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arturo Crosby22/06/2009 18:06:00

Manuel, recogiendo tu invitacion a seguir y tratando de ser lo mas politicamente correcto, tarea ardua y dificil, para desarrollar un trabajo profesional y no digamos, ya empresarial, me gustaria añadir algun comentario adicional.
Insisto que las marcas deben tener un valor comercial, lo que se denomina, money/value y la verdad en este caso como en otros sistemas de calidad institucionales, el ratio es negativo. Lo que quiere decir que es un coste, mas que inversion y no genera los beneficios esperados.
Pero vuelvo a insistir, el desconocimiento del mercado por la marca es absoluto y no solo hablamos del escepticismo empresarial, que lo hay y lo habra mas, porque este subsector, adolece de los fundamentos del negocio turistico, para conseguir uno de sus principales objetivos: la rentabilidad.
Como dices, el interes politico local (no en el sentido geografico, del termino) es cuantitativo y me recuerda al cuenteo anual del numero de banderas azules en las playas o a ver quien es mas europeo o mas ecologico o mas sostenible.
Perdon pero la CETS deberia de dar un giro conceptual de 180º, y si quiere apostar por turismo, como instrumento de desarrollo local y obviamente como otro sustento financiero d e la propia conservacion de dichos habitats, es imprescindible jugar con las reglas existentes, guste o no guste.
Otra cosa es formular estrategias que permitan ser mas eficientes, con una mira hacia la calidad total: entorno + actores+demanda.
Una marca de esta tipologia debe servir esencialmente para el posicionamiento, cuestion mas que dudosa en este caso, para crear tejido corporativo competitivo (coopetition), tambien muy dudoso, para trabajar en gobernanza (tampoco se puede apreciar) y desde luego operativa, es decir que genere resultados tangibles y medibles y por tanto no puede demorarse años en su implantacion.
Y si la pregunta es: sirve para algo? pues rotundamente si, pero dando ese giro de 180º y acelerando el proceso, una vez entendido.
Perdon, no se trata de ir de sabio, pero es que el tema es muy evidente y no es dificil, cambiar el rumbo actual.
un saludo y espero que otros sigan tambien...

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Juan Antonio Pérez Martos9/06/2009 20:06:00

En primer lugar me gustaría introducir algunos matices en el artículo que se debate. Considero que estoy legitimado para hacerlo ya que hace referencia a mi intervención en las VI Jornadas de Europarc.

Todo está inventado y es bien sabido que la polémica "vende" más que el consenso. Mi intervención resumía las conclusiones de la IV mesa de trabajo (de un total de 5), siendo la opinión general sobre la CETS de todos los participantes bastante buena o muy positiva.

Me centraré en las conclusiones desde el punto de vista del empresario, dejo las otras perspectivas para aquellos que están más autorizados que yo por referirse a su labor diaria.

La adhesión a la CETS proporciona a la empresa turística un fantástico (en potencia) elemento diferenciador generador de cierta ventaja competitiva a la hora de la comercialización siempre y cuando se den ciertas circunstancias que a día de hoy no se están dando.

La CETS también representa un elemento integrador por cuanto habre un nuevo canal de comunicación y de implicación entre empresarios y la gestión del ENP en cuestión. El mismo ENP que hasta ese momento y de forma general se observaba desde la lejanía como algo ajeno pero que formaba parte del producto a vender.
También representa una ventaja a la hora de la formación de los empleados de los negocios turísticos ya que debemos tener en cuenta que el ENP es el primer interesado en que al cliente final o visitante se le de la mejor y más actualizada información.

Ciertamente los consultores de Europarc pueden llegar a encontrar cierto excepticismo a la hora de ofrecer la adhesión (II fase) a nuevos empresarios. Esto se debe a que existen unos problemas o circunstancias troncales o todas las dificultades que se pueden obtener de un análisis del proceso. Básicamente, son las siguientes:

- Falta de una campaña de comunicación o marketing que de notoriedad a esta certificación y otorge, por tanto y por fin, el elemento diferenciador a las empresas acreditadas. No olvidemos que, según Ricardo Blanco, la Secretaría de Estado para el Turismo ha invertido este último año 1 millón de euros en promocionar la Q de calidad. Los empresarios adheridos pedimos algo similar ya que nuestras empresas pueden ser las más sostenibles y medioambientalmente comprometidas pero a nivel puramente de negocio sirve para muy poco si no se comunica a nuestros clientes (actuales y potenciales).
Si existe esta promoción, el nivel de excepticismo de los nuevos empresarios bajará sin lugar a duda.

