Los bulos del Imserso, bajo la lupa de las agencias de viajes: reservar online no es más barato
Pedro Fiol, presidente de AVIBA, desmiente que reservar por internet permita ahorrar 15 euros y que las agencias tengan acceso preferente a las plazas
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Las agencias de viajes salen al paso de varias informaciones erróneas sobre las reservas de los viajes del Imserso: contratar directamente por internet no permite ahorrarse los 15 euros correspondientes a la distribución y tampoco las agencias disfrutan de acceso anticipado a las plazas. Pedro Fiol, presidente de AVIBA, asegura además que la creciente digitalización de los mayores no ha reducido su afluencia a las oficinas, donde el asesoramiento sigue teniendo un peso importante durante todo el proceso.
A pocos días del inicio de la comercialización de los viajes del Imserso 2026-2027, vuelven también algunas ideas equivocadas sobre cómo funciona el proceso de reserva. Una de ellas sostiene que contratar directamente a través de internet resulta más barato porque permite al usuario ahorrarse los 15 euros correspondientes a la agencia. Otra atribuye a estos establecimientos una ventaja para acceder a los viajes más demandados. Pedro Fiol, presidente de la Agrupación Empresarial de Agencias de Viajes de Baleares (AVIBA), rechaza ambas afirmaciones y recuerda que los canales online y presencial forman parte del mismo sistema de comercialización.
¿Reservar los viajes del Imserso online es más barato?
“No es más barato reservar online”. Fiol responde así a una de las ideas que, según explica, está llegando a los usuarios del programa: que contratar los viajes del Imserso directamente por internet permite evitar un sobrecoste de 15 euros. El presidente de AVIBA insiste en que esa cantidad no supone que el pensionista pague 15 euros adicionales por utilizar una agencia, sino que forma parte del sistema de distribución del programa.
“El precio del Imserso es un precio pactado que viene por una licitación y ese precio es para todos igual”, recalca Fiol. Una afirmación que llega, según asegura, tras haber detectado incluso una información difundida por una asociación de mayores en la que se indicaba que comprar online permitía ahorrarse la comisión correspondiente a la agencia.
Las condiciones de comercialización distinguen entre el precio del viaje y el denominado depósito de agencia. Cuando la reserva se formaliza presencialmente, una parte del importe corresponde al punto de venta que interviene en la operación. Si todo el proceso se completa directamente a través del canal online de la adjudicataria, esta asume también la función de distribución.
Por eso, Fiol insiste en diferenciar la remuneración del intermediario de un supuesto suplemento añadido al precio que debe pagar el viajero. En otras palabras, elegir internet no supone aplicar al usuario una tarifa 15 euros inferior por prescindir de la agencia.
Las agencias del Imserso no acceden antes a las plazas
La disponibilidad durante los primeros días de venta constituye otra fuente recurrente de dudas. Cuando un usuario intenta reservar desde casa y encuentra determinados destinos o fechas sin plazas, puede surgir la impresión de que las agencias han tenido acceso previo al inventario. Fiol rechaza que exista esa ventaja: “Todo el mundo tira de la misma bolsa”.
En este sentido, recuerda que la comercialización del Imserso establece una fecha y hora de apertura en función de la acreditación de cada usuario y permite realizar la reserva tanto a través de las plataformas digitales de las empresas adjudicatarias como mediante las agencias colaboradoras. Según explica Fiol, las agencias no disponen de un inventario separado ni comienzan a operar antes que el viajero que intenta efectuar personalmente la reserva.
La diferencia puede estar, señala, en la propia dinámica de trabajo. Durante las jornadas de mayor demanda, un agente gestiona numerosos expedientes y está acostumbrado a modificar rápidamente fechas, destinos u hoteles cuando una primera opción deja de estar disponible. El particular puede, en cambio, concentrarse en una salida muy concreta y descubrir que se ha agotado mientras completa el proceso.
También pueden aparecer dificultades cuando una persona intenta reservar simultáneamente para un grupo -de amigos, familia, por ejemplo- que no disponen de la misma fecha de acreditación. Fiol explica que estas situaciones pueden terminar interpretándose como una desigualdad entre los canales cuando las agencias y los particulares están accediendo a las mismas plazas.
Más jubilados digitales, pero las agencias no pierden clientes
El avance de la digitalización entre los mayores tampoco se está traduciendo, según AVIBA, en una caída de clientes del Imserso en las agencias de viajes.
El presidente de la patronal balear distingue entre disponer de información digital y completar autónomamente todo el procedimiento. El usuario puede consultar hoteles o destinos con facilidad y, sin embargo, necesitar posteriormente ayuda para formalizar la reserva, gestionar los pagos, comprobar las condiciones o controlar los diferentes plazos.
De hecho, explica que algunos mayores comienzan el proceso en internet y posteriormente recurren a una agencia para terminarlo. En estos casos, el trabajo del agente continúa siendo necesario aunque la captura inicial de la plaza se haya efectuado a través del canal digital.
El asesoramiento mantiene el papel de las agencias en el Imserso
La capacidad de reaccionar cuando desaparece una primera opción es uno de los elementos que Fiol considera determinantes para explicar la continuidad de las agencias en la comercialización. Si un destino ya no tiene plazas, el profesional puede comprobar inmediatamente otras fechas, hoteles o alternativas y trasladárselas al cliente.
A ello se suma el asesoramiento sobre el alojamiento y el destino, la gestión de los pagos o la atención posterior ante posibles dudas. “La capacidad de retención del factor humano es mucho mayor”, sostiene Fiol al explicar por qué la mayor familiaridad de los jubilados con internet no ha desplazado a las oficinas de viajes.
Para Fiol, la cuestión no consiste en enfrentar la reserva online con la presencial, sino en que el viajero conozca qué implica realmente cada alternativa. Y ahí sitúa el mensaje que quiere dejar claro ante una nueva campaña del programa: reservar los viajes del Imserso por internet no permite pagar 15 euros menos, mientras que acudir a una agencia tampoco supone asumir ese importe como un sobrecoste añadido al viaje.
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