.
Barcelona - El Born y Poble-sec
El Born es el barrio de referencia para el tapeo barcelonés: calles medievales que esconden bares tradicionales como El Xampanyet junto a propuestas más contemporáneas como Bormuth, desde las clásicas bombas hasta montaditos creativos. El barrio combina gastronomía con una de las zonas más bonitas del casco antiguo de la ciudad.
Para quien prefiere alejarse del circuito más turístico, Poble-sec tiene en la calle Blai su epicentro, con bares como Quimet & Quimet -conocido por sus elaboraciones en miniatura con productos de calidad- y barras repletas de pinchos que no superan los 2,50 euros. Un barrio de ambiente relajado que cada vez atrae más a locales de todos los rincones de la ciudad.
León - Barrio Húmedo y Barrio Romántico
León es una de las ciudades donde la tapa es gratuita y donde el tapeo forma parte del ADN social de sus habitantes. La ciudad es especialmente famosa por el "corto", una versión más pequeña de la caña de cerveza que se sirve acompañada de una generosa tapa gratuita a elegir.
El Barrio Húmedo lidera la fama, con la Plaza de San Martín - o dependiendo a qué leonés preguntes te la llamarán como la plaza de La Bicha, u otro local de los que alberga-, como epicentro y bares emblemáticos como La Bicha o El Rebote.
Pero hay una segunda zona que los leoneses conocen bien y que los visitantes suelen pasar por alto: el Barrio Romántico. Separado del Húmedo por la calle Ancha, tiene en la calle Cervantes su arteria principal, con propuestas como el cono de foie de la Vermutería, el picadillo de La Trébede o los nachos con carne del Clandestino.
Zaragoza - El Tubo
El Tubo de Zaragoza es una de las zonas de tapeo más compactas e intensas de España. Situada en el casco histórico, concentra en pocos metros bares con mucha tradición y una clientela fiel, tanto local como visitante. Es famosa por sus encurtidos y montaditos, con locales de referencia como Bodegas Almau o El Champi.
El ambiente es especialmente intenso los fines de semana y combina el tapeo más clásico con propuestas más actuales. Una parada imprescindible para quien visite Zaragoza y quiera entender cómo se come y se bebe en Aragón.
Cáceres - Calle Pizarro y casco histórico
Cáceres suma a su extraordinario patrimonio histórico una tradición tapera de nivel. El casco histórico y la calle Pizarro ofrecen un circuito gastronómico que va desde los locales más actuales hasta las tabernas con más solera. La hora del aperitivo es el momento más recomendable para salir de tapeo por esta ciudad extremeña.
La combinación de entorno monumental y buena gastronomía hace de Cáceres un destino especialmente atractivo para el turismo gastronómico. Los productos de la tierra -ibéricos, quesos extremeños, migas- tienen un protagonismo claro en las barras de la ciudad.
Valladolid - Calle Correos y alrededores
Valladolid es ciudad de tapas con mayúsculas. Es sede del Concurso Nacional e Internacional de Tapas, uno de los más relevantes del país, y su arraigo gastronómico se extiende por toda la ciudad.
El epicentro está en la calle Correos, que concentra algunos de los bares más reconocidos: El Corcho y sus croquetas de jamón, el Bar Zamora con sus bravas, El Cortijo con su romerito de solomillo y roquefort, o El Jero y sus elaborados canapés de mousse de pato con pistachos, cecina con membrillo o jamón con queso y espárrago.
También a pocos pasos encontramos el emblemático local de Los Zagales, un restaurante que triunfa con tapas que no son lo que parecen, como un tigretón que es un bocado de morcilla, el "Tigretostón" que se venden más de 30.000 al año.
Los alrededores amplían el circuito: la calle Peso y la Plaza de Martí y Monsó, con el Villa Paramesa como parada recomendable, completan una ruta compacta muy cerca de la Plaza Mayor. Aquí, a diferencia de León o Granada, la tapa es de pago, pero el nivel de elaboración justifica con creces el desembolso.
Málaga - Calle Beatas, Calle Carretería y Calle Granada
La calle Beatas es una de las grandes referencias del tapeo malagueño. Situada a cinco minutos de la céntrica calle Larios, conecta la plaza del Teatro con la calle Granada y reúne una amplia variedad de bares y restaurantes, desde clásicos como la tapería El Beato o La Esquinita de la Gamba hasta propuestas más diversas.