- Implantación de la III Fase. Asunto bastante complicado según ciertas personas, pero que desde mi humilde opinión no lo es en absoluto. No se entiende que para redactar un plan (documento) sobre esta III Fase y su posterior implantación se pueda tardar 1 o 2 años, aquí que cada uno saque sus propias conclusiones.
Como acertadamente indicó unos de los participantes, "no se trata de reinventar la rueda" sino de poner en marcha elementos de comercialización ampliamente testados.
No olvidemos que para el empresario que se adhiere a la CETS el proceso implica ciertos gastos, menores o mayores según sean los procedimientos de funcionamiento diarios más o menos próximos a lo ambientalmente aceptable. Implica un compromiso que exige a su vez dedicación y tiempo por lo que, es lógico, que el empresario por propia naturaleza espere obtener ciertos beneficios económicos en el menor plazo posible
- Falta de reconocimiento y apoyo desde la Administración tanto a nivel local como desde la Consejería de Turismo y el Estado. Es triste pensar y siempre de forma general, salvando las honrosas excepciones que seguro existirán, que al empresario que apuesta por lo que últimamente tanto se vende por parte de los políticos: sostenibilidad, "poner en valor" (cansado estoy de escuchar esta expresión) los elementos locales como apoyo a un modelo de desarrollo,etc. no se les reconozca ni apoye un ápice. Mención a parte merecen aquí los grupos de desarrollo locales y su fantástica labor.

Básicamente estos son los tres factores troncales a todas las dificultades o inconvenientes que se pueden encontrar desde la perspectiva analítica del empresario, pero siempre, reitero esta idea, dentro de un proceso que en conjunto es valorado muy positivamente.

Estimado Manuel, en una próxima intervención trataré de responder a tus preguntas. Creo que es bueno para la agilidad en el debate que las intervenciones no se extiendan demasiado y creo que yo ya he rebasado ese límite.

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Manuel Maynar Aguilar8/06/2009 15:06:00

Desde cierta complicidad, porque sigo y seguiré pensando que la CETS es un buen instrumento de gestión, y cierto conocimiento, porque he participado como consultor en algunos procesos de la CETS, me atrevo a decir que nuevamente nos encontramos ante un tema referente al desarrollo turístico del medio rural en el que inexorable y desgraciadamente se repite y escenifica cierto divorcio, no se si en algún momento hubo matrimonio o simplemente "arrejuntamiento", entre lo público, y no se si parapúblico, y lo privado, entre la sabiduría y la ignorancia, entre buenos y malos,…

Lo primero que me extraña es que todavía seamos todos tan políticamente correctos y utilicemos siempre eufemismos y no llamemos a las cosas por su nombre ¿Están los empresarios simplemente escépticos o bastante cabreados? De todas formas ni una cosa ni otra me extraña lo más mínimo ante el panorama en el que nos encontramos.

Pero bueno, yendo al castizo "quiz de la question" creo que para todos debería llegar el momento de hacer ciertas reflexiones sobre la CETS y, sobre todo, de su proceso de implantación, proceso que como tantos indudablemente es, como bien se dice en el artículo, con cierta complejidad (pero infinitamente menor que otros como la "Q" o las ISO al uso en el sector), cierta duración (según a cada cual le cueste asumir su filosofía) y que implica ciertos costes (sobre todo para los gestores públicos), es decir como todo en esta vida, todo cuesta algo, lo que pasa es que todos estamos ciertamente imbuidos en la cultura imperante del "todo vale", craso error, en esta vida el que algo quiere, algo le cuesta y en turismo, sobre todo en un turismo de naturaleza donde el recurso básico es un frágil territorio de alta calidad y de alto valora ambiental (por eso está protegido) que menos que establecer entre todos los agentes implicados, públicos y privados, unas normas mínimas de calidad que permitan el indefectible doble juego de la sostenibilidad, socieconómica y ambiental, a través de la protección tanto de los recursos humanos afectados por el ENP como del patrimonio natural que ésta figura protege y en ese juego creo que la CETS, a través de una implantación basada en una de las claves filosóficas de la Iniciativa Leader, el proceso de construcción de participación ascendente (algo que todos parece hayamos olvidado y obviado en nuestro quehacer cotidiano), como única forma de tender hacia el éxito en procesos complejos (como casi todos en el medio rural, y más los novedosos) como es la asunción de todos los agentes implicados de la CETS.

