¿Qué es un régimen?
En el ámbito turístico y hotelero, el término régimen designa la modalidad de estancia contratada por el huésped según los servicios de alimentación incluidos durante su hospedaje. También es de uso común usar las expresiones: “régimen de alojamiento” o “régimen de comidas”
Este concepto constituye un parámetro esencial para la segmentación y comercialización de la oferta alojativa, pues determina el nivel de servicio gastronómico y la estructura tarifaria del establecimiento.
La clasificación de los regímenes de alojamiento permite distinguir las diferentes fórmulas de estancia en función del grado de inclusión de comidas y bebidas.
Entre las más comunes se encuentran: solo alojamiento (SA), que comprende exclusivamente la pernoctación sin servicios de restauración; alojamiento y desayuno (AD), que añade el desayuno al hospedaje; media pensión (MP), que incorpora desayuno y una comida principal, habitualmente la cena; pensión completa (PC), que incluye desayuno, almuerzo y cena; y todo incluido (TI), modalidad que engloba todas las comidas, bebidas y, en ocasiones, otros servicios complementarios como snacks, minibar o actividades de ocio.
La elección del régimen influye directamente en la tarifa final, en la planificación del viaje y en el posicionamiento comercial del alojamiento, al incidir sobre la experiencia gastronómica y la percepción de valor del cliente.
Además, los turoperadores y los sistemas de gestión hotelera (PMS y CRS) estructuran sus productos y contratos en torno a estas categorías estandarizadas, lo que facilita la comparabilidad internacional de la oferta y la gestión eficiente de las reservas.