España: Los hoteleros menorquines empiezan a bajar precios por la parálisis del mercado

Mientras se repiten contactos entre hoteleros y miembros del Gobierno balear para el aplazamiento de la ecotasa antes de la feria ITB de Berlín, algunos empresarios menorquines han empezado a hacer lo que nadie quería que se hiciera: bajar los precios.

Mientras se repiten contactos entre hoteleros y miembros del Gobierno balear para el aplazamiento de la ecotasa antes de la feria ITB de Berlín, algunos empresarios menorquines han empezado a hacer lo que nadie quería que se hiciera: bajar los precios. Oficialmente, Ashome mantiene su postura de alentar a sus asociados a mantener los precios porque una reducción en las tarifas no lleva implícita una reactivación de la demanda. En cualquier caso, algunos empresarios han empezado a ofrecer descuentos a los mayoristas. Según las estimaciones de la patronal hotelera, la reducción en las tarifas podrían reducir los ingresos turísticos entre un 5 y un 8%, lo que supondría un tremendo varapalo para la economía menorquina. En las últimas semanas se ha constatado una parálisis total en las reservas, lo que ha incrementado una dosis de nerviosismo a los empresarios que se enfrentan a una temporada turística plagada de incertidumbres. Las consecuencias del parón son obvias: los hoteleros tienen plazas vacías y quieren llenarlas, aunque sea a menor precio. Los nubarrones sobre el sector turístico también han tenido su incidencia en el volumen de inversión, que este invierno ha sido menor que en los anteriores. El empresario hotelero Joan Casals ha anunciado públicamente la oferta que utilizará para tratar de llenar el Hotel Cala Galdana, de cuatro estrellas. Abonará el equivalente al descuento de residente para vuelos domésticos e internacionales a los clientes que se hospeden un mínimo de 10 días. También abonará un 3% a las agencias de viajes, en compensación por la reducción de la comisión impuesta por la compañía Iberia. Casals explicó ayer que «hay que tener imaginación» para hacer frente a situaciones de crisis como la que se está viviendo en estos momentos. «Todos estamos obligados a bajar los precios: tenemos muchas camas y pocos clientes». El veterano empresario relató que durante las mismas fechas del año pasado «tenía un 75% del hotel vendido y este año sólo un 40%». A su entender, la única fórmula de reducir esta diferencia es hacerlo «a través de precios deteriorados». «Si no conseguimos unos niveles de ocupación aceptables, la catástrofe está cantada, no sólo para los empresarios sino también para los trabajadores», explicó ayer Joan Casals. «La situación está muy negra», concluyó. (Agusti Sintes, diario El Mundo/El Día de Baleares, 13/03/02) 

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