Diario 5429 15.11.2018 | 17:51
Hosteltur: Noticias de turismo
Por Javier Gutierrez Rodriguez, en Economía

Cuatro genuinas reservas de la biosfera para una Semana Santa Natural

23 marzo, 2018 (13:34:38)

Si quieres encontrar una lugar en el que te sientes bien; si buscas detener el tiempo y traspasar los aires de aquellos días que aún permanecen atrapados en cada valle; si buscas la esencia de esta tierra auténtica, y así decidir los pasos y caminos que despertarán tus emociones, sabrás que la belleza se encuentra muy próxima; sólo si eres capaz de fijar aquí la mirada, con serenidad, descubrirás que León te entra por los sentidos.

Os proponemos una escapada a cuatro reservas de la biosfera. Montañas y valles, ríos y lagos, cañones y simas, una climatología de contrastes y una caprichosa actividad geológica son los protagonistas de una biodiversidad excepcional. Tal es la magnitud y diversidad de la orografía y del manto vegetal que las cubre y en las que cohabitan diferentes especies animales como el oso, el urogallo o el lobo, que a vista de pájaro se asemeja a una inmensa alfombra de riqueza cromática y ecológica extraordinaria.

RESERVA DE LA BIOSFERA DEL ALTO BERNESGA

Situada en la Montaña Central Leonesa dentro de la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica, cuenta con una riqueza y biodiversidad excepcional. Caracterizada por la existencia de espacios de alto valor ecológico en los que se pueden encontrar especies emblemáticas de fauna y flora y amplios bosques autóctonos, cuenta con más de 650 especies, entre los que podemos destacar hayas, abedules, sabinas, encinas y pinos.

Mención especial merecen el hayedo de Ciñera y el de La Boyariza. El primero, también conocido como “Faedo” de Ciñera, guarda un impresionante ejemplar de aproximadamente 500 años de vida que está considerado como uno de los cien árboles más singulares y destacados de España. De mayores dimensiones que el de Ciñera, el hayedo de La Boyariza está declarado Punto de Interés Biológico. Lugar mágico como pocos en el que no es difícil encontrar hayas imposibles de abarcar por más de tres personas, acebos, tejos

Es también un escenario ideal para la práctica de todo tipo de actividades al aire libre, como escalada, deportes de invierno, trekking, pesca, etc. En el Centro de Visitantes de la Reserva de la Biosfera obtendremos un adelanto de los lugares que podremos visitar y conocer mejor el territorio en el Centro de Interpretación del Clima de La Vid, único en Castilla y León.

Cuenta con una oferta turística importante de restaurantes, alojamientos rurales como la singular Fábrica de Cabornera, hostales, camping y dos albergues gratuitos para peregrinos.

RESERVA DE LA BIOSFERA DE BABIA

Este rincón de la montaña leonesa es un capricho de la naturaleza, un escenario de generosidad natural que se extiende bajo la mirada protectora de sus montañas, un mundo de sensaciones que justifican la expresión “Estar en Babia”, pues unas nos hablan de reyes que se retiraban a estas tierras para alejarse de los problemas de la corte, otras se refieren a la nostalgia que los pastores sentían cuando estaban en la lejana Extremadura con sus rebaños y algunas tienen que ver con la ensoñación de los peregrinos en su camino a Santiago.

Este ecosistema, además de por sus altas montañas, se caracteriza por los verdes y extensos prados, por la casi absoluta falta de bosques y por el agua. Como recuerdo de su origen glaciar han quedado un número considerables de lagos y lagunas como son Laguna Grande, Laguna de las Verdes o el Lago del Chao .

El territorio de la Reserva de la Biosfera de Babia es un espectáculo maravilloso. Su cielo nocturno es Parque Estelar y es el lugar ideal para la observación de las estrellas. El cielo de Babia es para vivirlo y la mejor forma de hacerlo es esperar a la noche cuando las montañas se funden con el horizonte y da comienzo esta prodigiosa representación.

Y a la hora de buscar un establecimiento desde donde poder descubrir este paraíso la mejor opción es La Casa Rural Las Verdes I y II, donde encontraremos una alojamiento rural donde sin duda alguna podremos encontrarnos como en nuestra propia casa.

RESERVA DE LA BIOSFERA DE LOS VALLES DE OMAÑA Y LUNA

Claro exponente de territorio de transición entre la meseta y la cordillera, encontramos algunos de los más impresionantes bosques de la provincia, entre los que destacan los abedulares, el roble melojo y muchos endemismos florales, dando cobijo a algunas de las especies animales más emblemáticas de la fauna ibérica. Los ríos Omaña y Luna vertebran el territorio en sus zonas altas antes de fundirse en uno solo que adopta el nombre de río Órbigo.

