El gobierno presenta 176 propuestas para transformar la vida económica y social de la isla
Cuba lanza una reforma económica de emergencia con fuerte impacto en el turismo
"La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios", afirmó el presidente cubano
Publicada 23/06/26
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Cuba prepara una de las mayores reformas económicas de los últimos años para responder a la crisis que atraviesa el país, con medidas orientadas a impulsar el turismo, incentivar la inversión extranjera y mejorar problemas estructurales como los suministros y el transporte. El Gobierno cubano vincula esta situación al recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, así como a las sanciones secundarias que han afectado de forma directa a empresas internacionales que operan en la isla, incluidas cadenas hoteleras españolas.
“La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”, dijo días atrás el presidente Miguel Díaz-Canel ante el Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista cubano, al defender la necesidad de aplicar una “agenda económica y social de emergencia”.
Las medidas llegan en un momento crítico para la isla, marcado por la caída de visitantes, los problemas energéticos y la retirada parcial de operadores internacionales, como Iberostar y Meliá Hotels International. Ante la seguidilla de anuncios, el Ejecutivo ya había anticipado su intención de buscar nuevos socios tras la salida de las grandes hoteleras, como publicó HOSTELTUR noticias de turismo.
El alcance del plan fue detallado por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, durante la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura. El paquete presentado incluye 176 propuestas agrupadas en 23 ejes económicos y sociales.
La actividad turística ocupa un lugar central en la reforma. Según Marrero, se trata de “uno de los sectores más impactados por el bloqueo recrudecido”, una situación que, recordó, ha obligado a “paralizar sus operaciones en la mayoría de los polos turísticos”.
Meliá Hotels International e Iberostar han sido durante décadas dos de los principales operadores hoteleros extranjeros en Cuba, con una fuerte implantación en La Habana, Varadero, los cayos y otros destinos vacacionales. La retirada parcial de activos gestionados por estas compañías, junto con la reducción de capacidad operativa por los problemas energéticos, la escasez de suministros y el descenso de la demanda, ha llevado al país a rediseñar el marco de colaboración turística. El eje 17 pone el foco en la transformación del sector turístico.
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Entre los cambios con mayor impacto para el sector figuran nuevas modalidades de negocio en hoteles y activos turísticos, una mayor participación del capital extranjero, la apertura a operadores privados nacionales, la flexibilización de la contratación laboral, el desarrollo inmobiliario en destinos vacacionales, nuevas reglas para agencias de viajes, guías, rent a car y marinas, así como una revisión del comercio exterior y de la importación directa de suministros.
Entre las actuaciones más relevantes, Marrero anunció que Cuba añadirá a las fórmulas tradicionales de empresa mixta y contratos de administración otras opciones para el sector, como “los arrendamientos, el otorgamiento de derechos reales de usufructo con carácter oneroso, la concesión de áreas con activos o en desarrollo en diferentes regiones del país, y la venta de inmuebles”. Esta última posibilidad, precisó, requerirá aprobación caso a caso y podrá aplicarse a inversores extranjeros, cubanos residentes en el exterior y ciudadanos residentes en el país.
El Ejecutivo también prevé permitir todas las modalidades de negocio en los cayos y en zonas patrimoniales como La Habana Vieja y Trinidad, además de extender el desarrollo inmobiliario en destinos turísticos y áreas urbanas vinculadas a esta actividad. En el ámbito de las marinas, se plantea autorizar empresas mixtas y arrendamientos, mientras que la renta de autos dejaría de estar reservada a dos compañías estatales y podría abrirse a inversión extranjera, entidades públicas y formas de gestión no estatal que estén en condiciones de invertir, traer vehículos y alquilarlos.
Para impulsar la inversión extranjera y diversificar el desarrollo turístico sostenible y responsable, se plantea “aprobar para todos los actores económicos beneficios tributarios y fiscales para proyectos de ecoturismo y otras modalidades de turismo especializado”
Otra iniciativa con impacto directo en la cadena de valor es “autorizar la constitución de agencias de viajes a empresas mixtas, a empresas ciento por ciento extranjeras, así como a formas de gestión no estatal”. Marrero también adelantó que se permitirán guías de turismo y agentes de ventas privados, “previa certificación y autorización por el alto nivel de especialización que lleva esta responsabilidad”. Además, se impulsará la figura de gestores de destinos locales para integrar la oferta pública y privada en zonas donde ya conviven hoteles, alojamientos particulares, restaurantes y servicios complementarios.
El paquete también plantea un nuevo esquema de financiación territorial para los destinos. En ese sentido, Marrero propuso evaluar “el cobro de un impuesto especial” o contribución turística para quienes operen en determinados polos, con el fin de destinar esos recursos a sostenibilidad, promoción e imagen de los destinos. El argumento oficial es que la promoción, la recogida de desechos y el mantenimiento de infraestructuras no pueden recaer exclusivamente sobre el Estado cuando existen negocios privados que se benefician del destino.