Y en un acto de auténtica petulancia por mi parte, simplemente me hago las siguientes preguntas para plantearme personalmente esa reflexión que proponía al principio:

¿No se está imponiendo un modelo de implantación meramente administrativa de la CETS para convertirnos en el país más cartoeuropeista y turisostebible de Europa, del mundo mundial e interplanetario? ¿Es simplemente una secuela de la imperante estrategia de la ocurrencia que permea hasta los más recónditos y bienintencionados bastiones de la cosa turística? ¿Se han desechado los interesantes modelos de la CETS como el de La Garrotas y La Gomera? ¿Se debería de haber implantado la CETS una vez completado su desarrollo en la tercera fase todavía no iniciada? ¿No se debería haber planteado una campaña de comunicación al público para que la CETS se posicione realmente como un marchamo de calidad reclamado por la demanda? ¿Serán organizaciones ampliamente reconocidas por su saber hacer en cuestiones ambientales pero con poca cultura turística y menos bagaje de turismo rural las más adecuadas para pilotar un complejo, largo y costoso proceso de implantación como es el de la CETS?
¿Son suficientes los esfuerzos y dedicación de las administraciones ambientales para con su adquirida responsabilidad de dotar a la áreas de influencia socioeconómica de los ENPs de instrumentos financieros para evitar la traslocación sociocultural a la que se ven impelidos su habitantes?

Y ya en un movimiento de distracción y ampliación del campo de batalla ¿No le pasará tres cuartos de lo mismo al neonato turismo ornitológico español tras el reciente y cuestionable convenio asignado entre el MARM y la SEO?

En fin creo que como apunte para abrir un debate es más que suficiente. En realidad daría para escribir todo un tratado sobre buenas prácticas para el desarrollo rural, cosa que por lo visto no estaría de más. Y si a alguien le mueve e interesa, estoy dispuesto a que con su ayuda podamos al menos comenzarlo.


Manuel Maynar Aguilar
Habitante de un Parque Natural, currela de la cosa turística y socio nº 20450 de SEO/BirdLife

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ARTURO CROSBY8/06/2009 17:06:00

Despues de leer la informacion publicada y el comentario de mi colega manuel maynar, solo voy a dejar otra reflexion o quiza mas bien, un punto clave para compreder ese cabero empresarial del sector turistico asociado a los espacios protegidos.
La CETS, en sus comienzoz, (lo conoci, porque hace bastantes años tuve la ocasion de dirigir uno d elos primeros encuentros, organizado por la Federacion Francesa de Parques Naturales), ya oriento el tema hacia una claidad del entorno, es decir de alguna forma se hablaba de calidad en destino, que es lo ma simportante, para que las empresas asociadas, puedan "vender y ofrecer una experiencia turistica, basada en un entorno natural de calidad", versus los mas convencionales programas de calidad, de dudosa rentabilidad y que me perdonen, quienes se sustentan de ellos.
Siempre he afirmado y me reitero, que la inversion, ene ste caso en claidad, debe tener una respuesta economcia, frente a lo invertido, pero en estos programas, que menciono, esto no ocurre y todavia no puede demostrarse lo contrario. La CETS, funcionara cuando sea rentable. Esto queire decir, cuando adeherirse al sistema, conlleve unos beneficios economicos, derivados, no solo de una diferenciacion, qu epermita un potencial posicionamiento, sino tambien una promocion y comercializacion, mas potente, cosa, mas que dudosa, en la actualidad y hasta ahora. Buscando un simil en el sector: es mas rentable un logo de TUI (por ejemplo) qu ela Q gubernamental y el porque, es mas que evidente o no?

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Manuel Maynar Aguilar22/06/2009 17:06:00

Estimado Juan Antonio, en absoluto era mi intención demandar a un empresario como tu matiz alguno sobre su supuesto escepticismo y quizás hartazgo tras su inmersión en la CETS que, como decía nada me extrañaba. Lo que si agradezco es tus acertadas apostillas con las que lo has tratado y que comparto contigo de cabo a rabo.

