La elección de las vacaciones ya no empieza solo en un buscador, en una agencia o en una conversación familiar. Según HBX, cada vez más, el primer contacto con un destino llega por las redes sociales: a través de un vídeo corto, una publicación de Instagram, una recomendación de un creador de contenido o una experiencia compartida por otros viajeros. La pregunta, por tanto, es: ¿se elige destino por la foto o por el destino?
Según el informe Travel Trends 2026 de HBX Group, el 76% de los viajeros comparte sus experiencias en redes sociales y el 72% reconoce que el contenido de influencers influye en sus decisiones de reserva. Según indica a HOSTELTUR Miguel Ángel Hernández, director de Alianzas Estratégicas de HBX Group, este cambio confirma que las redes sociales “no solo inspiran a los viajeros, sino que forman parte integral de su proceso de decisión”.
La inspiración también reserva
Las redes sociales han dejado de ser una fase previa y aislada del viaje. En muchos casos, actúan ya como punto de entrada al proceso de compra.
“Un vídeo en TikTok, una publicación en Instagram o un contenido de YouTube puede ser el punto de partida de un viaje, generando interés, ayudando a comparar opciones e incluso acelerando la decisión de reserva”, explica Hernández. Y sostiene que inspiración, validación y planificación forman cada vez más parte de un mismo recorrido digital. Es decir, el viajero descubre, contrasta y decide en entornos cada vez más conectados, donde la imagen tiene capacidad para activar una búsqueda, pero también para cerrar una intención de viaje.
Influencers: de escaparate a fuente de confianza
El peso de los creadores de contenido va más allá de la notoriedad. Para HBX Group, los influencers se han consolidado como una fuente complementaria a los canales tradicionales de información turística.
“El papel de los influencers va mucho más allá de la visibilidad. Los viajeros buscan cada vez más referencias que perciban como auténticas y cercanas, y los creadores de contenido ofrecen precisamente esa combinación de experiencia personal y recomendación práctica”, apunta Hernández.
Las redes sociales y poder compartir la foto del destino cada vez más pesan en la decisión de reserva. Fuente: IA/ Hosteltur
En este contexto, el dato del 72% adquiere especial relevancia. Para Miguel Ángel Hernández, demuestra que estos perfiles “ayudan a reducir la incertidumbre, permiten visualizar mejor la experiencia y generan la confianza necesaria para dar el paso hacia la reserva”.
Viajes pensados para ser vividos y compartidos
La búsqueda de experiencias que se puedan compartir también influye en la planificación. Hernández matiza que no se trata únicamente de conseguir una buena fotografía, sino de participar en propuestas con valor personal, cultural o emocional.
“Cada vez más, los viajeros buscan experiencias memorables, y compartirlas forma parte natural de cómo viven el viaje”, señala.
Esa lógica explica el auge de viajes motivados por eventos deportivos, festivales, gastronomía o fenómenos culturales. Según Hernández, en estos casos “la experiencia comienza mucho antes de llegar al destino y continúa una vez finalizado el viaje a través de las redes sociales”.
Cómo responde el sector turístico
Destinos, hoteles y empresas turísticas están adaptando su oferta a un viajero que busca propuestas personalizadas, auténticas y compartibles. La respuesta ya no se limita a promocionar infraestructuras o atributos generales del destino.
“El sector está poniendo el foco en diseñar propuestas con un mayor componente experiencial, autenticidad y conexión con la cultura local”, afirma Hernández.
También cambia la estrategia comercial. La colaboración con creadores, los formatos audiovisuales y el contenido útil en las distintas fases del viaje se han convertido en herramientas para transformar el interés en reservas.
Diferencias generacionales
El impacto de las redes sociales no es igual en todos los segmentos. Hernández identifica diferencias “principalmente en intensidad y velocidad del proceso”.
“Los jóvenes, especialmente Gen Z y milenials, consumen contenido audiovisual constantemente y están muy expuestos a redes sociales, lo que les permite descubrir destinos de forma más inmediata y emocional”, explica. En cambio, las generaciones mayores “tienden a ser más analíticas, consultan comparadores y fuentes tradicionales y planifican con más antelación”.
Aun así, el cambio ya es transversal. “Las redes sociales ya forman parte del proceso para prácticamente todas las generaciones. Lo que cambia es la intensidad con la que influyen y la velocidad con la que el viajero pasa de la inspiración a la reserva”, añade.
Tres tendencias para los próximos años
De cara al futuro, HBX Group identifica tres líneas que marcarán la relación entre redes sociales y turismo. La primera es que estas plataformas dejarán de ser solo canales de inspiración “para convertirse en puntos de decisión y conversión directa”.
La segunda será el crecimiento del turismo basado en intereses personales y emocionales, el llamado 'fandom tourism', “donde la motivación cultural o de ocio prevalece sobre la geografía”.
La tercera estará vinculada a la tecnología. “La inteligencia artificial acelerará la personalización de itinerarios y recomendaciones, permitiendo que la inspiración, la planificación y la reserva estén cada vez más integradas y adaptadas a los gustos individuales del viajero”, concluye Hernández.
Así, la foto no sustituye al destino, pero sí condiciona cómo se descubre, se desea y se reserva. En el nuevo ciclo de decisión turística, la imagen ya no es solo recuerdo: también es origen de la demanda.
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