100 años de la muerte de Gaudí: su legado modernista en España

Dalí sigue atrayendo viajeros décadas después de su muerte gracias a un legado que convirtió su mundo creativo en destino

Avatar redactor Sandra Mirey Responsable de Identidad digital y medios Más artículos de Sandra Mirey

Publicada 10/06/26 12:02h

Añadir HOSTELTUR en Google

Antoni Gaudí murió el 10 de junio de 1926, pero un siglo después su legado sigue definiendo la imagen de Barcelona y atrayendo a millones de viajeros cada año. Coincidiendo con el centenario de su fallecimiento, la capital catalana celebra el Año Gaudí 2026 con exposiciones, actos culturales y homenajes en torno a una figura que revolucionó la arquitectura moderna. Y aunque su obra 'magnum opus' es la Sagrada Familia, su huella se extiende por algunos de los edificios más singulares de España.

Escucha la noticia

La Sagrada Familia es el gran símbolo de Antoni Gaudí y el epicentro de las celebraciones del centenario de su muerte. Iniciada en 1882, el arquitecto asumió su dirección en 1883 y transformó por completo el proyecto original hasta convertirlo en una basílica de formas orgánicas, torres simbólicas y una estructura inspirada en la naturaleza.

Más de 140 años después de la colocación de la primera piedra, el templo continúa en construcción, pero este 2026 ha alcanzado uno de sus hitos más relevantes con la finalización de la Torre de Jesucristo, que con su cruz llega a los 172,5 metros de altura y convierte a la basílica en el templo cristiano más alto del mundo.

El centenario también ha adquirido una dimensión internacional por la presencia del papa León XIV en algunos de los actos conmemorativos vinculados a la Sagrada Familia. La bendición de la torre refuerza el vínculo entre la obra de Gaudí y la profunda espiritualidad que marcó sus últimos años, cuando dedicó casi todos sus esfuerzos a la construcción de la basílica barcelonesa. Y allí descansan hoy los restos del artista.

Gaudí transformó la arquitectura de finales del siglo XIX al inspirarse en la naturaleza, romper con las líneas rectas tradicionales y desarrollar soluciones estructurales innovadoras que todavía hoy sorprenden a arquitectos e ingenieros. Esa mirada puede seguirse en algunos de los edificios más visitados de Barcelona.

Junto a la Sagrada Familia, la Casa Batlló es una de las paradas imprescindibles. Situada en el Passeig de Gràcia, fue reformada por Gaudí entre 1904 y 1906 con una fachada ondulante, mosaicos de colores, balcones de formas óseas y una azotea que suele asociarse a la figura de un dragón.

Muy cerca se encuentra la Casa Milà, conocida como La Pedrera, construida entre 1906 y 1912. Su fachada de piedra curva, sus patios interiores y sus chimeneas escultóricas la han convertido en una de las imágenes más reconocibles del modernismo catalán.

El recorrido también pasa por el Park Güell, concebido inicialmente como una urbanización privada y convertido después en uno de los espacios más visitados de la ciudad. Sus escalinatas, bancos de trencadís, columnas inclinadas y vistas sobre Barcelona resumen la relación de Gaudí con la naturaleza, la geometría y la artesanía.

Los lugares imprescindibles para seguir los pasos de Gaudí 100 años después de su muerte
Park Güell. Fuente: Archivo Hosteltur.

Menos conocida, pero clave para entender sus comienzos, es la Casa Vicens, su primer gran encargo. Construida entre 1883 y 1885, muestra una etapa más orientalista, con influencias mudéjares, cerámica colorista y una decoración vegetal que anticipa rasgos de su lenguaje posterior.

Aunque la mayor parte de su legado se concentra en Barcelona, Gaudí también dejó tres obras fundamentales fuera de Cataluña. La Casa Botines, en León, fue construida entre 1891 y 1894 y hoy funciona como museo. El edificio permite descubrir una faceta más racional y funcional del arquitecto.

Los lugares imprescindibles para seguir los pasos de Gaudí 100 años después de su muerte
Casa Botines en León, con la estatua de Dalí en el banco. Fuente: Adobe Stock.

En Astorga, también en León, se encuentra el Palacio Episcopal, con aspecto de castillo neogótico y construido con granito gris del Bierzo. Es uno de los edificios más singulares de Castilla y León y uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Los lugares imprescindibles para seguir los pasos de Gaudí 100 años después de su muerte
Palacio Episcopal de Astorga. Fuente: Adobe Stock.

La tercera gran obra fuera de Cataluña es El Capricho, en Comillas, Cantabria. Diseñada para Máximo Díaz de Quijano, esta villa pertenece a la etapa orientalista de Gaudí y destaca por sus azulejos inspirados en girasoles y una estética colorista que la ha convertido en uno de los monumentos más visitados de la región.

Mantente al día con Hosteltur

Sigue nuestros canales de WhatsApp y Telegram para recibir cada día una selección de nuestras mejores noticias, o suscríbete a nuestra newsletter para tener una visión completa del sector turístico en tu correo.

Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta

Inicia sesión

Esta noticia no tiene comentarios.