La medida también afecta al resto de Cataluña, aunque con un calendario diferente. Mientras Barcelona ya lo aplica, el resto de municipios incrementará la tasa de forma progresiva durante los próximos meses hasta completar la duplicación prevista en abril de 2027. Es importante que las personas que viajen a este destino lo tengan en cuenta, ya que las nuevas tasas aumentarán el presupuesto del viaje.
Cómo ha evolucionado la tasa turística en los últimos años
Cataluña fue la primera comunidad autónoma española en implantar una tasa turística en 2012 mediante el Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos. Desde entonces, este gravamen ha ido aumentando tanto en importancia recaudatoria como en protagonismo dentro del debate político sobre la gestión del turismo. Barcelona, además, incorporó un recargo municipal propio, lo que la convirtió en un caso diferente respecto al resto del territorio catalán.
La reforma aprobada en 2026 amplía todavía más esa diferencia. Mientras el resto de Cataluña aplica la subida de manera escalonada, la capital catalana ya ha elevado las tarifas y mantiene un calendario para seguir incrementando el recargo municipal hasta alcanzar los 8 euros en 2029. De esta forma, un huésped de un hotel de cinco estrellas puede pasar de pagar los anteriores 7,5 euros por noche a 12 euros en 2026 y llegar a 15 euros cuando el recargo municipal alcance su máximo previsto.
Turistas en el centro de Barcelona. Fuente: Adobe Stock.
Qué impacto tendrá la subida en hoteles y cruceros
El aumento tiene un efecto directo sobre el coste del alojamiento y resulta especialmente visible en hoteles de cinco estrellas, donde la suma del impuesto autonómico y el recargo municipal alcanza ya hasta 12 euros por persona y noche. También afecta a hoteles de cuatro estrellas, viviendas de uso turístico, campings, albergues y al resto de establecimientos incluidos dentro de la normativa.
Los cruceros también se ven afectados por la subida de la tasa turística. Desde el 1 de abril, los pasajeros que realizan una escala en Barcelona de más de 12 horas deben abonar una tarifa de 9 euros por persona, que asciende a 9,90 euros con el 10% de IVA incluido. En el caso de las escalas de 12 horas o menos, la tasa alcanza los 11 euros, lo que supone un importe final de 12,10 euros con IVA.
Qué objetivos persigue el Ayuntamiento con el nuevo aumento
La reforma busca incrementar la recaudación pública vinculada al turismo y reforzar las herramientas de las administraciones para gestionar la presión turística. Según la normativa aprobada, el 25% de la recaudación correspondiente a la Generalitat se destinará a políticas de vivienda y el 75% restante alimentará el Fondo para el Fomento del Turismo.
Junto a ese reparto, la nueva regulación permite que los ayuntamientos establezcan recargos propios y puedan adaptarlos según la zona o la temporada para favorecer la desestacionalización. En el caso de Barcelona, el consistorio sostiene desde hace tiempo que el incremento de la fiscalidad turística permite compensar parte de los costes urbanos asociados al éxito turístico de la ciudad.
Opiniones del sector turístico
La subida no ha sido recibida de la misma forma por todos los actores implicados. Las patronales del sector turístico han mostrado su rechazo al considerar que el incremento puede reducir la competitividad del destino y encarecer las vacaciones.
La patronal Confecat calificó la medida de improvisada y con un objetivo principalmente recaudatorio, mientras que la Federación Catalana de Apartamentos Turísticos advirtió de que el aumento de las tasas podría perjudicar la competitividad de Cataluña.
Al mismo tiempo, la percepción entre la ciudadanía ofrece una visión diferente. Según una encuesta de percepción del turismo publicada por el Ayuntamiento de Barcelona, un 56% de los vecinos respalda el incremento del recargo turístico. Mientras tanto, la Generalitat prevé que la recaudación anual pase de 101 millones de euros a unos 200 millones tras la entrada en vigor de la reforma.
Qué otras ciudades aplican tasas similares
Barcelona no es un caso aislado. En los últimos años, cada vez más destinos turísticos han optado por implantar o reforzar las tasas turísticas a los visitantes con el objetivo de gestionar mejor el impacto del turismo.
Entre las ciudades y destinos que aplican o han anunciado medidas similares se encuentran Venecia, Santorini, Mykonos, Kioto, Bután, las islas Galápagos, Edimburgo, Baleares o Sevilla.
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