16 septiembre, 2026 (01:11:42) Por Monlex Abogados, en Innovación
El AI Act ya está en vigor: ¿está tu empresa turística preparada?
La inteligencia artificial ya forma parte del día a día del sector turístico. Chatbots que atienden al cliente, asistentes virtuales que responden consultas, herramientas que generan contenidos, sistemas de recomendación, soluciones de IA para marketing o aplicaciones internas para empleados. La pregunta ya no es si las empresas turísticas van a utilizar IA, sino si saben qué obligaciones implica hacerlo.
Y la fecha clave ya ha llegado: desde el 2 de agosto de 2026 son aplicables las obligaciones de transparencia previstas en el artículo 50 del AI Act. La Comisión Europea ha comenzado además a aplicar y supervisar las nuevas reglas.
Del chatbot al contenido generado por IA
Uno de los casos más relevantes para el sector turístico es la interacción con el cliente.
Imaginemos un hotel que incorpora un asistente virtual en su web para responder preguntas sobre habitaciones, servicios, horarios o reservas. O una cadena que utiliza un agente de IA para gestionar parte de la atención al cliente. Cuando un sistema de IA interactúa directamente con una persona, debe informarle de que está interactuando con IA, salvo cuando resulte evidente por el contexto. Esta información debe proporcionarse desde el inicio de la primera interacción.
Pero no es la única situación que debe tenerse en cuenta.
El artículo 50 contempla también obligaciones de transparencia relacionadas con determinados contenidos generados o manipulados mediante IA, como imágenes, vídeos, audios o textos, así como determinados usos de deepfakes. Para algunos sistemas de IA generativa que ya estaban en el mercado antes del 2 de agosto existe un periodo transitorio específico hasta el 2 de diciembre de 2026 para las obligaciones de marcado y detección de contenidos generados por IA.
El reto para el sector turístico: saber qué IA está utilizando realmente
Aquí aparece una de las principales dificultades para muchas organizaciones.
La IA no siempre llega a la empresa a través de un gran proyecto tecnológico. Puede estar integrada en el CRM, en una herramienta de marketing, en un software de atención al cliente, en una plataforma de recursos humanos o incluso en una aplicación que un empleado utiliza diariamente.
Por eso, antes de hablar de cumplimiento, las empresas deberían poder responder a preguntas como:
¿Qué herramientas y sistemas de IA utilizamos actualmente?
¿Para qué procesos y con qué finalidad?
¿Qué proveedores están detrás de esas soluciones?
¿Qué datos introducimos o compartimos con ellas?
¿Qué obligaciones del AI Act aplican a cada caso?
¿Podemos demostrar documentalmente que estamos cumpliendo?
La cuestión no es únicamente incorporar IA de forma segura, sino tener visibilidad sobre dónde está presente dentro de la organización y qué responsabilidad implica su uso.
Las sanciones previstas por el AI Act pueden alcanzar, según el caso, hasta 15 millones de euros o el 3% del volumen de negocio mundial anual, teniendo en cuenta criterios de proporcionalidad para pymes y pequeñas empresas de mediana capitalización.
Para un sector basado en la confianza, la relación directa con el cliente y el tratamiento constante de datos, la transparencia no debería entenderse únicamente como una obligación regulatoria, sino como un nuevo elemento de confianza.
Desde Binaura – Grupo Monlex acompañamos a las organizaciones en este proceso: identificando los sistemas de IA utilizados, analizando las obligaciones que corresponden a cada uno y preparando la documentación necesaria para acreditar su cumplimiento.
Porque la IA ya está transformando el turismo. Ahora también toca asegurarse de que la forma de utilizarla está preparada para el nuevo marco regulatorio.
Xavier Ferratjans
Director de Binaura, Grupo MONLEX
info@binauramonlex.com
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