¿Qué es el amarre?
El término amarre proviene del verbo amarrar, y hace referencia a la acción y efecto de asegurar una embarcación mediante cabos, cadenas o elementos de fondeo para mantenerla fija en un punto.
En náutica, el amarre designa tanto la maniobra de sujeción al muelle, pantalán o boya como la propia plaza o espacio asignado en un puerto, marina o club náutico.
En el ámbito turístico, el amarre constituye un activo estratégico dentro de la oferta de infraestructuras para el turismo náutico y de recreo. Su disponibilidad, calidad y precio determinan la competitividad de un destino marítimo, ya que la demanda de amarres está vinculada al crecimiento del chárter náutico, la navegación de recreo y el turismo de lujo asociado a yates y megayates.
Los contratos de amarre pueden ser temporales (por días o semanas, habituales en la náutica turística) o de larga duración (para embarcaciones de residentes o armadores).
Además, los puertos deportivos complementan el amarre con servicios de valor añadido como suministro de combustible, mantenimiento, restauración y ocio, configurándose como polos de atracción turística en zonas costeras.