Además son cuestiones que mientras estuve trabajando en la creación de productos turísticos en los ENPs de Doñana, Sierra de Aracena y La Garrotxa acreditados con la CETS planteé en cuanto veía el menor atisbo de oportunidad precisamente porque no me cuadraba como se daba por efectivo el proceso de implantación con carencias tan evidentes como la definición de la segunda y tercera fases de la CETS y como quien no quiere la cosa estábamos abordando con los empresarios un sistema de producción turística sin el adecuado e indefectible paraguas de operadores acreditados que diesen sostenibilidad (aquí creo que está acertado su manido uso) al sistema de la CETS, faltándole además un mínimo de soporte de promoción o, como bien dices, un plan de marketing que permita un mínimo conocimiento por parte de la demanda y que se visualice los elementos diferenciadores de los productos y sus productores. Y eso que estamos hablando de hace ya prácticamente cuatro años.

De ahí vi que en vez de plantear una estrategia de consolidación del sistema (finalización de la metodología de la CETS en sus diferentes fases y procesos) se pasaba a lo que les gusta a los políticos y que es de lo único que entienden, lo cuantitativo: Andalucía seis ENPs más, Cataluña otro, Asturias uno más, Castilla y León cuatro,.. al final, como decía el otro día, parece que no hubiera otro objetivo que convertir a España en el país más cartoeuropeista y turisostenible de Europa.

Soy consciente de que hay algunos técnicos, pocos muy pocos, de nuestras administraciones que en parte comparten estas reflexiones, pero sé que sus politécnicos jefes, repito, sólo saben de cuantitativo y desconocen cualquier cosa del cualitativo, y así no va en un mundo feliz en el que la filosofía del "todo vale" está dejando el sector turístico como un erial. Ya veremos como acabamos el verano.

Luego comprenderás las preguntas que me hacía el otro día ante la noticia del escepticismo por vuestra parte y que creo que podríamos ir desgranando poco a poco como propones. A ver si también se animan a ello Arturo Crosby e Innocencia de El Jiniebro que seguro aportarán más que yo.

Y como bien decías corto y cambio a vuestra espera.

Manuel Maynar Aguilar

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ino-El Jiniebro9/06/2009 11:06:00

Mi postura,la de alguien que vive en medio de varios espacios naturales,por los que ademas siente un especial afecto.

Coincide con ambos.

Desligar lo economico del desarrollo,no es posible.

Si nuestras actividades no son rentables,no son sostenibles,y al final todos se queda en palabras vacias,muy bonitas pero sin valor.

Nuestros Parques Naturales adquiriran valor ante la poblacion ,en la medida que sean capaces de generar aconomia.

No nos olvidemos que sin gente no hay desarrollo sostenible.

La primera asignatura y las mas importante,es convencer a sus habitantes del valor de su entorno.

Pero como siempre ,los convencidos son los de fuera,los que no tienen que vivir el dia a dia.

Y cuando nos planteamos como convencemos a nuestros vecinos y paisanos del valor de nuestros Parques o espacios naturales,solo podemos hacerlo convenciendolos de que se puede vivir en ellos y de ellos.

Puede que mi opinion no sea tan academica como la de Arturo ni la de Manuel.

Pero es la opinion de quien ha apostado por los espacios naturales para ejercer una actividad economica,y sigue pensando que es posible!

Ino Rey,Turismo El Jiniebro,socia de SEO 21000
Parque Natural Tajo internacional y Sierra de San Pedro.

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Juan Antonio Pérez Martos26/06/2009 23:06:00

