¿Qué son los baños árabes?
Los baños árabes, también conocidos como hammam, son establecimientos tradicionales de baño de vapor de origen islámico concebidos como espacios de higiene, relajación y socialización. El término hammam procede del árabe y significa literalmente “lugar que calienta”, en referencia al uso del vapor y del agua caliente como elementos centrales del ritual.
Su origen se remonta a la Antigüedad clásica, especialmente a las termas romanas, cuyo modelo fue adaptado y difundido por el mundo islámico a partir del siglo VII. Durante la Edad Media, los baños árabes se consolidaron en ciudades de Al-Ándalus y del norte de África como infraestructuras urbanas esenciales, vinculadas tanto a la vida cotidiana como a la práctica religiosa, ya que la purificación corporal es un requisito previo a la oración en el islam.
Desde el punto de vista funcional, los baños árabes se estructuran en varias salas de temperatura progresiva, fría, templada y caliente, combinando vapor, agua y reposo.
En la actualidad, los hammam han sido reinterpretados como espacios de bienestar y turismo experiencial, integrándose en la oferta de turismo cultural, de salud y de lujo. Son un recurso turístico relevante en destinos históricos como Granada o Málaga, donde contribuyen a la valorización del patrimonio, la diferenciación del producto y la desestacionalización de la demanda.