¿Qué es un activo subyacente?
En contabilidad y en los mercados financieros, un activo subyacente es el bien, derecho o recurso -de naturaleza física o financiera- cuyo valor sirve de referencia para la determinación del precio de un contrato derivado. Constituye el objeto sobre el cual se articula la relación contractual, de manera que las variaciones en el valor del activo subyacente se trasladan de forma directa al valor del derivado asociado.
Los activos subyacentes pueden clasificarse en dos grandes categorías:
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Activos financieros, como acciones, bonos, índices bursátiles, tipos de interés o divisas.
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Activos no financieros, principalmente materias primas (oro, petróleo, gas natural, productos agrícolas, etc.), energía o incluso derechos de emisión de CO₂.
Este concepto resulta esencial para comprender instrumentos derivados como futuros, opciones, swaps o contratos por diferencias (CFD), los cuales se utilizan tanto para fines de cobertura (gestión de riesgos) como para especulación o arbitraje.
En el sector turístico, la noción de activo subyacente puede vincularse indirectamente a la gestión financiera de aerolíneas, hoteles y operadores que recurren a derivados para cubrir riesgos de variación en tipos de cambio, precios de combustibles o tipos de interés, asegurando así la estabilidad de sus costes y márgenes operativos en mercados internacionales altamente volátiles.