La reducción del consumo de jet fuel se sitúa en torno al 1%
AeroSHARK: la tecnología inspirada en tiburones que ahorra combustible al transporte aéreo
Lufthansa ha comenzado las pruebas en Airbus A330 tras obtener la certificación
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AeroSHARK ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta concreta de ahorro de combustible aéreo. Lufthansa Technik acaba de llevar a la fase final la certificación de esta “piel de tiburón” para el Airbus A330, un paso que puede ampliar notablemente su uso en vuelos comerciales de largo radio. La tecnología ya está operativa en varios Boeing 777 y reduce actualmente alrededor de un 1% el consumo de jet fuel.
La idea es sencilla de explicar, aunque su aplicación exige bastante ingeniería. AeroSHARK es una película adhesiva con millones de pequeñas estrías, o riblets, de unos 50 micrómetros de altura, inspiradas en la estructura microscópica de la piel de los tiburones. Colocadas siguiendo el flujo del aire sobre el fuselaje y las góndolas de los motores, estas ranuras reducen la resistencia aerodinámica y, con ella, el combustible necesario durante el vuelo de crucero.
El origen documentado por Lufthansa Group se remonta, al menos, a finales de 2019, cuando un Boeing 747-400 de la compañía sirvió como banco de pruebas para una campaña de validación con riblets. El principio aerodinámico se conocía desde hacía décadas, pero Lufthansa Technik y BASF trabajaron para convertirlo en una solución capaz de soportar las exigencias del servicio diario. En mayo de 2021, el grupo anunció ya su industrialización en los Boeing 777.
Lufthansa Group tiene ya 22 aeronaves equipadas y calcula un ahorro diario cercano a 19 toneladas de queroseno
El salto a la operación comercial llegó en 2022. Tras meses de ensayos, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) concedió a Lufthansa Technik la certificación suplementaria necesaria para aplicar AeroSHARK en serie a determinados Boeing 777. Un 777-300ER de SWISS equipado con la película comenzó a operar vuelos regulares en octubre de ese año. Desde entonces, la tecnología ha dejado atrás la fase experimental y se ha incorporado progresivamente a distintas flotas del grupo.
En agosto de 2026, Lufthansa Group contabiliza 22 aviones equipados con AeroSHARK: los doce Boeing 777-300ER de SWISS, cinco 777F de Lufthansa Cargo, cuatro 777-200ER de Austrian Airlines y el 747-400 de Lufthansa utilizado como plataforma de pruebas. Según el grupo, esta flota ahorra diariamente unas 19 toneladas de queroseno y alrededor de 60 toneladas de CO₂. Es decir, el ahorro ya se produce dentro de operaciones comerciales ordinarias, no en vuelos experimentales aislados.
AeroSHARK en el fuselaje del A330
El siguiente gran paso es el Airbus A330. Lufthansa Technik inició su certificación en 2025 y, a finales del pasado mes de agosto, entró en la fase final con un A330-300 de Discover Airlines. El avión realiza vuelos de prueba antes y después de la modificación en Dresde. La autorización solicitada a EASA permitirá aplicar la tecnología en serie al A330-200 y al A330-300, pero Lufthansa no ha comunicado una fecha concreta para su entrada regular.
La ambición, además, no termina en el fuselaje y los motores. Lufthansa Technik trabaja con Airbus para llevar los riblets a las alas y estabilizadores del A330, superficies con mayor peso aerodinámico. La compañía calcula que una cobertura más amplia podría elevar el ahorro por encima del 2% en misiones típicas de largo radio. Es una mejora aparentemente modesta, pero relevante cuando se multiplica por miles de horas de vuelo y por flotas completas.
LATAM y ANA demuestran que la tecnología no queda limitada al grupo alemán y ya la utilizan en operaciones comerciales de largo radio
A lo anterior, cabe agregar que AeroSHARK no quedará restringido a las compañías de Lufthansa Group. LATAM fue la primera aerolínea externa en adoptarlo: instaló la película en un Boeing 777-300ER en diciembre de 2023 y, tras probarla a diario, decidió extenderla a su flota de diez aparatos, proceso previsto hasta 2027. ANA también utiliza la tecnología, primero en un 777F desde septiembre de 2024 y después en un 777-300ER de pasajeros incorporado al servicio regular en abril de 2025.
Este trampantojo de piel de tiburón adherido al fuselaje de los aviones supone una imortante mejora sobre aviones con muchos años de operación por delante. Lufthansa Technik cifra en más de 377.000 las horas acumuladas por aviones con AeroSHARK hasta julio de 2026 y en más de 22.000 toneladas el combustible ahorrado. El A330 puede multiplicar ese alcance: no cambia el motor ni el combustible, pero busca que cada vuelo necesite algo menos de ambos para recorrer la misma distancia.
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