¿Qué es el impuesto de salida?
El impuesto de salida es una tasa o tributo que determinados países aplican a los viajeros al abandonar su territorio, generalmente por vía aérea, aunque también puede extenderse a otros medios de transporte.
Este impuesto puede estar incluido en el precio del billete o exigirse de forma separada en el aeropuerto o frontera. Su finalidad suele ser fiscal y está destinada a financiar servicios aeroportuarios, infraestructuras turísticas, promoción del destino o incluso a compensar impactos ambientales del turismo.
Aunque su cuantía varía ampliamente según el país, en algunos casos ha generado polémica por considerarse una barrera para la competitividad turística o una carga adicional al viajero.
En destinos con alta dependencia del turismo, el impuesto de salida puede tener un impacto económico significativo, tanto para las arcas públicas como para la percepción del destino por parte de los turistas. Algunos países aplican tasas diferenciadas según nacionalidad, tipo de transporte o categoría del viajero.