Francia, Grecia, Portugal, Italia, Alemania, Malta, Países Bajos, Suiza y Bélgica
EES: 9 países europeos (entre los que no está España) retrasan aún más los controles biométricos
La UE descarta imponer sanciones, pese a que se está incumpliendo la normativa europea
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Un total de nueve países de Europa, entre los que no se encuentra España, han decidido aplazar de nuevo la aplicación completa del sistema de entradas y salidas (EES), que obliga a registrar huellas dactilares e imágenes faciales de los viajeros extracomunitarios. Francia, Grecia, Portugal, Italia, Alemania, Malta, Países Bajos, Suiza y Bélgica han pedido más tiempo para adaptar sus controles biométricos, especialmente en aeropuertos con gran volumen de pasajeros, pese a que el sistema debía estar plenamente operativo desde el 6 de septiembre.
El retraso no afecta por igual a todos los puntos fronterizos: algunos grandes aeropuertos y terminales ya están capturando datos biométricos, mientras otros mantienen dificultades operativas. Bruselas considera que solo una docena de los aproximadamente 1.500 pasos fronterizos siguen teniendo problemas, y ha confirmado que los países que todavía no aplican íntegramente los controles no serán sancionados por ahora, pese a incumplir formalmente la normativa europea, según informa The Guardian.
Los resultados del EES hasta ahora
El EES fue aprobado en 2017 y comenzó a desplegarse oficialmente el pasado octubre, pero su implantación plena ya ha sufrido varios aplazamientos. Las autoridades europeas sostienen que el sistema ha permitido acumular unos 200 millones de registros y bloquear la entrada de unas 70.000 personas. España, que tuvo problemas iniciales, aplica ya el EES de forma completa, mientras prosigue el desarrollo de la aplicación previa Travel to Europe para viajeros.
El verano había comenzado con fuertes advertencias del sector aéreo. IATA, ACI Europe y A4E reclamaron a Bruselas que permitiera suspender preventivamente el EES cuando la llegada de viajeros superara la capacidad de los controles fronterizos. Las asociaciones alertaron de esperas de varias horas, conexiones perdidas y presión sobre aeropuertos turísticos. Sin embargo, el 7 de julio la Comisión Europea descartó paralizar el sistema y reconoció incidencias en una veintena de pasos fronterizos.
La UE no prevé por ahora sancionar a los países que todavía no cumplen íntegramente los controles
La solución transitoria durante julio y agosto fue aplicar el EES con mayor flexibilidad. Los Estados pudieron suspender temporalmente la recogida de datos biométricos cuando las colas alcanzaban niveles excesivos, una excepcionalidad que ayudó a reducir el riesgo de colapso durante la temporada alta. En agosto, Bruselas estudiaba prolongar ese margen más allá del 6 de septiembre y, a comienzos de ese mes, persistía la incertidumbre sobre el regreso a un régimen más estricto.
La flexibilidad en la captura de datos biométricos
Cabe precisar que el EES es un sistema informático automatizado que sustituye el sellado manual de pasaportes por un registro digital de las entradas, salidas y denegaciones de acceso de ciudadanos de terceros países que realizan estancias cortas en el espacio Schengen. En el primer cruce fronterizo se recogen datos personales y del pasaporte, además de información biométrica, como la imagen facial y las huellas dactilares, que queda almacenada en una base de datos europea.
El objetivo de este sistema es reforzar la seguridad de las fronteras exteriores y controlar de forma más precisa el cumplimiento de las estancias autorizadas. El sistema calcula automáticamente cuánto tiempo permanece cada viajero en el espacio Schengen y permite detectar a quienes superan el límite de 90 días dentro de un periodo de 180. También busca identificar con mayor eficacia posibles irregularidades y modernizar los procedimientos fronterizos mediante controles electrónicos más sistemáticos y trazables.
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