Como tampoco quiere ser olvidado el Camino Olvidado o Camino de la Montaña, una antiquísima vía de peregrinación utilizada antes que el Camino Francés siguiendo el trazado de viejas calzadas romanas. Su paso por los valles de Omaña y Luna significa atravesar un paisaje único, lleno de rincones ensoñadores y de un altísimo valor ecológico. Como el desfiladero de los Calderones, un paraje tan espectacular como estrecho en cuya salida, la Cueva de las Palomas esconde una pequeña ermita rupestre donde es venerada Nuestra Señora del Manadero.

Caminamos sobre el lecho del río, caudal que juega al escondite dependiendo de la estación del año en que se recorra, siendo bravo en épocas de lluvias y deshielo, para seguir su curso bajo tierra en temporadas secas. El recorrido se convierte en una clase magistral de geología.

Su valor medioambiental no se queda a flor de tierra y sus entrañas son, un aula permanente de geología. Un laboratorio al que acuden expertos de todo el mundo para estudiar las rocas y conocer la evolución del planeta y de la Cordillera Cantábrica. El Centro de Interpretación de la Explosión de la vida en el Cámbrico acerca de manera magistral todos estos misterios de la naturaleza , apoyada por su magnífica colección de fósiles.

Y para reponerse de tantas emociones, nada mejor que elegir entre toda la oferta de alojamientos y restaurantes por la zona, destacando especialmente por su calidad y excelente trato la Casa Rural Entrevalles, en la serena localidad de Benllera.

RESERVA DE LA BIOSFERA DE LOS ANCARES LEONESES

La comarca leonesa de El Bierzo guarda celosamente el territorio de Ancares, un destino de paisajes bucólicos, idóneo para disfrutar de la naturaleza que concentra una gran diversidad de flora y fauna. Es posible descubrir este entorno protegido a través de una serie de rutas que recorre lugares emblemáticos como el municipio de Candín, el Pico Miravalles, el valle del río Burbia o el incomparable escenario etnográfico de Campo del Agua.

Concentra una gran variedad de árboles milenarios, sotos de castaños con gigantescos ejemplares entre los que destaca el de Villasumil, hayas, robles, abedules, avellanos y chopos, sin olvidarnos de los arroyos y ríos de aguas cristalinas, de fuentes de aguas minerales y bellísimas cascadas como la de Fumeixín. Además, es el hábitat de hasta 48 especies, muchas de ellas protegidas, como los corzos, rebecos, jabalíes, ciervos, osos pardos y gatos monteses. Destaca la presencia del urogallo, ave insólita que pervive desde la era glaciar.

Decenas de rutas permiten un acercamiento a cada rincón de la reserva como el pico Cuiña, donde se encuentra una laguna glaciar. Desde las cimas del Mostellar, del Miravalles, de la Sierra del Padrón o de los puertos de Ancares o Lumeras es posible disfrutar de panorámicas realmente sobrecogedoras. Desde la Casa Rural El Rincón del Cuco en Tejero de Ancares nos ayudarán eficazmente a planificar y diseñar sugerentes excursiones, además de ofrecer un trato excelente y un alojamiento de calidad.

Nos encontramos en uno de los espacios naturales en los que mejor se ha conseguido la armonía entre el hombre y la naturaleza. La aldea de Campo del Agua, en el municipio de Villafranca del Bierzo, hacia la función de “braña” siendo el lugar donde convivían las gentes con el ganado durante la primavera, verano y otoño. Su característica principal son las pallozas, construcciones redondas de origen celta, siendo a la vez vivienda, establo y almacén. Pero no es el único enclave posible, en Pereda de Ancares o en Balouta es posible admirar otros ejemplos de estas construcciones, pudiendo incluso visitar el interior de alguna de ellas. En el Hotel Rural Miravalles en Balouta facilitan la visita a una palloza restaurada, además de ofrecerla posibilidad de disfrutar de una reconfortante y sabrosa comida casera y alojamiento. En Pereda de Ancares bastará con acercarse al Hotel Rural Valle de Ancares, disfrutar también de una buena gastronomía y mejor alojamiento y visitar la palloza que hay al otro lado de la calle. Pero además de estas y otras joyas etnográficas, la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses guarda otras sorpresas en forma de vestigios históricos. El municipio de Villafranca del Bierzo, más allá del legado patrimonial y cultural de su conjunto urbano elegido como el Pueblo más Bello de Castilla y León, esconde un espectacular yacimiento arqueológico: Las minas de oro de La Leitosa, consideradas junto con Las Médulas las más espectaculares de El Bierzo.

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