Diario 6061 25.11.2020 | 23:35
Hosteltur: Noticias de turismo
Por Departamento de Comunicación RV EDIPRESS, en Economía

Me quiero ir a vivir a un pueblo... ¿Y hora qué? A{2h}de te da las claves

¿De verdad me puedo ir a vivir a un pueblo sin renuncias? ¿Hay futuro para mí y mi familia en el pueblo? ¿El retorno a la vida rural es algo pasajero o el nuevo modelo de vida plena sostenible? 16 noviembre, 2020 (19:13:55)

La marca de desarrollo rural y turismo responsable de proximidad A{2h}de, leído “a dos horas de”, está viviendo en primera persona la experiencia para dar respuesta a estas cuestiones a través de su Director Ejecutivo y fundador, Pedro Aizpun Alonso se ha trasladado a vivir y trabajar a la localidad de Covarrubias (Burgos) desde donde ha puesto en marcha el proyecto “A{2h}de se va al pueblo” para ir relatando sus vivencias y recopilando información de primera mano que ofrezca respuestas sobre que tener en cuenta para dar el paso y cambiar el estilo de vida urbano por uno más rural

A la hora de elegir pueblo, sobre todo si no tenemos uno “heredado” ya de familia, la primera pregunta trascendental que nos surge es: ¿dónde me voy a vivir?, para Pedro Aizpun Alonso la decisión se basó en el criterio “a dos horas de”, por temas personales y profesionales quería seguir bien conectado con Madrid y además tener cerca una capital de provincia para asegurar nivel de servicios… Covarrubias cumple con ambos requisitos de ubicación con Burgos a 40 km y Madrid a 230 por la autovía A1.

Posiblemente aparezcan varias zonas o localidades y será necesario profundizar en el análisis, es obvio que vamos a necesitar una vivienda, la casa debe adecuarse a nuestras necesidades y presupuesto, lo habitual es que existan oportunidades de alquiler o compra, a este respecto los ayuntamientos están tomando la iniciativa y generando bolsas de vivienda, y también de locales para negocios, facilitando la labor al potencial nuevo vecino, algo muy importante de cara a atraer gente y talento.

¿Y a la hora de trabajar?

Lo habitual hasta hace poco era mudarse a la ciudad en busca de una oportunidad laboral, pero ahora el éxodo se está invirtiendo… si me voy a un pueblo, ¿a qué tipo de trabajo podría optar? además de lo relacionado con actividades agrícolas o ganaderas, hay empleos que tienen mucha conexión con el mundo rural en caso de que quieras crear tu propio negocio. Por un lado, todo lo relacionado con el turismo: casas rurales, actividades y deportes al aire libre, ocio y cultura etc. Se trata de un sector que ha animado a muchos emprendedores a abrir negocios de este tipo aprovechando pueblos con encanto y sus recursos. Pero es que cada vez hay mayor demanda de oficios (albañil, fontanero, carpintero…) y trabajos relacionados con servicios de primera necesidad (sanidad, educación, alimentación…).

Desde las instituciones se está promocionando el emprendimiento con reducción de tasas y trámites burocráticos a nivel municipal y con financiación a proyectos por parte de los Grupos de Acción Local que gestionan fondos europeos y suelen organizarse a nivel comarcal, conoce a cuál pertenece tu nuevo lugar de residencia e infórmate.

Otra opción que ha surgido para quedarse y que favorece claramente el salto a la vida rural es el teletrabajo, una fórmula a la que cada día se suman más empresas y profesionales, especialmente tras lo vivido durante el confinamiento. Si tu actual trabajo te permite realizarlo desde cualquier sitio, ¿por qué no iba a ser ese sitio un pueblo? Y aquí surge otra de las claves, si antes hemos hablado de conexiones a núcleos urbanos ahora toca hablar de conectividad tecnológica: wifi funcional y asequible en forma de wimax, fibra, 5G… es prioritario para aquellos que llevan el negocio “a cuestas” y para nómadas digitales. Si vas a teletrabajar necesitas estar conectado y con cobertura.

¿Te preocupa el bolsillo?

Vivir en un pueblo es significativamente más barato que hacerlo en una ciudad. Aunque el coste del teléfono o de la electricidad sean los mismos, hay una serie de gastos que desaparecen o se reducen notablemente, por ejemplo, los gastos de transporte, de ocio, las tasas si te empadronas, la cesta de la compra si plantas tu huerto eco… tu cuenta corriente lo notará para bien y en cualquier caso el ratio calidad de vida/coste siempre va a ser más ventajoso que en la ciudad… además pasan muchas cosas buenas en un pueblo que no se pueden medir en dinero.

¿Y qué ocurre con el nivel de servicios?

Especialmente importante para familias o personas de edad más avanzada el contar con acceso a servicios básicos cerca es una prioridad. Disponer de atención sanitaria (centro de salud o médico rural); tener resuelto lo referido a la educación de los más pequeños (guarderías, colegios, institutos); bancos, farmacias, estancos… sin olvidar la parte de alimentación y hostelería, permiten disfrutar de una cómoda vida “de barrio” en el pueblo y si además hay escuela de música y dan clases de ukelele como en Covarrubias, ¿qué más se puede pedir?