Los problemas se remontan hasta 2019 y afectan a las familias 737 y 787
Las 10 incidencias de fabricación de Boeing, desde piezas mal fabricadas a grietas
El incidente del tapón de puerta de un 737-9 sobrevolando Alaska en 2024 marcó un punto de inflexión
10/08/26
Síguenos Seguir en Google
Escucha la noticia
La obligación de inspeccionar 471 Boeing 737 MAX en Estados Unidos por el riesgo de grietas estructurales añade un nuevo episodio a los problemas de fabricación y control de calidad que han acompañado al constructor estadounidense durante los últimos años. La nueva directiva afecta a los modelos 737-8, 737-9 y 737-8200 y responde a la posibilidad de que aparezcan fisuras en un refuerzo estructural del fuselaje, pese a que hasta ahora no se han comunicado grietas en los MAX afectados.
La crisis que cambió la dimensión de estos problemas que afectan a la seguridad aérea llegó en enero de 2024, cuando el tapón de una puerta salió despedido de un 737-9 MAX de Alaska Airlines poco después del despegue. La Administración Federal de Aviación (FAA) inmovilizó 171 aviones, frenó cualquier ampliación de la producción del MAX y desplegó una supervisión reforzada sobre Boeing y Spirit AeroSystems. Una auditoría posterior encontró varios incumplimientos en el control de los procesos de fabricación, la gestión y almacenamiento de componentes y el control del producto.
El incidente del tapón de puerta convirtió así problemas que hasta entonces habían aparecido de forma sucesiva en distintos programas en una cuestión sistémica para el regulador. Boeing tuvo que presentar un plan integral para corregir sus procesos de seguridad y calidad, mientras la FAA aumentaba la presencia de inspectores en las fábricas. El recorrido hasta las actuales inspecciones por posibles grietas incluye piezas no conformes, defectos de ensamblaje, retrabajos, suspensiones de entregas y limitaciones directas sobre la producción.
Los problemas de producción que han marcado los últimos años de Boeing
- Agosto de 2026 | Grietas estructurales y cambios en la fabricación del 737 MAX. La FAA ordena inspecciones en 471 Boeing 737-8, 737-9 y 737-8200 registrados en Estados Unidos ante el riesgo de grietas en el bear strap, un refuerzo estructural situado junto a la puerta delantera del galley. Aunque no se han detectado grietas en los MAX, el regulador extendió las comprobaciones por compartir diseño y proceso de fabricación con los 737NG que sí están afectados. Boeing está introduciendo cambios en el proceso productivo de los nuevos aviones para abordar la causa del problema.
- Febrero de 2024 | Nuevos agujeros mal perforados en fuselajes del 737. Apenas un mes después del incidente de Alaska Airlines, un proveedor comunicó a Boeing otra no conformidad: dos agujeros de algunos fuselajes del 737 podían no haber sido perforados conforme a las especificaciones. Boeing dedicó varios días de producción en Renton a inspeccionar aeronaves todavía no entregadas y a revisar procesos de calidad, en un momento en el que la FAA ya había impedido aumentar la fabricación del MAX. Adicionalmente, ya en marzo, se detectaron problemas en el cableado de aviones de esta familia.
- Enero de 2024 | El tapón de puerta del MAX 9 destapa fallos en el proceso de montaje. La pérdida en vuelo del tapón de una puerta de un 737-9 de Alaska Airlines tuvo su origen en la fábrica de Renton. La investigación final de la NTSB determinó que faltaban los cuatro pernos de sujeción después de que la pieza hubiera sido abierta durante trabajos de producción y posteriormente cerrada sin la documentación ni la inspección de calidad necesarias. La FAA paralizó cualquier ampliación de la producción del MAX y sus auditorías detectaron incumplimientos en control de procesos, manipulación de piezas y control del producto.
- Diciembre de 2023 | Un perno sin tuerca obliga a revisar el sistema de timón del 737 MAX. Boeing recomendó inspeccionar los MAX después de que una aerolínea internacional localizara durante una revisión de mantenimiento un perno sin su correspondiente tuerca en el mecanismo de control del timón. El fabricante encontró además en otro avión todavía no entregado una tuerca que no había sido correctamente apretada. La FAA acabó haciendo obligatorias las inspecciones en Estados Unidos.
- Tercer trimestre de 2023 | Defectos en el mamparo trasero de presión reducen las entregas. Boeing identificó una no conformidad procedente de un proveedor en el mamparo trasero de presión de determinados 737. Las aeronaves tuvieron que someterse a inspecciones y trabajos de reparación, afectando directamente tanto a la producción como a las entregas. Boeing rebajó entonces su previsión anual a entre 375 y 400 aviones 737, frente a las expectativas anteriores, aunque aseguró que el problema no suponía un riesgo inmediato para los aparatos en servicio.
- Abril de 2023 | Un proceso de fabricación no estándar retrasa los 737. Spirit AeroSystems, proveedor de los fuselajes, notificó a Boeing que se había utilizado un proceso de fabricación no estándar en dos accesorios de la sección trasera del fuselaje de determinados 737. El problema obligó a inspeccionar y retrabajar aviones en producción y almacenados, afectando a las entregas a corto plazo. Boeing llegó a calcular que los retrasos retirarían aproximadamente 9.000 asientos de las programaciones de verano de sus clientes.
- 2020-2022 | Los problemas de calidad del 787 frenan durante meses las entregas. Boeing inició extensas inspecciones y retrabajos del 787 por problemas de conformidad en los fuselajes y el proceso de fabricación. Durante 2021 llegó a reasignar recursos de producción y reducir temporalmente el ritmo para efectuar las correcciones, mientras las entregas permanecieron interrumpidas durante largos periodos. La situación llegó al punto de que, en 2022, la FAA dejó de permitir que Boeing emitiera por sí misma los certificados de aeronavegabilidad de los nuevos 787.
- Abril de 2021 | Un defecto de fabricación eléctrico vuelve a afectar al MAX. Boeing recomendó retirar temporalmente del servicio determinados 737 MAX debido a un problema de fabricación que podía afectar al funcionamiento de una unidad de control de alimentación eléctrica de respaldo. La incidencia apareció pocos meses después de la vuelta al servicio del modelo y obligó a introducir correcciones en los aviones afectados, aunque era independiente del problema del MCAS que había provocado la anterior inmovilización de la flota.
- Diciembre de 2019-mayo de 2020 | Boeing suspende completamente la producción del 737 MAX. La inmovilización mundial del MAX acabó acumulando cientos de aviones sin entregar y llevó a Boeing a detener en enero de 2020 la línea de ensamblaje de Renton durante más de cuatro meses. Aunque en este caso el origen de la crisis estaba en el diseño y certificación del avión y no en un defecto del proceso fabril, su repercusión industrial fue extraordinaria: Boeing calculó alrededor de 4.000 millones de dólares en costes anormales asociados a la suspensión y posterior recuperación gradual de la producción.
- 2019 | Piezas mal fabricadas llegan a cientos de 737 MAX y NG. Boeing comunicó a la FAA que determinados slat tracks de las alas habían sido fabricados incorrectamente por un proveedor de tercer nivel. La FAA calculó inicialmente que podían estar afectados 179 MAX y 133 737NG en todo el mundo. Posteriormente acusó a Boeing de haber instalado componentes no conformes en aproximadamente 178 MAX y de no haber supervisado adecuadamente a sus proveedores. Las piezas podían haberse debilitado por fragilización por hidrógeno y fueron objeto de inspecciones y sustituciones obligatorias.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta noticia no tiene comentarios.