4 marzo, 2026 (08:46:51) Por Comunicación Acttiv, en Economía
8M: relevo generacional en turismo
Qué significa para la hospitalidad que el 76% del talento joven sean mujeres
Una realidad que obliga al sector a reflexionar sobre conciliación, carrera profesional y liderazgo
Cada año, el 8 de marzo abre una conversación que muchas veces se queda en lo simbólico. Sin embargo, en sectores como la hospitalidad conviene mirar menos los discursos y más los datos.
Uno de ellos es especialmente revelador: el 76% del talento joven vinculado a la hospitalidad son mujeres, según el Observatorio del Talento Joven en Hospitalidad 2025, basado en más de 3.000 participantes de toda la Unión Europea. No se trata de una curiosidad estadística, es un dato estructural.
Durante años el sector ha hablado de la dificultad para atraer talento joven. Pero quizá la pregunta que deberíamos empezar a hacernos es otra: ¿estamos organizando el trabajo de acuerdo con el talento que realmente tenemos? Porque ese talento es, en su base más joven, mayoritariamente femenino. Además, es un talento joven y cualificado. El 38% tiene entre 18 y 23 años y cerca de la mitad cuenta con estudios universitarios o superiores. La hospitalidad, por tanto, no está recibiendo solo mano de obra joven, está recibiendo capital humano con expectativas claras de desarrollo, estabilidad y sentido profesional.
Y aquí aparece una de las tensiones que el sector lleva tiempo arrastrando.
La hospitalidad es una industria extraordinariamente dinámica, basada en la experiencia del huésped y en la intensidad operativa. Pero esa misma intensidad, si no se gestiona bien, puede convertirse en una barrera para retener talento joven.
Cuando el 76% de esa base es femenina, cuestiones como la conciliación dejan de ser un tema periférico. Pasan a ser un asunto estratégico. Lo mismo ocurre con los itinerarios de desarrollo profesional. La Generación Z no se acerca al sector únicamente buscando un empleo temporal. Los datos nos indican que busca progresión, aprendizaje continuo y un marco profesional claro. Si el sector quiere consolidar el relevo generacional, tendrá que responder a esas expectativas.
El dato también invita a reflexionar sobre el liderazgo. Si la base joven es mayoritariamente femenina, la pregunta lógica es si esa realidad terminará reflejándose en los niveles de decisión del sector o si, por el contrario, seguirá existiendo una desconexión entre quienes sostienen la operación diaria y quienes ocupan los puestos de responsabilidad. Es una cuestión de coherencia organizativa.
La hospitalidad europea afronta en esta década retos importantes: digitalización, sostenibilidad, presión competitiva y nuevas expectativas de los huéspedes. Pero, quizá uno de los retos menos visibles y a la vez más determinantes, tenga que ver con cómo gestiona su propio talento. Porque el futuro del sector no dependerá únicamente de la ocupación o del precio medio por habitación. Dependerá también de la capacidad para atraer, desarrollar y retener a la generación que hoy está entrando en él. Y esa generación, al menos en su base, es mayoritariamente femenina.
El dato del 76% no debería ser un argumento para una campaña puntual cada mes de marzo. Debería ser un punto de partida para revisar cómo se diseñan los horarios, cómo se estructuran las carreras profesionales y cómo se construyen los modelos de liderazgo dentro de la industria. En otras palabras, más que preguntarnos si la hospitalidad es o no un sector femenino, quizá deberíamos empezar a preguntarnos si el sector está preparado para evolucionar al mismo ritmo que su propio talento.
Porque, en última instancia, el éxito de la hospitalidad siempre ha dependido de las personas que la hacen posible. Y esas personas, cada vez más, son mujeres jóvenes.
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