6 mayo, 2026 (04:45:22) Por nando llorella, en Innovación
Dejemos de matar al SEO cada vez que aparece una nueva tendencia
Cada cierto tiempo, el sector digital necesita encontrar un nuevo titular apocalíptico.
Hace años fueron las redes sociales. Después llegaron las apps. Más tarde el vídeo. Luego TikTok. Y ahora, cómo no, la inteligencia artificial.
El mensaje suele ser siempre parecido: “esto cambiará las reglas del juego”, “Google ha muerto”, “el SEO ya no sirve”.
Y, sinceramente, creo que empezamos a abusar demasiado de este tipo de discursos.
No porque la inteligencia artificial no vaya a tener impacto —que lo tendrá—, sino porque en muchas ocasiones confundimos evolución con sustitución. Y no es lo mismo.
En FITUR, por ejemplo, gran parte de las conversaciones giraban alrededor de la IA aplicada al turismo y al sector hotelero. Algo totalmente lógico. Estamos en un momento donde todos queremos entender cómo estas herramientas pueden ayudarnos a mejorar procesos, automatizar tareas o incluso transformar la experiencia del usuario.
Hasta aquí, perfecto.
El problema aparece cuando pasamos de analizar oportunidades reales a vender la sensación de que, si no estamos ya posicionados dentro de ChatGPT o de cualquier otra IA, prácticamente dejamos de existir.
Y ahí es donde creo que el sector necesita bajar un poco el ritmo.
Porque mientras hablamos constantemente de cómo aparecer en respuestas generadas por inteligencia artificial, muchas marcas —incluidos hoteles— han ido abandonando durante años precisamente los activos digitales que más posibilidades tenían de alimentar esa visibilidad futura.
- Blogs desaparecidos.
- Webs cada vez más simples.
- Menos contenido propio.
- Menos estrategia SEO.
Todo para centrarnos en plataformas externas donde el contenido tiene una vida útil de pocas horas.
Y ahora resulta que queremos que la IA nos recomiende.
¿Con qué contenido exactamente?
Hay algo bastante curioso en todo esto.
Durante años, muchos profesionales insistimos en la importancia de trabajar contenidos útiles, construir autoridad y generar activos digitales propios. No solo por posicionamiento, sino porque eso ayudaba a mejorar visibilidad, reputación y conexión con el usuario.
Pero poco a poco, el mercado se fue moviendo hacia estrategias mucho más inmediatas:
más redes sociales, más impacto rápido, más dependencia de plataformas externas.
Y ahora que la IA empieza a ganar protagonismo, volvemos a hablar de la importancia del contenido de calidad.
Porque la inteligencia artificial necesita contenido.
Necesita contexto.
Necesita fuentes.
Y eso no aparece de la nada.
Por eso me preocupa un poco la velocidad con la que algunos intentan convertir cualquier novedad tecnológica en una revolución inmediata.
Especialmente porque, si analizamos datos reales de tráfico, la situación todavía está muy lejos de lo que a veces se transmite en eventos, conferencias o LinkedIn.
A día de hoy, la inmensa mayoría de hoteles siguen recibiendo su tráfico principalmente desde Google —orgánico y de pago—, seguido del tráfico directo y otros canales tradicionales.
Mientras tanto, el volumen de visitas procedentes de herramientas de IA continúa siendo mínimo en la mayoría de proyectos.
¿Crecerá? Seguro.
¿Cambiará hábitos? También.
¿Va a transformar parte del proceso de búsqueda y decisión? Probablemente sí.
Pero no mañana.
Y quizá ahí está el verdadero problema del sector digital desde hace años: nos cuesta convivir con los cambios sin asumir automáticamente que todo lo anterior deja de tener sentido.
Pero la realidad suele ser mucho más gradual.
La televisión no mató a la radio.
El streaming no acabó con el cine.
Y la IA no va a hacer desaparecer los buscadores de golpe.
Lo que veremos será una convivencia entre canales, formatos y herramientas. Como siempre ha pasado.
Por eso, más que obsesionarnos con perseguir cada nueva tendencia, probablemente deberíamos recuperar algo mucho más básico: la estrategia.
- Una estrategia que no dependa de modas.
- Que pueda adaptarse.
- Que evolucione con el mercado.
- Pero que tenga una base sólida.
Porque al final, las empresas que mejor sobreviven a los cambios no son las que corren detrás de cada novedad, sino las que construyen bien sus fundamentos.
Y en el entorno hotelero eso sigue pasando por:
- tener una web sólida
- trabajar contenidos útiles
- medir correctamente
- entender al usuario
- construir marca más allá de plataformas externas
La inteligencia artificial llegará donde tenga que llegar. Y seguramente acabará teniendo un peso importante dentro del ecosistema digital.
Pero antes de preocuparnos por cómo aparecer en ChatGPT, quizá deberíamos asegurarnos de que todavía tenemos algo que merezca la pena encontrar.
Para comentar, así como para ver ciertos contenidos de Hosteltur, inicia sesión o crea tu cuenta
Inicia sesiónEsta opinión no tiene comentarios.