11 marzo, 2026 (01:21:09) Por Monlex Abogados, en Hoteles y Alojamientos
Lo hace un tercero y lo paga el hotelero
¿Alguna vez han pensado que la conducta de un tercero también puede generar responsabilidad al hotelero?
Pues sí. Y ocurre más veces de las que parece. Porque, en muchos casos, el problema no está solo en lo que hizo ese tercero, sino en si el hotel conocía el riesgo, debía haberlo detectado a tiempo y, aun así, no actuó como debía.
Basta con ver algunos ejemplos para entender cómo una conducta ajena puede terminar generando responsabilidad para el hotel e indemnizaciones, en ocasiones muy cuantiosas.
Grabaciones íntimas
El caso más conocido es Erin Andrews (presentadora deportiva estadounidense) v. Nashville Marriott. En este caso, un acosador consiguió alojarse en la habitación contigua, manipuló la mirilla y la grabó desnuda. En 2016, un jurado atribuyó parte relevante de la responsabilidad al hotel, precisamente por fallos de seguridad y de gestión de la información de la huésped. Aquí nos encontramos con un ejemplo clarísimo de que el hecho material lo comete un tercero, pero la responsabilidad del hotel viene por negligencia en la seguridad y la privacidad.
Otro foco de riesgo aparece cuando la intromisión en la intimidad no viene de un huésped, sino del propio personal del hotel. En uno de estos casos, una mujer denunció a un empleado que la grabó en la ducha con una cámara oculta y después intentó extorsionarla. Más allá del hecho individual, lo relevante jurídicamente es que la posible responsabilidad del hotel no se agota en la conducta del trabajador, pues también puede proyectarse sobre sus procesos de selección, la supervisión interna, los controles de seguridad y la forma en que la empresa reacciona ante una denuncia de este tipo.
Chinches
No siempre hace falta que exista un agresor identificable para que pueda surgir responsabilidad hotelera. Un ejemplo muy claro son las chinches. En 2025, Los Angeles Times informó de un veredicto de 2 millones de dólares a favor de dos huéspedes de un hotel de Ventura por picaduras severas. Lo relevante, desde el punto de vista de la responsabilidad, no era solo la presencia de la plaga, sino algo bastante más comprometido para el establecimiento, la existencia de antecedentes, quejas previas y una respuesta insuficiente por parte del hotel.
En este tipo de supuestos, el foco se desplaza hacia lo que sí controla el hotel, esto es, el mantenimiento, la inspección de habitaciones, los protocolos de housekeeping y el tratamiento profesional del problema. Por eso son casos especialmente útiles para el sector, pues la responsabilidad no suele nacer de un incidente aislado, sino de no detectarlo a tiempo, no inmovilizar la habitación, no sanearla correctamente o volver a ponerla en circulación sin garantías.
Legionella y sistemas de agua del hotel
También nos encontramos con que la responsabilidad del hotel no siempre nace de una caída, una agresión o un conflicto con otro huésped. A veces aparece por algo mucho más estructural, como el mal estado o la mala gestión de sus propias instalaciones. En 2019, la agencia Associated Press informó de una demanda por un brote de legionela en un hotel de Atlanta, en la que se atribuía el origen del problema a deficiencias en la operación y el mantenimiento de los sistemas de agua.
Este no es un caso aislado, pues en los últimos años también han trascendido episodios vinculados a hoteles de Las Vegas y una investigación en un Ritz-Carlton de Colorado, con cierre temporal de spas y actuaciones de saneamiento. Aquí la discusión se centra en lo que dependía del hotel, como es, el mantenimiento preventivo, el control de instalaciones, el seguimiento técnico y la rapidez de reacción cuando aparece una alerta sanitaria.
Manipulación o usos peligrosos de la habitación por huéspedes
Por otro lado, se han dado casos en los que una habitación se utiliza para actividades clandestinas y luego vuelve a ponerse en servicio sin las debidas comprobaciones. Hay casos documentados de huéspedes que convierten habitaciones en laboratorios de metanfetamina, dejando residuos químicos y un riesgo serio tanto para el personal de limpieza como para los siguientes ocupantes.
En estos supuestos, el problema para el hotel no nace solo de lo que hizo el cliente, sino de lo que ocurre después. Si el hotel no detecta ese uso irregular, no bloquea la habitación, no la descontamina bien o la vuelve a poner a la venta sin comprobar que ya no existe riesgo, el problema legal cambia de dimensión. La cuestión deja de estar solo en lo que hizo el huésped y pasa a centrarse en la actuación del hotel, como siempre, qué sabía, qué controles tenía en marcha y por qué esa habitación volvió a asignarse sin haberse neutralizado antes el riesgo.
Sustracción o manejo irregular de pruebas
Sí, es real. Y no se trata de un rumor de redes, sino de un testimonio prestado en sede judicial dentro del caso federal contra Sean “Diddy” Combs.
Según declaraciones presentadas en junio de 2025, un exguardia de seguridad del hotel InterContinental de Los Ángeles, afirmó que él y otros miembros del equipo de seguridad recibieron 100.000 dólares en efectivo a cambio de las grabaciones internas que mostraban a Combs agrediendo físicamente a Cassie Ventura en 2016.
Este caso enseña otra cosa y es que el riesgo también aparece cuando lo que se compromete es la custodia de pruebas, la integridad de las imágenes y la actuación del personal ante un hecho grave ocurrido dentro del establecimiento.
En todos estos supuestos hay un elemento común, y es que la responsabilidad del hotel no nace sin más porque el hecho ocurra dentro de sus instalaciones, sino cuando ese riesgo era detectable, controlable o evitable y no se actuó con la diligencia debida. Por eso, la mejor defensa no suele empezar en el juzgado, sino mucho antes, con protocolos claros, formación, mantenimiento, control de accesos y capacidad real de reacción. En un sector como el hotelero, prevenir bien no es solo una cuestión operativa, sino también la forma más eficaz de reducir la exposición jurídica y las indemnizaciones.
Joana Tremba
Abogada de MONLEX
jtremba@monlexabogados.es
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta opinión no tiene comentarios.