TUI se une al pulso de los turoperadores alemanes: protección vs. competitividad

Reclama congelar las cuotas del fondo alemán de garantía de viajes, mientras el revés judicial de Dertour reactiva las críticas del sector

TUI se une al pulso de los turoperadores alemanes: protección vs. competitividad

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TUI ha elevado el tono en la batalla de los grandes turoperadores alemanes contra el Fondo Alemán de Seguridad en Viajes, DRSF, al reclamar que las cuotas que pagan los organizadores se sitúen directamente en cero y que se reduzcan de forma significativa las garantías exigidas. La petición coloca de nuevo en primer plano un debate que atraviesa al mercado alemán desde la quiebra de Thomas Cook: hasta dónde debe llegar la protección del viajero y cuánto coste puede asumir la industria sin dañar la competitividad del paquete turístico. Este movimiento del primer turoperador europeo se suma a la presión de la patronal de agencias alemanas y al revés judicial sufrido por Dertour en Berlín, en un escenario que plantea de fondo el coste competitivo de los paquetes.

TUI ha pedido una reforma del sistema de financiación del DRSF. El grupo considera que las cuotas del fondo deben suspenderse y que las garantías exigidas a los organizadores deben rebajarse de forma sustancial, al entender que el modelo actual encarece la venta de viajes combinados, inmoviliza capital y reduce la capacidad inversora de las empresas.

La compañía defiende que la protección frente a insolvencias es necesaria, pero cuestiona la forma en que se está aplicando. Su argumento es que el fondo ya ha acumulado recursos suficientes para cubrir los riesgos previsibles y que seguir exigiendo nuevas aportaciones introduce una carga adicional sobre la paquetización, precisamente en un momento en el que los turoperadores compiten por precio, capacidad y producto en los principales destinos vacacionales.

TUI entra en la batalla contra el coste del DRSF
TUI plantea que se congelen a partir del 1 de julio las cuotas que tienen que pagar los turoperadores al DRSF. Fuente: TUI Group.

El planteamiento de TUI, que recogen varios medios alemanes, va más allá de una rebaja gradual. El grupo reclama congelar las cuotas en cero y revisar también las garantías, que son otro de los puntos de fricción para los grandes operadores porque obligan a reservar o respaldar recursos financieros que no pueden destinarse a crecimiento, contratación de capacidad o inversión comercial.

El DRSF ya había aprobado una reducción de sus cuotas, desde el 1% inicial al 0,75% y posteriormente al 0,5%. Sin embargo, esa rebaja no satisface a los grandes operadores, que consideran que el sistema sigue siendo demasiado gravoso y que el fondo dispone ya de margen suficiente para aliviar de forma más intensa a la industria.

Dertour pierde en Berlín frente al fondo

La ofensiva de TUI coincide con otro frente abierto contra el DRSF: el judicial. El Tribunal de Apelación de Berlín ha desestimado en su totalidad la demanda de Dertour Group contra el fondo, modificando la decisión provisional del Tribunal Regional de Berlín II, que inicialmente había fallado a favor del operador turístico.

El conflicto gira en torno al cálculo de las tasas tras la creación del DRSF. Durante la implantación del fondo, efectiva desde noviembre de 2021, se produjeron solapamientos con sistemas anteriores de aseguramiento que llevaron a algunos turoperadores a considerar que habían pagado de más. Dertour acudió a los tribunales para reclamar la devolución de cantidades vinculadas a ese periodo de transición.

El tribunal rechazó los argumentos principales de la compañía y no concedió autorización automática para recurrir, aunque el grupo aún dispone de la posibilidad de presentar un recurso escrito dentro del plazo legal previsto.

El fallo no afecta directamente a la petición actual de TUI de congelar las cuotas, pero sí refuerza el contexto de confrontación entre los grandes operadores y el DRSF. Mientras Dertour ha perdido una batalla judicial sobre el cálculo de las tasas, TUI presiona ahora para modificar el esquema de financiación del fondo hacia el futuro.

DRV pide aliviar la carga de los turoperadores

La reacción patronal ha llegado de la mano de DRV, la asociación alemana de agencias de viajes y turoperadores, que ha vuelto a reclamar una descarga significativa para los organizadores. Para la patronal, la sentencia de Berlín no resuelve el problema estructural: el coste que el sistema de garantía impone a las empresas que venden viajes combinados.

DRV considera que el modelo debe revisarse para evitar que la protección del consumidor termine penalizando la competitividad del paquete turístico. Su postura se alinea con el malestar expresado por los grandes grupos, aunque formulada desde una perspectiva sectorial: el fondo debe seguir garantizando la seguridad de los viajeros, pero sin generar una carga financiera desproporcionada para los operadores.

De Thomas Cook a FTI: el origen del conflicto

La patronal interpreta que el DRSF ha cumplido una función clave desde su creación, pero sostiene que la situación actual permite abrir una nueva fase. Una vez consolidado el fondo y tras las primeras grandes pruebas de estrés, el sector reclama que el sistema reduzca su presión económica sobre los organizadores.

El DRSF nació como respuesta al colapso de Thomas Cook en 2019, una quiebra que dejó en evidencia las limitaciones del sistema anterior de protección al viajero en Alemania. A partir de esa crisis, el país reformó el modelo para reforzar la cobertura de los viajes combinados y evitar que una gran insolvencia volviera a dejar sin respaldo suficiente a consumidores y administraciones.

Los grandes turoperadores alemanes, a partir de 10 millones de euros de facturación anual sujeta a garantía, están obligados a asegurarse a través del DRSF.

El fondo cubre a los viajeros que han contratado paquetes turísticos o determinados servicios vinculados en caso de insolvencia del organizador. Su función es garantizar la devolución de pagos anticipados, la continuidad del viaje cuando sea posible y la repatriación de los clientes afectados.

TUI entra en la batalla contra el coste del DRSF
La quiebra de FTI puso a prueba la resistencia del DRSF. Fuente: FTI-Group

La insolvencia de FTI en 2024 reforzó la importancia del fondo como instrumento de protección al consumidor. El caso fue el mayor test real del DRSF desde su creación y confirmó su papel como mecanismo de respaldo ante una caída de gran escala en el mercado alemán. Pero también alimentó el debate sobre el tamaño, la financiación y el coste del sistema.

Protección del viajero y competitividad del paquete

La batalla en torno al DRSF enfrenta dos prioridades difíciles de conciliar. Para el fondo y para el regulador, el sistema garantiza la seguridad del viajero y preserva la confianza en la contratación de paquetes turísticos. Para los turoperadores, en cambio, el modelo se ha convertido en un coste estructural que pesa sobre el producto organizado y puede afectar a su competitividad frente a otras fórmulas de viaje.

El debate llega en un momento en el que el paquete turístico mantiene un papel relevante para muchos consumidores por la seguridad que ofrece ante disrupciones, inflación, conflictos geopolíticos o quiebras empresariales. Pero esa seguridad tiene un coste, y los grandes operadores alemanes quieren que el sistema revise quién lo soporta y en qué proporción.

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