Estimado Manuel, en ningún momento he considerado que me demandabas la introducción de matices. Simplemente he creído necesario introducirlos en mi aportación anterior para fotografiar de una manera más fidedigna el escenario en el que se mueven los empresarios, al menos los que acudieron a Sierra Nevada.
(www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=4722 )
Realmente vuestras aportaciones son brillantes y cargadas de razón (incluyo aquí a Arturo), complementándose los puntos de vista y, por supuesto, poniendo el dedo en la llaga. Situación que puede ser algo incómoda de defender para aquellos de nosotros que llevamos poco tiempo en esto que tu llamas la cosa turística y menos aún en la CETS.
Trataré de ser claro, muy claro, en esta aportación, estableciendo primero la base sobre la que desarrollaré varios comentarios, con los siguientes puntos positivos:
•Todo el proyecto en sí en positivo, por su finalidad, por el marco de actuación, por fomentar la relación ENP-empresa, por las expectativas generadas…
•Ha existido una buena respuesta por parte de los empresarios.
•La implicación y buen hacer de los responsables de Europarc, tanto a nivel europeo como a nivel nacional.
•La implicación y buen hacer de los responsables de los ENP.
¿Somos los más cartaeuropeistas y turisostenibles?
Parece que si y además con una amplia diferencia. Tan amplia que incluso cabe cuestionarse los criterios de la I Fase, aunque yo no entraré en este debate porque no he participado en ella. Simplemente expreso aquí mi alegría por la Carta obtenida en Doñana.
De dónde puede venir nuestro escepticismo, en algunos incipiente, en otros bastante más desarrollado y en muchos otros inexistente, pues simplemente en el horizonte temporal contemplado por todos aquellos que no son empresarios y en las numerosas lagunas existentes en el futuro desarrollo del proceso.
Para un empresario el corto plazo suele ser uno o dos meses, el medio unos seis meses y el largo un año. En la situación actual, cuando nos comentan que no tienen definida la III Fase y además nos apostillan que se tardará uno año y medio como poco para poder ponerla en marcha, inevitablemente nos asaltan muchas dudas… ¡con lo estupendo que hubiera sido vender los paquetes en este verano de crisis!
Como comenté en mi aportación anterior, parece que quieren "reinventar la rueda" del turismo, sin ser la mayoría de ellos profesionales del sector. Me "mojo" en este punto al comentar lo siguiente: no hay que olvidar que este proceso se está desarrollando por medio de concursos y presupuestos concedidos, son muchas las personas que están trabajando en él y lógicamente no es igual de "rentable" para ellos redactar y poner en marcha un procedimiento en tres meses que en un año y medio. Creo que esto es algo que todo el mundo piensa pero que nadie se atreve a comentar. No dudo en ningún momento de la calidad humana de estos responsables, pero este pensamiento existe con amplia difusión entre los empresarios lo que tampoco significa que sea acertado.
Esto supone un periodo de carencia para los empresarios en el que tenemos que seguir invirtiendo, cumpliendo con nuestros compromisos, desarrollando ciertas labores para los ENP, pero sin obtener un beneficio económico por ello y, por supuesto, sin ver ni un solo anuncio en la televisión sobre la marca Europarc. Con esto se corre el grave riesgo de "aburrir" a los empresarios, sin los cuales todo esto no tiene sentido ni sustentación.
Es cierto que estamos obteniendo ciertos beneficios añadidos al coste cero (auditoría) de la acreditación. Disponemos de información actualizada y de ciertas oportunidades como por ejemplo y en mi caso, la celebración de una jornada divulgativa del proyecto Life junto con un taller en Hacienda Olontigi el próximo mes de julio. Estoy seguro que será del interés de mis clientes, lo valorarán de forma positiva y hablarán de ello.
www.lifelince.org
Mientras tanto los empresarios seguiremos acudiendo a las numerosas convocatorias de la multitud de proyectos puestos en marcha, la mayoría con fondos europeos, que dan para muchas tesis doctorales, sueldos de consultores y justificación de puestos, pero que nada más que nos dan falsas expectativas y una incierta seguridad en el futuro de nuestros negocios. Tiene en este sentido un lugar destacado el proyecto RETO (Red Europea de Turismo Ornitológico), fantástica iniciativa pero actualmente sin progreso alguno.
www.retoeurope.com
No excluyo aquí la responsabilidad de los propios empresarios que muchas veces no se organizan, ni tratan de presionar y de utilizar estas herramientas comerciales.
Creo que en Europarc si existe la intención de realizar un giro tal y como apunta Arturo, apostando por ello numerosos responsables de ENP acreditados, aunque uno no entiende cómo puede invalidarse ejemplos como el de la Guayana Francesa donde ya están rentabilizando el proceso vendiendo productos turísticos.
En fin, yo particularmente he apostado por la Carta, como elemento diferenciador, como futura marca, como un nuevo canal de venta y porque es acorde con nuestro posicionamiento estratégico. Estamos encantados de trabajar adoptando todas las medidas a nuestro alcance a favor del medio ambiente, por propia política y por responsabilidad con nuestro entorno, pero no nos engañemos somos empresarios y no hemos invertido para poder abonar nuestras macetas con productos naturales, sino para ganar dinero o al menos en la coyuntura actual para poder cubrir los gastos mensuales, lo que supone una presión que sin duda no tienen los responsables y consultores de los diferentes proyectos.
Y ya me he extendido mucho…

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