El 'Imserso' de los jóvenes sigue sin encajar con Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla

Una asignatura pendiente con margen de mejora

Publicada 21/06/26

Añadir HOSTELTUR en Google

El programa Verano Joven nació para facilitar la movilidad de los menores de 30 años mediante descuentos de hasta el 90% en trenes y autobuses. Sin embargo, cuatro ediciones después, sigue dejando al margen a parte de la población a la que pretende beneficiar.

Territorios como Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla se quedan fuera de las principales ayudas se concentran en medios de transporte inexistentes o muy limitados en sus territorios, lo que reduce de forma significativa el acceso real a las bonificaciones.

La crítica ha reabierto el debate sobre si el plan, que algunos comparan con una versión juvenil del Imserso por su objetivo de fomentar los viajes subvencionados, debería adaptarse a las singularidades de estos territorios mediante incentivos específicos para el transporte aéreo y marítimo.

Escucha la noticia

En los descuentos del Verano Joven los mayores descuentos del programa se aplican a trenes y autobuses, unos medios de transporte con escasa o nula presencia en ciertos territorios extra peninsulares, donde se deberían adaptar a su realidad geográfica.

El Verano Joven ya ha comenzado y se ha consolidado en cuatro ediciones una fórmula de turismo social para menores de 30 años con descuentos públicos para facilitar viajes durante los meses de verano.

En 2026, el programa vuelve con rebajas de hasta el 90% en trenes y autobuses y una dotación de 130 millones de euros, diez millones más que en la edición anterior.

Sin embargo, su diseño plantea un debate territorial pendiente: cómo adaptar una iniciativa pensada sobre todo para la movilidad ferroviaria y por carretera a realidades como Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, donde el avión y el barco son la puerta de salida natural hacia la Península, y a las grandes conexiones beneficiadas.

El programa ha superado los 16 millones de viajes desde su puesta en marcha y ese volumen lo acerca, por impacto y lógica pública, a una suerte de Imserso juvenil. Pero, para que ese efecto alcance de forma homogénea a todo el país, los territorios extrapeninsulares reclaman fórmulas específicas que permitan aplicar las bonificaciones a sus principales modos de transporte.

"Se han totalizado al amparo de este programa un total de 16 millones de viajes, lo cual es una cifra espectacular, que ha ido creciendo. Empezamos el primer año con alrededor de 4 millones de viajes y hemos terminado el año 25 con más de 7 millones", comentó Óscar Puente durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros a principios de junio

La comparación con el Imserso ayuda a explicar el alcance del debate, ya que al igual que el programa de turismo social para mayores se ha ido adaptando con los años a distintos perfiles, destinos y necesidades, el Verano Joven afronta ahora el reto de evolucionar desde un modelo centrado en trenes y autobuses hacia otro más sensible a la diversidad territorial.

El Verano Joven como turismo social para menores de 30 años

El Verano Joven 2026 está dirigido a personas nacidas entre el 1 de enero de 1996 y el 31 de diciembre de 2008, con nacionalidad española o residencia legal en España y sus descuentos se pueden utilizar en viajes realizados entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2026.

El esquema mantiene las principales bonificaciones de ediciones anteriores: 90% de descuento en autobuses regulares de competencia estatal, 90% en trenes de Media Distancia convencional y red de ancho métrico, 50% en Avant, 50% en larga distancia y alta velocidad con un máximo de 30 euros por billete, y 50% en el pase Interrail Global Flexible de 10 días en dos meses cuando se compre a través de Renfe.

Y el objetivo declarado por Transportes es facilitar la movilidad juvenil en verano, incentivar el transporte público y favorecer los desplazamientos por España y Europa.

En la práctica, el programa también actúa como una herramienta de estímulo turístico que permite viajar a los menores de 30 años en temporada alta con precios reducidos y genera demanda en destinos, operadores de transporte y actividades vinculadas al ocio. Pero justo ahí se muestra la brecha extra peninsular.

El principal límite aparece en los territorios donde la red ferroviaria no existe o no cumple la misma función que en la Península.

Por ejemplo, Canarias no dispone de AVE, trenes de Media Distancia ni Cercanías, y su movilidad exterior depende del transporte aéreo y marítimo. En Baleares, Ceuta y Melilla, la conexión con la Península también pasa necesariamente por avión o barco.

Ahí es donde el Verano Joven encuentra su margen de mejora, ya que esta ayuda puede ser muy eficaz para un joven que viaja entre Madrid, Valencia, Sevilla, Barcelona o Valladolid en tren o autobús, pero resulta menos útil para quienes viven en territorios donde esos medios no son una alternativa real para salir hacia otros destinos nacionales, ya que los jóvenes si quieren viajar por España o Europa, deben tomar un vuelo hasta península y desde ahí moverse.

La reivindicación de Canarias desde hace unos años apunta precisamente a esa diferencia, donde representantes políticos del archipiélago han defendido que el programa debería incorporar mecanismos específicos para compensar la insularidad y la extra peninsularidad, de forma que los jóvenes residentes puedan acceder a una movilidad subvencionada comparable a la del resto del país.

Del descuento ferroviario al bono adaptado por territorio

Entre las alternativas planteadas por Canarias figura cubrir el 25% restante del billete aéreo o marítimo para los residentes en territorios extra peninsulares, teniendo en cuenta que el descuento de residente ya bonifica una parte importante del trayecto.

También se ha propuesto diseñar bonos específicos para transporte aéreo y marítimo o cerrar acuerdos con operadores para aplicar rebajas adicionales durante el periodo estival.

Y otra vía de mejora que proponen, sería extender el enfoque del Verano Joven a desplazamientos interinsulares.

En Canarias y Baleares, moverse entre islas forma parte de la movilidad cotidiana, pero también del consumo turístico interno.

Donde un bono adaptado a esa realidad permitiría reforzar tanto la conectividad juvenil como la actividad turística dentro de los propios archipiélagos.

Mantente al día con Hosteltur

Sigue nuestros canales de WhatsApp y Telegram para recibir cada día una selección de nuestras mejores noticias, o suscríbete a nuestra newsletter para tener una visión completa del sector turístico en tu correo.

Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta

Inicia sesión

Esta noticia no tiene comentarios.