¿Qué es el término “wearable”?
Un “wearable” es un dispositivo tecnológico que se lleva puesto en el cuerpo o integrado en la ropa y que permite registrar, procesar o transmitir datos del usuario y de su entorno. En español puede traducirse como dispositivo ponible o tecnología vestible, aunque en el sector tecnológico y turístico se utiliza con frecuencia el término inglés “wearable”.
Los wearables incluyen relojes inteligentes, pulseras de actividad, gafas de realidad aumentada, anillos inteligentes, sensores biométricos, dispositivos de geolocalización, auriculares inteligentes, ropa conectada o credenciales electrónicas.
Su funcionamiento se basa en sensores, conectividad inalámbrica, aplicaciones móviles y plataformas de datos que permiten medir variables como ubicación, ritmo cardíaco, actividad física, sueño, temperatura, pagos, accesos, preferencias o interacción con servicios digitales.
En turismo, los wearables se aplican para mejorar la experiencia del viajero, agilizar procesos y personalizar servicios. Algunos ejemplos son:
- En hoteles, resorts, parques temáticos, cruceros o eventos, una pulsera inteligente puede funcionar como llave de habitación, método de pago, identificador del huésped, control de acceso a instalaciones o soporte para reservas de actividades.
- En destinos turísticos, puede ayudar a orientar al visitante, ofrecer información contextual, medir flujos, mejorar la seguridad o facilitar experiencias inmersivas mediante realidad aumentada.
También tienen utilidad en turismo activo, deportivo, de naturaleza y de bienestar. Un reloj inteligente o un sensor portátil puede registrar rutas, altitud, esfuerzo físico, constantes vitales o ubicación en actividades como senderismo, ciclismo, esquí, buceo, running, turismo de aventura o retiros wellness. En estos casos, la tecnología wearable contribuye a mejorar la seguridad, el seguimiento de la actividad y la personalización de la experiencia.
En aeropuertos, estaciones y transporte turístico, los wearables pueden facilitar embarques, pagos sin contacto, notificaciones de viaje, identificación del pasajero, seguimiento de equipaje o asistencia a personas con necesidades específicas.
En el ámbito de los destinos inteligentes, los datos agregados y anonimizados procedentes de dispositivos conectados pueden ayudar a conocer patrones de movilidad, gestionar aforos y optimizar servicios públicos, siempre que se respeten la privacidad y la normativa de protección de datos.
Bien utilizado, el wearable permite crear servicios turísticos más fluidos, seguros, personalizados y conectados, especialmente en entornos donde la identificación rápida, la movilidad y la experiencia sin fricciones son importantes.