El turismo canario vuelve a la estacionalidad en la llegada de visitantes

El año 2002 experimentó un aumento de la estacionalidad en la llegada de turistas al Archipiélago, que se notó especialmente en las islas occidentales. La tendencia que en los últimos años veía como se iban reduciendo las diferencias en la llegada de turistas entre la temporada alta (de octubre a marzo) y la baja (de abril a septiembre) se ha roto este año.

El año 2002 experimentó un aumento de la estacionalidad en la llegada de turistas al Archipiélago, que se notó especialmente en las islas occidentales. La tendencia que en los últimos años veía como se iban reduciendo las diferencias en la llegada de turistas entre la temporada alta (de octubre a marzo) y la baja (de abril a septiembre) se ha roto este año. Así lo refleja un estudio incluido en el informe anual de la economía canaria 2002 que ha elaborado la Confederación Canaria de Empresarios (CCE). Los empresarios interpretan que la mayor afluencia de turistas llegados a Canarias durante el primer y cuarto trimestre es consecuencia inmediata de la preferencia "marcadamente invernal" de alemanes y turistas procedentes del resto de países (en el que se engloban, principalmente, los del norte de Europa). La mayoría de estos países, pues, mantienen su fidelidad de viajar a las Islas en los meses fríos (la llamada "ventaja climática"). Los ingleses, no obstante, viajan también mucho en los meses de verano, algo que ha incidido en este aumento de la estacionalidad al producirse un importante descenso de turistas procedentes del Reino Unido. En el pasado año, el peso del turismo en Canarias en los dos trimestres de temporada alta es 10,04 puntos superior al de los meses de temporada baja, la cifra más alta de los últimos cuatro años. Hay casos donde el porcentaje aumenta mucho más, como el del turismo alemán en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, donde la diferencia de peso entre los meses de frío y de calor fue de hasta un 18,05%. El informe recuerda que Canarias sufre en la temporada baja la competencia de los destinos de playa que sólo pueden abrir en verano, mientras que alcanza sus cotas máximas cuando consigue ser el único destino relativamente cercano a Europa con buen tiempo y sol garantizado. Los empresarios afrontan ahora el dilema de si esta ruptura de la tendencia de disminución de la estacionalidad es fruto sólo de la coyuntura de la desaceleración o si es el inicio de una tendencia hacia el futuro. El secretario general de la CCE, José Cristóbal García, apuntó que ya se trabaja en ese sentido en colaboración con las administraciones públicas para incrementar las campañas de promoción para conseguir atraer turistas en los meses de temporada baja, con especial incidencia a los peninsulares, ya que coincide con los meses de las vacaciones de verano. Este dato sobre la estacionalidad aparece también el año en que se ha producido una rebaja en el número de turistas llegados al Archipiélago, algo que no ocurría en los últimos doce años, es decir, desde 1992. En 2002, el número de visitas extranjeras recibidas fue de 9.778.503, un 3,54% menos que los 10.137.202 visitantes recibidos en 2001. La caída es de un 3,09% en la provincia de Las Palmas y de un 4,23% en la de Santa Cruz de Tenerife. Pese al descenso, los empresarios consideran que no puede caerse en el alarmismo. "Hay estabilidad en torno a los diez millones de visitantes", dijo Rivero y añadió que deben también considerarse los efectos coyunturales, marcados por la fuerte recesión en todo el mundo, y especialmente en Alemania. Por lo que refiere a las nacionalidades, en 2002 predominó nuevamente la presencia de alemanes y británicos (suponen el 70% del total de turistas recibidos), aunque destaca la reducción de los alemanes en un 7,35% y un estancamiento de los ingleses, que aumentan sólo un 0,38%. Esta caída del turismo, no obstante, quedó compensada durante todo el año a través de la llegada de turistas peninsulares, que aumentó en un 9,72%, alcanzando los 1.962.086 personas (casi 175.000 personas menos). De cada cien de estos turistas peninsulares, además, 75 se alojaron en hoteles. Del resto de datos turísticos que arroja el informe, destaca que en 2002, en los datos que arroja la encuesta de ocupación hotelera, se produjo un descenso del 2,55% en el índice de pernoctaciones día (queda en 100.798), una caída de la estancia media del 1,5% (pasa de los 7,85 días de 2001 a los 7,73 de 2002) y el grado de ocupación baja de los 70,51 puntos a los 67,37. Sin embargo, el personal empleado por cada 10.000 personas que pernoctan en Canarias diariamente ha aumentado ligeramente, y pasa de las 2.588 de 2001 a las 2.605 de 2002. En los datos de la ocupación extrahotelera, las pernoctaciones diarias caen un 5,66 por ciento, la estancia media baja un 4,14%, el grado de ocupación desciende 2,23 puntos y, por contra, aumenta en un 2,21%, el personal que atiende a los turistas. (Diario Atlántico Canarias, 30/06/03) 

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