Análisis de Vivi Hinojosa
Cómo afrontó Riu un desastre natural como el huracán Melissa en Jamaica
Luis Riu ha detallado cómo se gestionó la emergencia antes, durante y después del episodio
Publicada 21/06/26
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Análisis/Riu ya explicó hace unos años cómo abrió en Jamaica un nuevo destino al turismo europeo, según publicó HOSTELTUR noticias de turismo. Pero en octubre de 2025 tuvo que enfrentarse a una catástrofe natural como el paso del huracán Melissa, de categoría 5 y un lento recorrido que incrementó su poder de destrucción. Ahora su consejero delegado, Luis Riu, ha revelado en su blog cómo afrontaron sus terribles consecuencias, siempre pensando en las personas y con sus trabajadores como fieles aliados. Sólo así se entiende que pudieran reabrir antes de finalizar ese mismo año sus siete hoteles en la isla, que suman 4.275 habitaciones, casi 4.000 empleados y medio millón de huéspedes anuales.
El huracán Melissa supuso una prueba crítica para Riu Hotels & Resorts en Jamaica. Cuando atravesó la isla el pasado 28 de octubre, convirtiéndose, en palabras de Luis Riu, en “el más fuerte que jamás golpeara Jamaica”, en sus hoteles estaban alojados6.527 clientes. Su avance lento multiplicó los daños, especialmente en Falmouth y Montego Bay, donde la hotelera concentra parte de su operación.
La cadena activó sus protocolos de actuación ante huracanes, procedimientos que Riu aplica desde hace años en el Caribe. Su CEO ha señalado que, aunque la preparación es amplia, “uno no sabe cuánto daño va a causar hasta que pasa”. En ese momento el directivo se encontraba en Fuerteventura, preparando la apertura del Riu Palace Calypso, desde donde participó en varias llamadas diarias de seguimiento antes y después del impacto.
Los primeros reportes llegaron todavía bajo los efectos de la lluvia. No hubo víctimas entre clientes y empleados, aunque sí cinco heridos leves que fueron atendidos de inmediato. Pero el reto operativo era considerable
La respuesta inmediata: seguridad, suministros y repatriaciones
Muchos empleados permanecieron en los hoteles para atender a los clientes y otros se refugiaron allí con sus familias. Luis Riu ha subrayado que el día 29 comenzó una operación logística a gran escala para evaluar daños, inventariar recursos, garantizar alimentos, agua y combustible para generadores, coordinar repatriaciones con operadores y embajadas, limpiar instalaciones y organizar reparaciones.
La prioridad inicial fue atender a los huéspedes que seguían en los establecimientos. El aeropuerto de Montego Bay no reabrió hasta el 1 de noviembre, después de haber quedado limitado a operaciones de emergencia. A medida que se redujo el número de clientes, la cadena decidió reagruparlos por destino en tres hoteles: Riu Montego Bay, Riu Negril y Riu Ocho Ríos, este último el menos afectado y el único que no llegó a cerrar.
La situación operativa estuvo marcada por la falta de agua corriente, electricidad y comunicaciones estables. Las carreteras también quedaron muy afectadas, lo que complicó el transporte de personas y mercancías. Aún así, el directivo ha destacado que la capital, Kingston, se mantuvo operativa, un factor que ayudó a evitar un mayor colapso logístico.
El Riu Palace Aquarelle, el hotel más dañado
El establecimiento más afectado fue el Riu Palace Aquarelle. Allí la cadena había instalado 795 placas solares como prueba para valorar la viabilidad de esta tecnología en el Caribe. Pero, como ha reconocido Luis Riu, Melissa demostró que el proyecto no era replicable en la región por razones de seguridad.
Y es que, según ha explicado, todas las placas salieron despedidas pese a contar con anclajes diseñados para resistir tormentas. “No quedó ninguna”, ha afirmado. Aunque la instalación estaba asegurada, para la cadena el riesgo no compensa, ya que las placas podían convertirse en objetos peligrosos al ser arrastradas por el viento.
Ayuda directa a empleados y comunidades
Mientras avanzaba la atención a clientes y la recuperación hotelera, Riu puso en marcha medidas de apoyo para sus trabajadores en el país, donde el 99,2% de sus colaboradores son locales. La compañía entregó 8.200 paquetes de ayuda, dos por empleado, con alimentos y productos de primera necesidad.
También colaboró con World Central Kitchen, la ONG de José Andrés, poniendo a disposición sus cocinas en Montego Bay y Negril. Con el apoyo de empleados, se elaboraron comidas calientes para las comunidades más afectadas. En total se repartieron 108.000 raciones durante 22 días consecutivos.
La empresa también entregó 830 vouchers para canjear en establecimientos de materiales de obra y bricolaje, destinados a empleados cuyas viviendas habían sufrido daños. A ello sumó una línea de crédito sin intereses para facilitar la recuperación de sus colaboradores.
Reabrir como forma de apoyar al destino
Luis Riu sostiene que la reapertura de los hoteles era la mejor manera de contribuir a la recuperación de Jamaica. Para ello la cadena movilizó profesionales propios y de instaladoras colaboradoras procedentes de México, República Dominicana, Estados Unidos y España. En poco tiempo se organizó un equipo de entre 600 y 700 trabajadores para reparar y acondicionar los establecimientos.
La cadena, que reabrió ventas del Riu Ocho Ríos el 9 de noviembre, retomó su actividad en los siente hoteles antes del 15 de diciembre. “Todos los planes se hacían de la mano de los socios de la turoperación, ya que la conectividad se fue recuperando poco a poco. Y el cliente demostró su amor por la isla”. Su CEO atribuye esta recuperación a la coordinación con las autoridades, turoperadores y equipos locales, mientras defiende el papel del turismo como motor para restablecer la actividad económica tras el desastre.
Luis Riu asegura que “nadie pudo predecir la rapidez y la fuerza de la recuperación. Lo que está viviendo Jamaica hoy supera las predicciones más optimistas”
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