Discursos completos con las reformas propuestas
- Discurso de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República, en la clausura del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba
- Intervención de Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro de la República de Cuba, en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular
El Gobierno quiere, además, crear un banco corporativo online para el sector turístico con vínculos en el exterior y servicios asociados a activos virtuales. La banca es otro de los ámbitos donde el plan supone un giro relevante. Marrero anunció la intención de “fomentar la participación del capital privado en la actividad bancaria”, con instituciones financieras bancarias y no bancarias promovidas por empresas privadas, cooperativas e inversión extranjera, bajo supervisión del Banco Central de Cuba.
La transformación financiera incluye la apertura de cuentas en divisas por personas jurídicas y naturales sin autorización administrativa previa, la eliminación de restricciones a pagos en moneda extranjera entre negocios con capital foráneo y proveedores nacionales, la creación de entidades especializadas en activos virtuales, nuevos productos de microcrédito y la licencia a Transfermóvil como institución financiera no bancaria. Al mismo tiempo, se prevé redimensionar el mercado cambiario oficial, crear una plataforma digital en tiempo real y otorgar licencias para casas de cambio privadas.
Marrero planteó que los negocios con capital extranjero podrán disponer de sus ingresos en divisas y operarán con flexibilidad en un entorno de dolarización parcial de la economía, permitiendo también su acceso al mercado cambiario
El Ejecutivo también propone autorizar participación del capital extranjero en empresas privadas, algo que hasta ahora no se podía, y permitir negocios conjuntos con mipymes y otras formas de gestión no estatal. También se extenderán los derechos de superficie hasta 99 años y el usufructo por más de 50 años para proyectos internacionales.
La Administración cubana plantea eliminar la intermediación obligatoria de empresas estatales importadoras para determinados actores económicos. Marrero afirmó que “la intermediación actual de las empresas estatales importadoras ha demostrado que es un mecanismo burocrático e ineficiente en la mayoría de los casos” y anunció que empresas privadas y cooperativas podrán importar y exportar directamente previa autorización. Para hoteles, restaurantes, agencias, transportistas y proveedores turísticos, esta modificación podría abrir nuevas vías de acceso a alimentos, bebidas, equipamiento, tecnología, repuestos, combustibles y otros insumos.
En materia laboral "se descentraliza para el sector empresarial la definición de sus propias escalas salariales. Los niveles de salarios negociados con los trabajadores y con la participación del sindicato solo dependerán de la capacidad económica y financiera de las empresas".
El capítulo energético, que afecta directamente a la operativa turística, Cuba plantea permitir la participación de capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles, incluida la red minorista, y ampliar la gestión de servicentros por diferentes actores económicos. Con ello, se busca estimular estaciones con sistemas fotovoltaicos y solineras para vehículos eléctricos, especialmente en rutas urbanas, polos turísticos, zonas productivas y servicios esenciales.
Las reformas también alcanzan el transporte. Dentro del paquete figura la propuesta de eliminar restricciones a la adquisición de vehículos por actores económicos y personas naturales, con incentivos para la movilidad eléctrica vinculada a energía solar. Marrero explicó que se estimulará la importación de vehículos eléctricos, incluidos autos enviados directamente desde el exterior, especialmente si vienen acompañados de sistemas de energía renovable. Se permitirá la importación comercial para ensamblaje y venta de ciclomotores, motocicletas y triciclos eléctricos.
En comercio, gastronomía y servicios, el Ejecutivo plantea dar prioridad a formas de gestión no estatal e inversión extranjera, crear cadenas de tiendas y restaurantes e “invitar a franquicias extranjeras” de comida rápida para que inviertan en Cuba.
A esto se suma la intención de “licitar parques recreativos, zoológicos, acuarios, áreas protegidas y unidades de alojamiento, a empresas estatales, extranjeras, privadas y cooperativas, fijando las condiciones para su explotación, incluyendo el servicio a la población, para lo cual se debe garantizar un servicio en moneda nacional, aunque se le autorice vender una parte en divisas”, detalló Marrero. El primer ministro remarcó que “tenemos la necesidad de incrementar los actores que participen en la gestión de estas instituciones recreativas y de servicios, que hoy no están en las mejores condiciones”.
El programa no supone, según las autoridades, una renuncia al modelo, sino una adaptación para preservar sus objetivos sociales. Marrero insistió en que las reformas “no constituyen una desviación del proyecto socialista” y defendió que responden a las condiciones actuales de la economía. Díaz-Canel, por su parte, las presentó como una vía para “crear riqueza económica y distribuirla con equidad”.
La implementación de las transformaciones “implica e impacta a más de 148 disposiciones del ordenamiento jurídico cubano, 15 normas que habría que derogar, 22 normas por modificar totalmente, 79 normas por modificar parcialmente, más de 50 normas complementarias, resoluciones, etcétera”. Con estos cambios, Cuba intenta reordenar su modelo económico en plena crisis y con el turismo en mínimos históricos.
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