La calle Carretería tiene en La Tranca uno de sus iconos: un bar pequeño en tamaño pero enorme en carácter, donde las cuentas se anotan sobre la servilleta.
La tercera gran arteria del tapeo malagueño es la calle Granada, eje del centro histórico. El Pimpi, situado en el número 62 junto al Teatro Romano y al pie de la Alcazaba, es una bodega-bar icónica con barriles firmados por celebridades y casi un siglo de historia, o el local de moda en estos años, Casa Lola.
En esta misma calle se concentran bares especializados en pescaíto frito malagueño: boquerones, adobo y conchas finas. Las tapas de referencia en Málaga son el ajoblanco, la porra antequerana y las carnes en adobo.
Almería - Calles Real y Jovellanos
Almería es una de las grandes capitales del tapeo gratuito en España. La zona central delimitada por la Plaza Vieja, la Catedral, la calle Obispo Orberá y la calle General Tamayo concentra los mejores bares, donde la tapa se sirve gratis al consumir bebidas propias del local. Aunque según la Guía Repsol, las mejores calles para tapear están en el casco histórico: las calles Real y Jovellanos.
En la calle Jovellanos se encuentran tres bares destacados: Taberna Nuestra Tierra, la tradicional Casa Puga -uno de los bares de tapas más clásicos de la ciudad, abierto desde 1870- y Jovellanos, famoso por sus croquetas sorpresa con una masa diferente en cada visita. Un tapeo de producto y precio que ha convertido a Almería en destino de referencia gastronómica en Andalucía.
Toledo - Calle Santa Fe y Barrio de los Conventos
Toledo suma a su condición de ciudad monumental una tradición tapera bien asentada en el casco histórico. La calle Santa Fe, a pocos pasos de la Plaza de Zocodover, que ha sido destacada por la revista Tapas Magazine como la mejor calle para tapear en Castilla-La Mancha.
El Bar Ludeña, junto a la Plaza de la Magdalena, es el creador de la tapa más emblemática de la ciudad: la carcamusa, un guiso de carne tierna con salsa de tomate.
Más allá de Zocodover, el Barrio de los Conventos -que abarca desde la calle Real hasta Tendillas- ha ganado fuerza gracias a una iniciativa conjunta de sus hosteleros, que organizan acciones comunes casi todos los meses con tapas a precios muy ajustados. Una zona con menos turistas y más esencia local.
Murcia - Plaza de las Flores y entorno de la Catedral
En Murcia no hay una zona típica de bares: el centro entero es el área de tapeo. El tapeo se vive en plazas llenas de terrazas y en barras donde, en muchos locales, las ventanas se convierten en puntos de servicio al exterior. La Plaza de las Flores es el epicentro: rodeada de edificios históricos, perfecta para disfrutar de marineras y cañas en terraza.
Los alrededores de la Catedral -calles Trapería, Platería y cercanías de la Plaza del Cardenal Belluga- concentran bares con solera y tapas tradicionales.
Las más representativas son los michirones, las marineras, los callos y el recluta, un panecillo frito con salsa picante que es leyenda del tapeo murciano. Además, no puedes irte de la ciudad sin probar sus patatas fritas con limón y pimienta.
Valencia - Barrio de Ruzafa y El Carmen
El barrio por excelencia del tapeo en Valencia es El Carmen, situado en pleno centro histórico, con calles que esconden locales reconocidos entre los que destacan bares con muros del siglo XVII y propuestas que mezclan cocina tradicional con toques contemporáneos. Es el barrio más antiguo de la ciudad y uno de los más fotogénicos.
En los últimos años ha emergido con fuerza un segundo epicentro: el barrio de Ruzafa, antes conocido solo por su vida nocturna, ahora referente del tapeo moderno con locales como El Almacén, en la calle Sueca. Otras zonas recomendadas son El Cabanyal, con sabor a barrio marinero, y el entorno del Mercado Central.
Lugo - Rúa Nova
La Rúa Nova es la calle de los vinos por excelencia en Lugo: una arteria estrecha y céntrica, situada entre la Praza do Campo y la esquina con la Rúa Tinería, con más de una docena de bares donde la tapa suele ser gratuita. En apenas 200 metros se concentra uno de los tapeos más auténticos de Galicia. Entre sus locales más reconocidos está el Café Bar Miraz, con más de 50 años de historia.
Fuera de las murallas, el barrio de La Milagrosa concentra los bares más enxebres de la ciudad, con tapas a precios muy accesibles.
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