¿Qué es la desintermediación?
En el ámbito turístico, la desintermediación hace referencia al proceso mediante el cual los proveedores de servicios -como hoteles, aerolíneas, empresas de actividades o transporte- eliminan o reducen la dependencia de intermediarios tradicionales (agencias de viajes, turoperadores o mayoristas) para comercializar sus productos directamente al cliente final.
Impulsada por la digitalización y el auge del canal online, la desintermediación permite a las empresas gestionar la relación directa con sus clientes a través de sus propios canales: páginas web, aplicaciones móviles, redes sociales o centros de atención telefónica.
Esta estrategia les proporciona múltiples ventajas: mayor control sobre el proceso de reserva, reducción de costes en comisiones, acceso a datos del cliente, capacidad de personalización de la oferta y fortalecimiento de la marca.
No obstante, la desintermediación también plantea importantes retos. Las empresas deben invertir en visibilidad, marketing digital, atención al cliente y herramientas tecnológicas para competir eficazmente, especialmente frente a grandes plataformas de distribución online (OTAs) que, si bien actúan como nuevos intermediarios, concentran una parte significativa del tráfico y de las reservas globales.
En este sentido, más que una desaparición absoluta de la intermediación, el sector ha evolucionado hacia una reintermediación digital, donde el equilibrio entre venta directa y canal externo se convierte en una decisión estratégica.