El Port de Sóller en plena Serra de la Tramuntana combina mar, tranvía histórico y excelentes puestas de sol

Publicada 12/06/26 14:20h

Añadir HOSTELTUR en Google

El Port de Sóller ocupa un lugar singular en la costa noroeste de Mallorca. Rodeado por las montañas de la Serra de Tramuntana y abierto al Mediterráneo a través de una amplia bahía natural, este enclave ha pasado de ser un pequeño puerto pesquero a convertirse en uno de los lugares más reconocibles de la isla.

Escucha la noticia

Buena parte de su personalidad está marcada por el aislamiento que durante siglos condicionó la vida de sus habitantes. Separado del resto de Mallorca por la montaña, el mar se convirtió en la principal vía de comunicación y comercio. Esa estrecha relación con la navegación todavía forma parte de la identidad local y ayuda a entender la importancia histórica del puerto.

Uno de los elementos más característicos es el histórico tranvía que une la localidad de Sóller con el puerto. Inaugurado a comienzos del siglo XX, este medio de transporte nació para trasladar personas y mercancías, especialmente las naranjas procedentes del valle. Actualmente sigue funcionando y se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la zona.

La experiencia suele comenzar incluso antes de llegar al puerto. Desde Palma, el histórico tren de Sóller atraviesa campos, túneles y paisajes rurales hasta alcanzar el centro de la localidad. Desde allí, el tranvía continúa el recorrido entre calles, huertos y vistas al mar hasta desembocar junto al paseo marítimo.

A lo largo de la bahía se extiende un frente marítimo donde conviven embarcaciones tradicionales, barcos de recreo y la actividad pesquera que todavía mantiene presencia en el puerto. El carácter marinero sigue muy presente en una localidad que durante décadas estuvo vinculada al comercio marítimo y a la pesca.

La historia también ocupa un papel destacado. En 1561, corsarios turcos y argelinos desembarcaron en la zona en un intento de invasión. Los habitantes consiguieron rechazar el ataque, un episodio que cada año se recuerda durante la celebración de Es Firó, una de las fiestas más conocidas de Mallorca.

Entre los lugares de interés sobresalen el Museu de la Mar, ubicado en el antiguo oratorio de Santa Caterina d'Alexandria, y la Torre Picada, construida como parte del sistema defensivo costero. Desde distintos puntos elevados del entorno se obtienen amplias panorámicas de la bahía, especialmente al atardecer, cuando el sol se oculta sobre el Mediterráneo y transforma el paisaje en uno de los más fotografiados de la isla.

Mantente al día con Hosteltur

Sigue nuestros canales de WhatsApp y Telegram para recibir cada día una selección de nuestras mejores noticias, o suscríbete a nuestra newsletter para tener una visión completa del sector turístico en tu correo.

Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta

Inicia sesión

Esta noticia no tiene comentarios.