​¿Están conectadas las Facultades de Turismo al mundo real?

Un post de Xavier Canalis, en Hoteles y alojamientos

18 de Noviembre del 2016

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Hace unos días, me sorprendí cuando tuve que explicar a una recién licenciada en Turismo qué era Airbnb. El nombre le sonaba remotamente, pero esta persona desconocía por qué la empresa estadounidense está montando tanto revuelo en las ciudades donde se implanta.

Quizá fuera una casualidad… Pero antes del verano, durante un encuentro con estudiantes de Turismo de otra facultad, también observé entre los estudiantes, en general, un cierto aislamiento respecto a lo que les espera al finalizar sus estudios.

Pero seamos justos. Cuando estudié Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la UAB, seguramente los profesionales de la comunicación que venían a dar clase o a charlar con nosotros también nos debieron ver muy verdes a la mayoría.

De todos modos, en mi propia defensa diré que desde segundo hasta quinto de carrera compaginé el trabajo en varios periódicos por la mañana con las clases en la Universidad por la tarde.

No cabe duda que realizar prácticas es vital para que los estudiantes finalicen su carrera académica con cierto bagaje y experiencia profesional, aunque algunas Escuelas de Turismo ponen más énfasis en esta cuestión que otras.

Mi visita a Les Roches Marbella

Mi encuentro más reciente con estudiantes de Turismo fue el pasado 15 de noviembre, cuando tuve la oportunidad de visitar Les Roches Marbella.

Esta escuela de dirección hotelera está clasificada en los ránkings como la número 1 de España… Y quizá por eso también es una de las más caras.

Varios aspectos me llamaron la atención: el alto porcentaje de alumnos extranjeros (70%) por lo que la lengua común es el inglés y las clases se imparten en este idioma; un cierto aire de disciplina militar; la cuidada vestimenta y aspecto que deben llevar los alumnos…

Y también me sorprendió la madurez de bastantes estudiantes con los que tuve la oportunidad de charlar y a los que quizá habría que revisar urgentemente su DNI. Porque en lugar de tener 18 años, algunos hablaban con el aplomo y la soltura de chicos y chicas de 25.

Otro rasgo común que detecté entre muchos de estos estudiantes fue la pasión con la que hablaban del turismo. De hecho daban por sentado ya que esta profesión definirá su estilo de vida futuro, con largas e intensas jornadas laborales.

Clasificada como la escuela de dirección hotelera número 1 de España, en este campus universitario los estudiantes de primer y segundo curso están obligados a pernoctar en su residencia. De este modo, desde el principio aprenden a convivir con personas de otros países y culturas del mundo.

La escuela pertenece al grupo Les Roches, con sede central en Suiza, aunque el sistema educativo se rige por los estándares marcados por la New England Association of Schools & Colleges de Estados Unidos.

El turismo en España

Debemos tener claro un punto de partida: el turismo no tiene el prestigio de otras carreras académicas y profesiones, a pesar de su tremenda contribución a la riqueza nacional. Cabe recordar que el turismo aportó 124.000 millones de euros a la economía española en 2015.

Y no sólo eso: el turismo es una actividad económica cada vez más compleja, donde se entremezclan intereses públicos y privados, innovación tecnológica a raudales, factores disruptivos...

Así que los profesionales del mañana realmente necesitarán una formación cada vez más exigente y conectada a ese mundo real que les espera, no precisamente con los brazos abiertos y cada vez más crítico hacia el turismo.

Comentarios 6

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Jonatan González Borrás 20/11/2016 13:11:25

En lo que a tecnologías turísticas desde luego que se subscribe que están desconectadas del mundo real. Por ejemplo, los programas de gestión de agencias de viajes que suelen emplear para formar, suelen ser los típicos de escritorio con una interfaz de hace 20 años. No se molestan en renovar los temarios e incorporar a su formación los nuevos programas para agencias de viajes, basados en tecnologías en la nube y tecnológicamente muy superiores a sus predecesores. Un ejemplo del tipo de software que debería emplearse para las prácticas: http://www.gesintur.com/software-de-gestion-de-agencia-de-viajes/

Feliciano De Jesus Plata 21/11/2016 14:11:34

Buenos días Xavier ¡Es un placer saludarte! Este artículo me parece muy interesante, ya que aunque lo planteas desde el punto de vista de la realidad española, no está ajeno a la realidad que se vive en la República Dominicana. Estoy de acuerdo contigo en que las facultades de turismo deben mantenerse actualizadas y acordes con los cambios que se generan en el sector, a fin de transmitirlo a los estudiantes de una forma eficaz. Gracias por compartir tu punto de vista. Un saludo Feliciano De Jesús

