¿Qué es un visitante de negocios?
Un visitante de negocios es la persona que se desplaza fuera de su entorno habitual, ya sea dentro de su propio país o al extranjero, con el propósito principal de realizar actividades vinculadas al ámbito laboral, profesional o institucional, sin integrarse en el mercado de trabajo del destino.
Según la definición de la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo), se considera visitante siempre que la estancia no supere los doce meses y que no reciba remuneración en el lugar visitado.
Este perfil se integra en el turismo de negocios, cuyas motivaciones abarcan la asistencia a reuniones, ferias, congresos y convenciones, visitas a clientes o proveedores, auditorías, implantación de proyectos, viajes de incentivos y participación en actividades formativas corporativas. La principal diferencia con el turista de ocio reside en la finalidad del desplazamiento: en el primer caso, profesional; en el segundo, recreativa.
El visitante de negocios constituye un segmento estratégico para los destinos turísticos, ya que suele generar un gasto medio superior al de los viajeros de ocio, demanda servicios de calidad (alojamiento en categorías medias y altas, conectividad aérea, restauración corporativa, transporte privado) y contribuye a la desestacionalización de la demanda.
Por ello, numerosas ciudades han invertido en infraestructuras específicas -palacios de congresos, centros de convenciones y recintos feriales- para atraer a este público, como ocurre en Madrid, Barcelona, Londres o Singapur.
Desde la perspectiva de la gestión empresarial, los desplazamientos de visitantes de negocios se engloban en el ámbito del business travel management, mediante el cual las compañías buscan optimizar costes, garantizar la seguridad de los empleados y maximizar la eficiencia de los viajes a través de acuerdos con proveedores turísticos y políticas corporativas de movilidad.