El presidente de Thomas Cook advierte a España que no confíe demasiado en el desvío de turistas en caso de guerra

Publicada 06/03/03
El presidente de Thomas Cook advierte a España que no confíe demasiado en el desvío de turistas en caso de guerra
Thomas Cook está preparado para un posible caso de guerra en Irak, y ofrecerá destinos alternativos a sus clientes, entre los que figura España, aunque el sector "no debería confiar demasiado en esta tendencia", matizó ayer el presidente de la junta directiva del grupo, Stefan Pichler. Las compañías aéreas de Thomas Cook han dejado desde hace años sobrevolar el Irak, y Thomas Cook ha fijado rutas alternativas para un caso de guerra, reservando ya los derechos de sobrevolar otros países e incluso hacer aterrizajes para repostar combustible. También la cartera de hoteles del grupo está preparada para asumir los clientes que se desvíen de los destinos posiblemente afectados. "España podría beneficiarse del desvío de las prioridades de los viajes, pero les advierto a todos que no deberían confíar demasiado en esta tendencia", dijo Pichler, quien matizó que España, y especialmente Baleares, deben hacer un fuerzo en mejorar sustancialmente su imagen y la relación calidad-precio de los hoteles y de la oferta complementaria. "Está muy claro: una familia alemana que quiera pasar dos semanas de vacaciones en un hotel de 3 ó 4 estrellas en Mallorca paga de momento un 20% más que en Turquía", criticó Pichler. Un conflicto en Oriente Próximo podría provocar un desvío de la demanda de Turquía a Baleares, "pero en cuánto se desvanezca la inseguridad, Turquía seguirá siendo un 20% más barato", por lo cual, el desvío de clientes a Baleares sólo sería temporal. "Limitarse a esperar no es suficiente", apuntó Pichler referente a las esperanzas del sector de que España se pudiera beneficiar, dentro de lo malo de la situación, de una guerra en Irak.
Thomas Cook está preparado para un posible caso de guerra en Irak, y ofrecerá destinos alternativos a sus clientes, entre los que figura España, aunque el sector "no debería confiar demasiado en esta tendencia", matizó ayer el presidente de la junta directiva del grupo, Stefan Pichler. Las compañías aéreas de Thomas Cook han dejado desde hace años sobrevolar el Irak, y Thomas Cook ha fijado rutas alternativas para un caso de guerra, reservando ya los derechos de sobrevolar otros países e incluso hacer aterrizajes para repostar combustible. También la cartera de hoteles del grupo está preparada para asumir los clientes que se desvíen de los destinos posiblemente afectados. "España podría beneficiarse del desvío de las prioridades de los viajes, pero les advierto a todos que no deberían confíar demasiado en esta tendencia", dijo Pichler, quien matizó que España, y especialmente Baleares, deben hacer un fuerzo en mejorar sustancialmente su imagen y la relación calidad-precio de los hoteles y de la oferta complementaria. "Está muy claro: una familia alemana que quiera pasar dos semanas de vacaciones en un hotel de 3 ó 4 estrellas en Mallorca paga de momento un 20% más que en Turquía", criticó Pichler. Un conflicto en Oriente Próximo podría provocar un desvío de la demanda de Turquía a Baleares, "pero en cuánto se desvanezca la inseguridad, Turquía seguirá siendo un 20% más barato", por lo cual, el desvío de clientes a Baleares sólo sería temporal. "Limitarse a esperar no es suficiente", apuntó Pichler referente a las esperanzas del sector de que España se pudiera beneficiar, dentro de lo malo de la situación, de una guerra en Irak. En este sentido, adelantó que las reservas de verano para España, más concretamente hacia Canarias y la Costa del Sol, de momento se mantienen estables, mientras que la demanda hacia Baleares se ha desplomado "de forma catastrófica" en entre el 30 y el 40%, aunque también admitió que aún es muy pronto para evaluar la situación real de las reservas. "Opino que el gobierno regional debe hacer todo para demostrar a la gente que los turistas vuelven a estar bienvenidos". Mencionó una campaña de imagen en los prinicipales mercados, un mayor control de los precios de la oferta complementaria, y una "reflexión crítica" de los hoteleros acerca de sus precios. Respecto al ejercicio pasado, Baleares tuvo, con distancia, las peores cifras en el conjunto de Thomas Cook, bajando el número de clientes a dos millones, mientras que Canarias se matuvo estable, también con dos millones de clientes, y la Península recibió 1,1 millones de pasajeros de Thomas Cook. Sobre la entrada del grupo en nuevos mercados, Pichler adelantó que España seguramente no será considerado destino para los mercados asiáticos, aunque sí podrá tener un crecimiento desde el mercado francés. "Pero este crecimiento no se produce así como así, España está compitiendo con otros destinos, y así como están las cosas, no participará en el crecimiento", dejó claro el presidente de Thomas Cook en alusión a la relación calidad-precio, que según él, tiene que mejorar en el conjunto de España. Pichler, quien dijo que para este año no están previstas nuevas inversiones en España, aseguró que desde el grupo turístico, se aprovecha cualquier ocasión para fomentar el turismo hacia el país, aplicando iniciativas como descuentos para niños o para las personas que reserven sus viajes con antelación. Respecto a las negociaciones para el próximo invierno, dijo que ya se están iniciando las planificaciones sobre capacidades en hoteles, e insinuó que se está intentando negocias los precios hoteleros a la baja, aunque dejó claro que "esto es algo que se habla entre dos personas y no en la prensa", destancando las buenas relaciones con los socios hoteleros de Thomas Cook en España. (Charlotte Miller, enviada especial de HOSTELTUR a Frankfurt)
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