¿Qué es una piscina termal?
Una piscina termal es un tipo de instalación acuática que contiene aguas minerales naturalmente calientes, generalmente emergentes del subsuelo a temperaturas superiores a los 20 °C, y que se utilizan con fines terapéuticos, recreativos o de bienestar.
Estas aguas suelen estar enriquecidas con minerales como azufre, sodio, calcio, hierro o magnesio, y su uso se vincula a prácticas tradicionales de balneoterapia, talasoterapia y turismo de salud.
Las piscinas termales pueden estar situadas al aire libre, en entornos naturales, o integradas en complejos turísticos, hoteles o balnearios, donde se regulan parámetros como temperatura, composición química y caudal.
Su origen puede ser volcánico, geotérmico o hidromineral, y su desarrollo se rige por normativas sanitarias y medioambientales, especialmente cuando se destinan a tratamientos médicos o actividades turísticas organizadas.
En el contexto del turismo de bienestar, las piscinas termales representan un atractivo de alto valor añadido, tanto por sus propiedades relajantes y regeneradoras como por su capacidad para desestacionalizar la demanda y diversificar la oferta turística, especialmente en destinos rurales o de interior.