Rubén Arnandis 29/11/2016 12:11:41

Buenos días Xavier, Agradecerte, en primer lugar, tu valentía en afirmar un hecho que, lamentablemente, es cierto como la vida misma. Y más aun el agradecimiento al remarcar que, con toda probabilidad, no es una cuestión de la carrera de turismo, sino generalizable a todas. El turismo, a igual que la sanidad, la educación, la justicia,... son materias muy amplias que abarcan muchísimos perfiles profesionales. Sin embargo, parece que el turismo puede estudiarse en 4 años (o 5 si es fuera de España) y ser capaz de llevar a cabo cualquier perfil profesional asociado a él. Todos los que hemos estudiado turismo sabemos que eso es imposible, porque aunque muchos lo desconozcan, la transversalidad del turismo hace extremadamente complejo saber de todos ellos. Pero ¿conocemos realmente alcance de las profesiones vinculadas al turismo, más allá de las meramente operativas en hotelería, restauración, información e intermediación? No. Solo cabe observar el listado de prácticas curriculares que las universidades siguen ofreciendo a su alumnado en 4º curso de Grado para corroborar este hecho. Pero resulta ilógico, a tenor de tu comentario sobre la contribución a la riqueza nacional para justificar su importancia, que una actividad que genera tantos beneficios económicos (deberíamos debatir en otro post los sociales y ambientales) tenga, sin embargo, tan poco prestigio. La explicación es sencilla y fácil de comprender: desde que a finales de los 60 del siglo pasado se desarrollaron las Escuelas de Turismo en España, para abastecer de mano de obra operativa a las empresas turísticas que emergían de la nada, se fue conformando una visión laboral del turismo en la que solo los perfiles operativos, vinculados con hostelería e intermediación (ambas actividades económicas) eran cada vez más necesarios. Tal fue la necesidad que con el paso del tiempo se convirtió en un sector refugio de otros profesionales o de personas sin formación que con unos meses de rodaje aprendían el desarrollo de esos puestos operativos. La necesidad de una mejor profesionalización hizo que se desarrollaran los estudios en la formación profesional, absorbiendo (queriéndolo o no) a los perfiles de esas antiguas Escuelas de Turismo. Con la llegada de los estudios a la universidad en 1997, en lugar de escuchar las sugerencias de ciertos actores, sobre la necesidad de desarrollar unos estudios superiores que no se centrasen en la operativa del turismo sino en su gestión e investigación se decidió, incomprensiblemente, aprobar unos estudios cuyo plan era una copia exacta de los planes privados de las escuelas de turismo, aquella que dirigían sus materias hacia perfiles operativos de la actividad turística y que la formación profesional ya formaba. Así que a día de hoy, nos encontramos con el siguiente panorama: a) Unos estudios (de cualquier nivel) que no suponen ninguna barrera de entrada al desarrollo de ciertas profesiones (así como antiguamente existía el registro de directores/as de hoteles o para ser director/a de agencias de viajes debías ser titulada universitaria en turismo, o para ser guía pasar una acreditación) b) Tienen una estructura de profesionales provenientes de la formación profesional muy preparados, pero poco valorados porque otros sin estudios y con menor coste pueden hacer (mejor o peor) el trabajo. c) Unos estudios universitarios que en lugar de responder a perfiles profesionales de gestión (tanto pública como privada) continua con los perfiles de base, perfiles que demandan los propios estudiantes universitarios porque desconocer el verdadero papel del gestor y porque continúan teniendo los prejuicios de la formación profesional (esa a la que finalmente recurren cuando acaban el grado y ven que la universidad no les ha preparado) d) Una plantilla de profesorado universitario que o bien provenía de las escuelas de turismo y sigue manteniendo esa visión operativa de los perfiles, o que nunca en su vida ha trabajado profesionalmente en el sector (y se cree que solo por el hecho de viajar tiene la experiencia suficiente para impartir conocimiento en esa materia, esa que creen que sirve para preparar recepcionistas, guías, informadores y agentes de viajes) e) Unos planes de estudio obsoletos, con materias en algunos casos innecesarias, que entienden el turismo como compartimentos estancos sobre los que posteriormente aquel alumnado con mayor interés y destreza aprenderá a conectar cuando salga al mundo laboral. f) Un empresariado que busca mano de obra sobrecualificada, por lo que ofrece de imagen en la empresa tener gradudados/as en turismo en recepción (por poner un ejemplo) g) Una sociedad que cada día ve al turismo como el enemigo a abatir, por culpa de unas políticas públicas en materia turística que solo se han preocupado, y se preocupan, de las oportunidades económicas que el turismo brinda, pero no de los impactos sociales y ambientales que generan, cada día más visibles (un perfil por cierto ya reconocido en el Libro Blanco del Turismo de la ANECA y que las administraciones públicas ni conocen: el planificador de destinos) ¿Y preguntas que por qué esa alumna no sabía que era AirB&B? Eso es una nimiedad ante todo lo que debería saber si es licenciada en turismo.

Paz Risueño Villanueva 29/11/2016 18:11:33

¡ Buena pregunta, Xavier !

José Cantero Gómez 13/12/2016 21:12:09

Rotundamente NO. Una muy buena reflexión Xavier. Yo lo extendería, a que falta igualmente motivación por los profesionales senior y con mucha experiencia en turismo, para seguir formándose y reciclarse. Y eso que somos una potencia mundial en una industria transversal y tan conectada con otras: pensemos lo que vertebra el turismo. Yo soy formador y consultor en turismo experiencial con 20 años de experiencia y para estar al día todos los años invierto tiempo y dinero para reciclarme para estar al día. Hay que explicar a las nuevas generaciones que el escenario que les espera de aquí a los próximos 20 años será hiper-competitivo y que tendrán que empezar a crearse su marca personal desde ya. Y en general los master en turismo o programas especializados también creo que necesitan una revisión de contenidos y metodologías más acordes con el ritmo de innovación que se está produciendo. Aviso para navegantes. Saludos Jose Cantero

Rosario García gONZÁLEZ 19/12/2016 16:12:50

Desgraciadamente Xavier tienes razón en muchos aspectos. Pero no es bueno generalizar. Hay también un numeroso grupo de profesores y profesoras muy preparados y actualizados que intentan trasmitir en sus aulas la realidad turística. Por cierto, algunos de ellos trabajan en la EDUCACIÓN PÚBLICA impartiendo módulos en los Ciclos Formativos de la Familia Profesional de Hostelería y Turismo.

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